Piezas fundamentales
1. Planificar las rutas que seguirá en su desplazamiento, buscando siempre las más cortas o menos congestionadas.
2. Evitar sobrecargas innecesarias en el vehículo. El uso del portaequipajes de techo, aún estando vacíos, puede incrementar el consumo normal del vehículo desde 2 hasta 35%.
3. Algunos vehículos permiten usar gasolinas de distintos octanajes. Lo mejor, es usar la recomendada por el fabricante y de ser posible la de menor octanaje.
4. Revisar los consumos del vehículo periódicamente, pues podemos detectar algún elemento deteriorado, que esté haciendo aumentar el consumo.
5. En trayectos muy cortos el consumo se dispara. En estos casos es recomendable utilizar el transporte público.
6. La presión de los neumáticos por debajo de lo normal aumenta el consumo por el mayor rozamiento del vehículo con el suelo, además de desgastar más los mismos. (Por cada 0,3 libras de menos presión se aumenta en un 3% el consumo)
7. Se deben cambiar cuando corresponda el aceite, las bujías y filtros. Incluso el uso de un aceite incorrecto puede aumentar el consumo.
8. Las revoluciones del motor debe estar correctas (Revoluciones demasiado altas provocan serios aumentos de consumo).
Estilo de conducción
Este punto puede hacer que ahorremos hasta un 15% en combustible:
9. Arrancar el motor sin acelerar y comenzar la marcha lo antes posible.
10. Utilizar marchas prolongadas (en gasolina el cambio de velocidad debe hacerse cuando estamos entre 2,000 y 2,500 revoluciones y en diesel entre 1,500 y 2,000).
11. Cuando estamos acelerando, se debe cambiar a la marcha más larga lo antes posible y al reducir de la manera más lenta posible. (Un motor en marcha corta y a altas revoluciones consume mucho más).
12. Debemos procurar circular a una velocidad uniforme, sin aceleraciones y deceleraciones bruscas.
13. Evitar velocidades elevadas. Un aumento del 20% en la velocidad produce un 44% de aumento en el consumo.