México ha sorteado toda clase de obstáculos para tener telas de alto diseño y calidad. No sólo los fabricantes y diseñadores han tenido que ideárselas para conseguir estos insumos, sino que los consumidores también hemos tenido que recurrir a adquirirlas en el extranjero para luego mandar confeccionar un traje o vestido de calidad y diseño único.
Hoy en día esto ha cambiado, pero no porque la industria textil produzca mejores telas, sino porque han llegado a México proveedores con asesoría personalizada para crear nuevas y originales prendas de temporada, desde vestimentas especiales de uso cotidiano para la oficina, y trajes más casuales para el fin de semana hasta de gran gala para reuniones sociales de etiqueta.
Boutique Byzanz figura entre las casas más reconocidas y dedicadas a importar y comercializar telas y accesorios de las más importantes casas de moda europeas, como Armani, Burberry, Dior, Dormeuil, Ferré, Krizia, MaxMara, Missoni, Prada, Pucci, Roberto Cavalli, Ungaro, Valentino y Zegna. Originaria de Bogotá, Colombia, y con una experiencia de más de 15 años, ha vestido durante más de una década a hombres y mujeres amantes de la moda, conocedores y asiduos a la calidad.
Valiéndose de esta amplia experiencia y con el respaldo de una gran tradición familiar, Byzanz llegó al mercado mexicano desde el año pasado, trayendo consigo la pasión por el buen vestir e individualidad en los diseños, y con el compromiso de limitar la venta de una misma tela a máximo tres cortes, para así garantizar la exclusividad.
Además de su atención personalizada, esta boutique –anclada en el corazón de Polanco en la ciudad de México– garantiza la autenticidad de las marcas de renombre a través de los orillos bordados o estampados en la tela y la entrega de las respectivas marquillas de cada prenda a los clientes.
Para algunos, la costumbre de mandarse hacer ropa a la medida ya es poco funcional y obsoleta, pero en opinión de Max Feldman, director de la boutique Byzanz en nuestro país, “la mejor forma de lucir una imagen impecable y exclusiva es mediante la confección de prendas a la medida y bajo la asesoría de verdaderos expertos en este arte”.
“En México, por ejemplo, hay un mercado potencial de hombres y mujeres de negocios que gustan de hacerse prendas a la medida. A algunos no les atrae el hecho de lucir uniformados y vestirse con las mismas prendas que se encuentran en boutiques o tiendas departamentales”, comenta el experto. La ropa puede ser de marca, pero no hay mejor sensación que presumir un cierto aire de exclusividad.
Los mejores complementos La tienda de Byzanz en México también cuenta con una gran variedad de joyería de plata, además de original bisutería fina colombiana de hueso, suaves pashminas de cashmere y accesorios masculinos, como originales corbatas (de las cuales no hay dos modelos iguales) en gran variedad de colores y estilos, mancuernillas hechas a mano y distintos tipos y estilos de botones que pueden hacerse a gusto del cliente.
La idea es combinar el atuendo con los complementos idóneos para que la imagen no luzca recargada y se dé la impresión de tener el gusto estragado.
En tiempo y precio Los trajes masculinos para hombre, comenta Feldman, pueden ir desde los 7,000 hasta los 15,000 pesos, aunque hay un muestrario exclusivo que se solicita bajo pedido a Inglaterra en el que algunas telas incluso están confeccionadas con hilos de oro. Si éste es el caso, un traje puede valer hasta 100,000 pesos.
Los tiempos de entrega son también óptimos, pues cada traje o blazer tarda un máximo de 15 días en producirse la primera vez. Posteriormente, la espera se reduce a ocho días, pues ya no es necesario tomar medidas al cliente, sino únicamente hacer una prueba. En camisas el tiempo es menor.
Detalles de exclusividad Parte de lo interesante de hacerse cualquier prenda a la medida son los pequeños detalles artesanales que hacen que se personalice el diseño.
Uno de ellos son los botones, que de forma exclusiva fabrica para la marca una familia localizada en un pequeño pueblo italiano cerca de Milán. Cada una de estas piezas es hecha a mano y tiene la particularidad de que se tiñe con una tinta que se le inyecta por separado a cada botón para darle su color.
Otro detalle es la opción de solicitar un tipo de tela para el cuello y los puños de las camisas, y otro para el cuerpo de la misma prenda. Las iniciales y las aberturas en los sacos también las hace únicas.
Trucos de temporada Es importante mencionar que como ningún cuerpo es perfecto, cuando se hace una prenda a la medida se pueden arreglar estas pequeñas imperfecciones por medio de trucos en la confección.
Según el propietario de Byzanz, los trajes masculinos que están de moda son aquellos confeccionados en lino y lanas con composiciones de lana-seda, lana-algodón y, en general, la lana desde súper 100 y hasta súper 200. Para las camisas, el algodón 100% no pasa de moda, aunque quien opta por un estilo más vanguardista prefiere experimentar con materiales más vaporosos e innovadores, como la seda.
En cuanto a colorido, toda la gama de grises –desde el perla hasta el Oxford– son los tonos de temporada. Los más osados pueden probar con tonalidades en rosa, verde y violeta, y opciones de diseño más atrevidas, como pueden ser los cuadros y la raya de gis.
Aunque en México las tendencias tienden a ser más conservadoras, los jóvenes no dudan en apostar más por las tendencias de la moda y bien pueden vestir un traje oscuro con una camisa color uva y una corbata morada.
En Byzanz “asesoramos al cliente a mejorar su imagen y recomendarle los colores que mejor le van a su tono de tez, estilo de vida y también a la forma de su cuerpo”, dice Feldman.
Diseñadores nacionales de la talla de Alana Savoir, Jesús Ibarra, Sergio Alcalá y Mariana Luna son, además de hombres y mujeres que gustan del buen vestir, algunos de los clientes más reconocidos en la lista de la firma.
Dos consejos para usar saco
1. Puede o no ser del mismo material que los pantalones. Si es así, se logra obtener un traje informal para la noche, que bien puede ser llevado durante una estancia en elegantes resorts.
2. Si se selecciona cuidadosamente, puede ser útil por varios años. Un blazer apropiado forma parte de una “compra mayor” a la que se le puede sacar provecho durante todo el año, según el evento al que se asista y las características de la pieza elegida (tipo de tela, corte, aplicaciones, etc.)
Fuente: Revista Alto Nivel
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