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No es un mito: La contaminación sí puede matarte

La Ciudad de México y Zona Metropolitana rebasan varios de los estándares internacionales en la emisión de contaminantes, una razón por la que más de 9 mil personas mueren al año por enfermedades asociadas con la contaminación.

26-04-2016, 6:48:12 PM
Héctor Molina

Nota del Editor: Este es el segundo de cuatro capítulos de nuestra serie Radiografía de la Contaminación en el Valle de México. Este jueves, la tercera entrega.

Más de 20 millones de personas que conviven a diario en  el Valle de México respiran aire con compuestos que afectan su capacidad pulmonar, detonan enfermedades cardiacas e incluso son precursores de cáncer.

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) considera a la mala calidad del aire como uno de los principales factores de riesgo de mortandad a la par de problemas como el tabaquismo, la obesidad, el sobrepeso y los altos niveles de azúcar en la sangre.

“La esperanza de vida en la Zona Metropolitana en el Valle de México es de 3 a 5 veces menor en comparación a otras regiones del país debido a la mala calidad del aire”, asegura el director de Salud Ambiental del INSP, Horacio Riojas, y afirma que hay más de 9 mil muertes al año asociadas con la contaminación en la Ciudad de México y su área conurbada.

En la Zona Metropolitana del Valle de México, los límites de  compuestos como el dióxido de azufre, el ozono y las partículas PM10 y PM 2.5 rebasan ampliamente los límites permisibles considerados por la Organización Mundial de la Salud, (OMS).

Por ejemplo, en el caso de las partículas PM10, la OMS recomienda una concentración anual de 20 microgramos por metro cúbico anuales. En la Ciudad de México y su área conurbada se registran 52 microgramos por metro cúbico cada año.

En lo que respecta a las partículas PM 2.5, se registra una concentración de 26 microgramos por metro cúbico cada año, mientras el máximo recomendado por la OMS es de 10 microgramos por metro cúbico.

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Las consecuencias en la salud

Aunque la contaminación no es una causa que certifique la muerte de una persona, sí es un factor que detona padecimientos crónicos.

La Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México considera que la mala calidad del aire provoca daños al sistema nervioso central, asma, problemas pulmonares, enfermedades cardiovasculares, problemas en el hígado y en el desarrollo fetal.

“La sobreexposición a los contaminantes agrava la condición de personas que padecen enfermedades cardiovasculares, asma y enfisema; este problema afecta principalmente a adultos mayores” , explica Riojas en entrevista con Alto Nivel.

También se ha asociado la mala calidad del aire con un incremento del 10% de posibilidades de padecer cáncer de pulmón, laringe y tráquea. “El riesgo de contraer estos tipos de cáncer se eleva considerablemente en personas que viven o pasan varias horas al día en zonas congestionadas”, comenta.

Durante los últimos años, las autoridades consideraban como grupos de riesgo a los niños, adultos mayores y personas con asma. Sin embargo, también están los ciclistas y las personas que practican deportes al aire libre.

Para la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, las concentraciones de contaminantes en la atmósfera han provocado que la tasa de mortalidad por males asociados a la mala calidad del aire se haya incrementado un 19 por ciento desde 1990.

Tan sólo en los últimos dos años, las autoridades sanitarias consideran que mil 200 personas han fallecido en la capital del país por enfermedades que se agravaron a causa de la contaminación. 

El veneno está en el aire

Las zonas con problemas de tráfico cuentan con condiciones que pueden reducir la expectativa de una persona. Un estudio del Centro Mario Molina indica que en el Valle de México la mortalidad puede ser más elevada entre personas que viven a 50 metros de una avenida transitada.

Dentro de los grupos afectados se encuentran los adultos mayores de 30 años, en los que el riesgo de fallecer por una enfermedad del sistema cardiovascular puede ser de hasta un 28%. En este sentido, los estudios estiman que el riesgo de sufrir un infarto puede elevarse tres veces después de permanecer dos horas en medio del tráfico intenso.

La permanencia prolongada en zonas congestionadas también puede provocar muertes por cáncer.

El estudio detalla que la exposición crónica a las partículas PM2.5 también eleva hasta en un 44% los riesgos de morir por enfermedades como el cáncer de pulmón.

Dichas partículas, conformadas por polvo fino producido de la quema de combustibles  han sido asociadas con la muerte prematura de más de 20 mil personas en nuestro país.

Actualmente, de acuerdo con diversos estudios, más de 12 millones de personas transitan diariamente en zonas del Valle de México donde están expuestas al máximo impacto de los contaminantes.

Generalmente, los compuestos nocivos para la salud en la atmósfera tienen efectos a mediano y largo plazo, por ello, la urgencia de instaurar políticas públicas efectivas en el control de la contaminación.

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