HistoriasNegocios

De ‘niño prodigio’ de Wall Street a ser el CEO más odiado del mundo

Martin Shkreli era un joven empresario del que se esperaba un gran futuro, sin embargo, se convirtió en un millonario famoso por alardear de su fortuna, y que incluso es odiado por Donald Trump. Esta es su historia.

03-07-2017, 12:47:53 PM
Martin-Shkreli

Martin Shkreli es un hombre controversial. De primera instancia, este joven de 34 años parece representar todo lo que los emprendedores millennial son: rico, director de una empresa con potencial y lleno de autoconfianza. Sin embargo, Shkreli es conocido en el mundo como el “CEO más odiado del mundo” debido a sus prácticas poco éticas.

El director de Turing Pharmaceuticals pasó a la infamia en 2015-2016 por subir el precio de la Daraprim, un medicamento auxiliar en el tratamiento del cáncer y el sida, de 13.50 a 750 dólares por pastilla. Es decir, aumentó el precio en 5000%.

El pasado 27 de junio comenzó su juicio, sin embargo, este proceso no tiene que ver con sus prácticas de preciado. Shkreli enfrenta cargos por fraude electrónico y conspiración para defraudar a inversionistas en más de 11 millones de dólares entre 2009 y 2014.

Dicho de otra manera, Shkreli está acusado de malversar los capitales que los fondos MSMB Healthcare, MSMB Capital y Elea Capital inyectaron en Turing Pharmaceuticals cuando él era el CEO en 2011.

El fiscal asevera que Shkreli uso el dinero de los inversionistas para pagar préstamos personales y deudas en lugar de inyectarlo en la empresa. De ser condenado, el empresario podría pasar 20 años en la cárcel.

Cómo convertirse en el “CEO más odiado del mundo”

Shkreli fue acusado en diciembre del año pasado y poco después dimitió como CEO de Turing, pero su historia de infamia no empezó ahí.

El emprendedor hizo su presentación en el mundo de los negocios en 2014 como una especie de wunderkind o niño prodigio de Wall Street al comprar una empresa farmacéutica a su corta edad.

Sin embargo, pronto demostró que su interés en los negocios estaba basado únicamente en las ganancias al subir el precio de la medicina cinco mil por ciento.

Eso hubiera bastado para fijar su reputación como un mal hombre de negocios, pero en la primera mitad de 2016, Shkreli hizo un “esfuerzo” enorme para ganarse detractores.

Primero, ante las críticas por el aumento de precio al Daraprim, Shkreli lamentó no haber subido MÁS su costo porque de acuerdo con él, la droga es “alta especialización”. Después fue acusado del fraude por el que hoy se le juzga y pasó la mayor parte de su tiempo peleando contra sus detractores en Twitter (como con el cantante de Hip Hop Ghostface Killah).

Siempre apareciendo con una sonrisa sardónica y nunca aceptando su responsabilidad corporativa, este infame empresario fue incluso víctima de las críticas de Donald Trump cuando era candidato presidencial y de una lluvia de columnas en Estados Unidos cuestionando su tipo de gestión.

Hace un año se presentó ante el Congreso de los Estados Unidos sobre la situación de la farmacéutica, pero se negó a responder preguntas mientras sonreía burlonamente. Horas después tachó de imbéciles a los legisladores americanos en Twitter.

Es famoso por alardear de su fortuna, que asegura ronda los 100 millones de dólares, aunque nadie sabe cuál es su patrimonio neto.

En general, la actitud del también llamado “Pharma bro” ha despertado grandes críticas por su negativa a aceptar críticas y por ignorar el pulso del mercado.

Lee la versión original en Entrepreneur.com

Relacionadas

Comentarios