A FondoPolítica y Sociedad

Por qué Nayarit es un ejemplo de cómo ejercer la democracia

Es un estado pequeño, pero en las últimas décadas ha dado varias lecciones al resto de los ciudadanos. Te contamos por qué.

01-06-2017, 2:00:14 PM
nayarit elecciones
Notimex

Al lado del Estado de México y sus 11 millones de votantes, la elección en Nayarit y sus 813 mil electores apenas se notan. Pero de los tres estados que elegirán gobernador el próximo domingo, es el único que ha votado por la alternancia en el pasado y el que mejores tasas de participación electoral tiene: superiores a 58% frente a 45% de los mexiquenses.

Estos datos proyectan una sociedad participativa y con poder de voto, dice la investigadora Ivonne Acuña, de la Universidad Iberoamericana. “La gente ya estuvo dispuesta en una ocasión a la alternancia, a elegir a un partido que no es el PRI, y eso debe considerarse en esta elección”, dice.

Las opciones

En Nayarit son ocho los candidatos que contenderán por la gubernatura, tres de ellos independientes. Esto la convierte también en la entidad con más aspirantes que competirán sin partido.

La disputa electoral, sin embargo, se ha cerrado entre los dos candidatos que lideran coaliciones: Antonio Echevarría, de la coalición “Juntos por Ti” (PAN, PRD, PT y el Partido de la Revolución Socialista), y Manuel Humberto Cota Jiménez, que va por PRI, PVEM y Nueva Alianza.

Echevarría, empresario sin experiencia de gobierno, es hijo del ex gobernador Antonio Echevarría Domínguez, quien en 1999 venció al PRI por primera vez en una elección local, como candidato de la alianza PAN-PRD. Cota Jiménez, por su parte, fue diputado local, federal, presidente municipal de Tepic y Senador de la República.

Aunque hubo quien previó que la coalición del PRI-PVEM-Panal aventajaría con facilidad en las encuestas, Echeverría dio la vuelta a los pronósticos y ahora es puntero, lo que significaría una derrota más para el PRI en elecciones estatales y repetiría la victoria que en su momento logró su padre.

Acuña advierte que un elemento en contra del priista Cota Jiménez es el propio gobierno estatal de su partido, que encabeza Roberto Sandoval, y el escándalo por la detención en Estados Unidos de Edgar Veytia, ahora ex fiscal de la entidad, acusado de tráfico de drogas y de colaborar con el cártel de Jalisco Nueva Generación.

“Aunque el gobernador niegue cualquier vínculo con este caso, Veytia era su fiscal y eso lo afecta”, dice la investigadora, quien advierte que este episodio sí podría incidir en la decisión de voto de los nayaritas, “porque su nivel de participación y su decisión de voto nos habla de una ciudadanía más involucrada y enterada”.

Detrás de los candidatos punteros están Raúl José Mejía González, candidato del partido Movimiento Ciudadano (MC), fue Presidente Municipal de Tepic, Diputado local y federal y Senador de la República.

También el candidato de Morena, Miguel Ángel Navarro, y el independiente Hilario Ramírez Villanueva, conocido como “Layín”. El primero fue senador por el PRI dos veces y diputado federal, y ya había contendido por la gubernatura como abanderado del PRD. El segundo fue alcalde de San Blas y ganó fama por “robar poquito”, como dijo en un acto a modo de “chiste”, aseguró después.

Otro candidato es Francisco Javier Zapata Pérez, del Partido Encuentro Social (PES), quien fue director de Seguridad Pública en el municipio de Xalisco, y jefe de la unidad jurídica de la Secretaría de Agricultura, Desarrollo Rural y Pesca del estado. El PES hizo alianza con el PAN en Coahuila y con el PRI en el Estado de México, pero en Nayarit va solo.

Por último, están dos independientes más: Antonio Ayón Bañuelos y Víctor Manuel Chávez Vázquez. Ninguno tiene experiencia política ni de gobierno.

Una historia de alternancia

Además de la gubernatura, están en disputa el Congreso y sus 20 municipios. De estos, 16 están gobernados por el PRI, tres tienen gobierno de alianza PAN y PRD, y hay un alcalde independiente.

Para el Congreso están en juego 30 curules: 18 de mayoría y 12 de representación proporcional (plurinominales).

En las últimas cuatro elecciones la participación ha sido de 58% en 2005, 60% en 2011, 63% en 1999 y 71% en 1993. Estas tasas colocan a Nayarit por encima del promedio de participación del Estado de México y Coahuila, que también elegirán gobernador.

“Esto nos habla de ciudadanos y ciudadanas más involucrados con la política”, afirma Acuña. En contraste, en el Estado de México hay una tasa de abstención que ronda el 60%. “Es alarmante”, afirma la investigadora.

Nayarit ha tenido alternancia dos veces. La primera en 1999, cuando la alianza PAN-PRD se impuso al PRI, y en 2005 cuando el PRI recuperó la gubernatura con el menor nivel de participación. Los priistas repitieron triunfo en 2011, pero las encuestas ahora abren de nuevo la posibilidad de alternancia en la entidad al dar una ventaja de 2 a 1 a Echeverría.

Y todo sucede en una entidad con una lista nominal de 815 mil votantes que representan si acaso 1% del universo nacional.

“Esta elección se subestima”, dice Acuña. Pero su participación es ejemplo para el resto del país. “En esta entidad al parecer los ciudadanos sí vinculan la política con lo que sucede en su vida cotidiana, como debe ser”.

Relacionadas

Comentarios