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El mexicano que quiere acabar con los ‘diablitos’ eléctricos

Roberto Chapa es un joven ingeniero mexicano que busca a través de la innovación acabar con las conexiones ilegales  al sistema de distribución de energía eléctrica. Esta es la historia del investigador de 3M y sus proyectos.

29-11-2016, 6:35:12 AM
diablitos

El robo de energía eléctrica se ha convertido en una de las principales pérdidas para la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Sin embargo, no sólo la merma en la facturación es la preocupación de la industria por los llamados ‘diablitos’: la eficiencia del sistema de distribución eléctrica se encuentra en juego.

Al cierre de 2015, la CFE registró una pérdida económica de 42,200 millones de pesos (mdp), la cual comprenden pérdidas técnicas (por instalaciones obsoletas) y no técnicas (por robo o falta de pago) en la red de transmisión y distribución de la empresa productiva del Estado Mexicano.

Las pérdidas equivalen a 13.1 por ciento de la energía que se transportó el año pasado, lo cual muestra la necesidad de combatir las conexiones ilegales al suministro de energía eléctrica para disminuir las mermas.

Desde hace 10 años, la empresa estadounidense 3M se dio a la tarea de generar la tecnología para evitar el robo de electricidad. En el centro de innovación de la firma de soluciones para la industria y el hogar, ubicado en San Luis Potosí,  labora un ingeniero que no le teme a los diablitos y está dispuesto a terminar con ellos. Su nombre es Roberto Chapa Rodríguez, encargado de  investigación y desarrollo de ingeniería en las instalaciones 3M en el Bajío mexicano.

“Hay pérdidas de energía mayores a las técnicas, las cuales equivalen hasta un 30 por ciento, es decir, dejan de facturar ese monto en su facturación por tomas clandestinas, conexiones ilegales, diablitos”, asegura en entrevista el joven mexicano.

Los equipos desarrollados en México se encuentran en un proceso de certificación que podría llevarlos a otras latitudes del mundo, como Centroamérica y Sudamérica. Conoce la historia de este ingeniero mexicano que podría ahorrarle millones de pesos a la CFE.

El ingeniero vs los diablitos

Roberto Chapa es egresado de la licenciatura en Ingeniería Química por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y cuenta con una maestría en Sistemas de Manufactura con especialidad en Ingeniería de Materiales por Tecnológico de Monterrey.

Desde 2004, Chapa Rodríguez colabora para 3M, en donde se ha desempeñado en el laboratorio de Investigación y Desarrollo de la Compañía. Aunque no puede negar que su experiencia y conocimiento se encuentra enfocado en la industria eléctrica y de telecomunicaciones, además de la ingeniería en polímeros.

El ingeniero químico labora en el Centro de Innovación de 3M en México, ubicado en San Luis Potosí, espacio clave en el desarrollo de productos para la industria nacional.

Manufactura, sector Automotriz, Cuidado de Salud y Seguridad son las divisiones de negocio que la compañía estadounidense opera en el país.

México se encuentra entre los 10 mercados más importantes en donde opera 3M, ya que muestra una tendencia dinámica y en los últimos dos años han alcanzado crecimientos de doble dígito en sus ventas.

Desde 1950, 3M ha tenido participación con sus productos en la industria asociada al sector automotriz.

En la actualidad, 3M provee productos a la industria automotriz que se encuentra instalada en el país. Productos que se ubican en la estructura del vehículo, en la manufactura y seguridad de los operadoras son parte de las soluciones que ofrece.

El ingeniero de 39 años de edad se encuentra convencido de que en el centro de innovación en donde labora se encuentra la solución para terminar con el robo de energía eléctrica. Una década se requirió para que el primer dispositivo contra los diablitos eléctricos viera la luz.

“Las tomas ilegales generan muchas pérdidas, además de las fallas técnicas y problemas de seguridad de las personas que se conectan (de forma ilegal) y de las que se desconectan, generan un desbalance en las cargas eléctricas de las líneas eléctricas y pueden generar fallas en los transformadores… apagones frecuentes”, dice

Asimismo, el monto que no se factura por pérdidas no técnicas se le suma el gasto por reparaciones y cambio de transformadores por las fallas asociadas al uso de diablitos en el sistema eléctrico mexicano.

La empresa estadounidense ha trabajo de forma cercana con sus clientes para generar las soluciones necesarias para acabar con los robos ilegales de energía eléctrica.

La firma 3M cuenta con tres soluciones que se han desarrollado en México:

  1. Koala: Es un dispositivo diseñado para zonas de alta pérdida no técnica, el cual se monta de forma directa al transformador.
  2. Fénix: Esta tecnología se instala en zonas de moderada pérdida no técnica y su montaje se realiza directo en el poste y/o línea de energía eléctrica.
  3. Halcón: Se encuentra diseñado para zonas con bajas pérdidas no técnicas y su montaje se hace la línea o poste.

Roberto Chapa asegura que el producto elaborado por él y su equipo garantiza un bajo costo para la empresa de energía eléctrica, facilidad para instala, sistemas de conexión y desconexión independientes.

“Es todo un sistema complejo para la compañía de luz… Y está desarrollado, diseñado y producido totalmente en México”, dice el joven que labora en San Luis Potosí.

La firma estadounidense ha impulsado el desarrollo de más de 200 invenciones y más de 12 patentes que se han originado en el país.

La oportunidad

La CFE tiene el objetivo de reducir el total de sus pérdidas, que toman en cuenta causas técnicas y no técnicas, entre 10 y 11 por ciento para 2018, mientras que hoy se ubica en 13.1 por ciento. Una oportunidad para la implementación de las tecnologías desarrolladas por Roberto Chapa en 3M.

De porcentaje total de pérdidas en México, 5.73 por ciento de las pérdidas de energía se ocasionan por cuestiones técnicas, mientras un 6.9 por ciento son por pérdidas no técnicas, de acuerdo con cifras hasta septiembre de 2015.

En la actualidad, las pérdidas duplican la media de los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), que se ubica en seis por ciento.

“Hay algunas iniciativas para poder exportar el producto a otros países, pero mucho depende de la legislación en otros países”, comenta Roberto.

La planta de San Luis Potosí tiene la capacidad para producir la demanda que pueda hacer el mercado en el presente y futuro del mercado, mientras que el desarrollo de nuevas soluciones puede requerir tan sólo un tiempo de seis meses.

“Hemos construido miles de piezas de estas”, dice Chapa Rodríguez.

Por ahora, la empresa espera seguir obteniendo licitaciones por parte de la CFE para comercializar el producto.

3M es una compañía registra ventas por 30,000 millones de dólares, y cuenta con más de 90,000 empleados a nivel mundial.

El ingeniero Roberto Chapa se encuentra contento de lo alcanzado por él y su equipo de desarrollo en 3M México. “Es un orgullo decir que los prototipos para reducir las tomas ilegales de energía eléctrica se encuentran diseñados y producidos por manos mexicanas.”

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