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El mal momento del peso le abre una oportunidad al turismo

Aunque el ánimo generalizado es negativo, el turismo tiene ante sí una gran oportunidad para explotar. Te contamos cuál es.

23-01-2017, 1:32:02 PM

El panorama económico de 2017 luce bastante retador para aquellos que estamos inmersos en la industria de reuniones. Por un lado, vemos que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha mesurado su discurso y parece estar dispuesto a implementar las medidas proteccionistas que promovió durante su campaña, y por otro inicia en México el periodo preelectoral rumbo al 2018.

Aunque estos elementos no están directamente relacionados con nuestra industria, tienen repercusiones directas no sólo en la situación económica real de nuestros clientes –todos estamos sintiendo un impacto por la depreciación del peso y la desaceleración de la economía-, sino también en el ánimo del sector empresarial, que teme más a lo que pueda venir que a lo que está sucediendo.

La incertidumbre será entonces el principal reto a vencer durante 2017, porque ya notamos nerviosismo, y prevemos que aunque los eventos no serán el primer elemento que los empresarios eliminen de su presupuesto en caso de que se recrudezca el panorama económico, sí habrá mayor mesura, que se podría traducir en un menor número de eventos o en menores inversiones en éstos.

Pero también creemos que surgirán oportunidades dentro de este panorama. De acuerdo con el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid Cordero, la alta paridad cambiaria –pronosticada entre 20 y 21 pesos por dólar- frenaría las intenciones de los mexicanos de viajar al extranjero, por lo que buscarían alternativas en territorio nacional; mientras que el mercado extranjero podría sentirse atraído por este mismo factor.

En el caso del turismo de reuniones, nos encontramos con que quizá la mayor afectación podría presentarse en las pequeñas y medianas empresas, que tendrán que buscar alternativas más económicas para realizar sus eventos, debido a que muchos de los servicios en los grandes destinos se cotizan en dólares.

El impacto se mitigaría con las empresas transnacionales, que normalmente manejan un presupuesto en la moneda extranjera y no son tan sensibles al tipo de cambio.

Y por otro lado tenemos el turismo receptivo (internacional), que ha encontrado en México una opción de primer nivel para la realización de congresos, convenciones y viajes de incentivo; preferencia que —aunada a la calidad de este país como sede—, será motivada por el tipo de cambio.

Nos queda claro que en lo que no debemos escatimar es en la promoción. Actualmente el gobierno está haciendo un buen trabajo en este rubro, y no debe bajar la guardia; y el sector privado debe estar dispuesto a invertir más en participaciones dentro de ferias internacionales donde se promociona al país.

México genera alrededor de 266 mil encuentros anuales, entre eventos corporativos, ferias, viajes empresariales y exhibiciones, y aunque quizá no logremos que esta cifra tenga un incremento representativo, estamos seguros que tampoco veremos una caída.

De acuerdo con el estudio “La relevancia económica de las reuniones en México 2016”, elaborado por el Consejo de Promoción Turística, de 2010 a 2014 hubo un incremento de 35% en el número de reuniones, donde las de mayor crecimiento fueron las exposiciones, con un 46%, seguidas de las reuniones corporativas con 39%.

Esto es una muestra de que la industria de reuniones en México sigue una tendencia al alza, y se mantendrá en la medida que sigamos ofreciendo infraestructura, seguridad, productos y servicios de primer mundo.

* Michel Wohlmuth, especialista en planeación de eventos corporativos, es Director Ejecutivo de Creatividad, empresa mexicana con 25 años de experiencia y prestigio en la industria, cuyo objetivo es impulsar una cultura de relacionamiento.

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