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Macron: el francés que le quiere arrebatar el liderazgo a Trump

Emmanuel Macron encabeza un movimiento global que lucha contra el cambio climático, tras el aislamiento que ha hecho Trump de Estados Unidos. Te contamos la historia del presidente más joven de Francia.

02-06-2017, 4:00:42 PM

En 2012, Emmanuel Macron se jactaba de ser un exitoso banquero de inversiones privadas, mientras ejercía en la firma europea Rothschild. Cinco años después se perfila como el nuevo líder europeo que busca arrebatar el liderazgo que representa la figura de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. 

Luego de que Trump anunciara la salida de Estados Unidos de los Acuerdos de París para el combate al cambio climático, el líder europeo mandó varios mensajes en sus redes sociales haciendo una clara referencia al lema de campaña del estadounidense “Make America Great Again” y lo transformó en un llamado a los líderes del mundo para minimizar la contaminación que aumenta la temperatura de La Tierra bajo el lema “Make our planet great again” (hagamos grandioso al planeta de nuevo).

Lee: Emmanuel Macron gana la presidencia de Francia.

“Vivamos donde vivamos, seamos quienes seamos, tenemos una misma responsabilidad”, dijo Emmanuel Macron, quien fue elegido por el 65 por ciento de los votantes en Francia el pasado 7 de mayo por encima de la candidata de ultraderecha, Marine Le Pen.

En su mensaje, Macron consideró que la decisión de Trump era un error y le dijo a los ciudadanos que estadounidenses decepcionados por su presidente que encontrarían en Francia una segunda patria. También anunció que hablaría con los mandatarios de otros países para definir nuevas estrategias y lanzar otras iniciativas. “Sé que puedo contar con ellos”, dijo.

Posterior al mensaje del francés, varios líderes respaldaron su postura con mensajes, como Justin Trudeau y Barack Obama, sumándose al rechazo en contra de la postura de salida de Estados Unidos de este acuerdo.

El presidente que era empresario

Macron tiene 39 años, estudió en la Escuela de Administración de Francia y es el líder más joven que ha tenido este país desde Napoleón Bonaparte, en 1815. Su carrera como funcionario público ha sido breve.

“Nunca tuvo un cargo de elección popular aunque ya fue ministro de finanzas. Macron es el símbolo del modelo neoliberal, tiene estatus de banquero y de seguir promoviendo medidas encaminadas al desarrollo de la iniciativa privada”, dice Dejan Mihailovic, investigador con especialidad en Europa del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México.

Como encargado de inversiones de Rothschild, lideró la venta de uno de los negocios de Nestlé a la farmacéutica Pfizer que se concretó a mediados de 2011 pero que se negoció por varios años.

Durante su carrera como banquero, Macron tejió una red de contactos que posteriormente le presentaron al presidente Francois Hollande y a miembros del Partido Socialista.  En 2012, cuando contaba con 34 años, aceptó su primer cargo como Secretario Particular del presidente socialista.

En julio de 2014, Macron quiso dejar la vida pública luego de que Hollande nombrara a Manuel Valls como primer ministro, pero regresó un mes después como ministro de Economía y Finanzas, con 36 años de edad y la consigna de poner en orden la economía de un país cuyo crecimiento ese año apenas fue de 0.4 por ciento, de acuerdo con datos del Banco Mundial.

Al frente del Ministerio de Finanzas, presentó diversas iniciativas de ley que incluían la liberalización de varios mercados, medidas que fueron rechazadas por el Partido Socialista y varias instituciones.

La llamada “Ley Macron” para el crecimiento, actividad e igualdad de oportunidades, fue vetada dos veces por el parlamento francés y provocó varias protestas en las calles de París. Aún cuando se le relacionaba con medidas neoliberales y creó mucha polémica, esta ley fue aprobada y entró en vigor en agosto de 2015.

A mediados de 2016, Macron fundó su propio movimiento político “En Marche!” como respuesta al tratamiento de los partidos de derecha e izquierda y que él mismo definió como un “movimiento de centro” que nada tenía que ver con los partidos políticos.

“Es muy claro que el fenómeno Macron es un producto instantáneo de las afrentas económicas, políticas y laborales que han desatado la crisis de los partidos tradicionales, dando las condiciones óptimas para que surja una figura como la suya”, dice Mihalovic.

Tras renunciar al Ministerio de Finanzas, en noviembre del año pasado Macron anunció su candidatura a la presidencia, iniciando primero con un pequeño impulso y terminó como líder de las encuestas antes de ocupar la presidencia.

El desafío de la inexperiencia 

Aunque obtuvo la victoria con un apabullante 65 por ciento de la votación, la mayor parte de los franceses lo hizo para frenar a Marine Le Pen, ante la amenaza de que Francia saliera de la Unión Europea en un “Frexit”.  

De acuerdo con un sondeo elaborado después de la primera ronda electoral, sólo el 39 por ciento de los votantes de Macron creían que la situación de Francia mejoraría si llegaba a la presidencia, en contra de 79 por ciento de los votantes de Le Pen.

Macron cuenta con varios pendientes en la agenda interna francesa, además de la permanencia del país en la Unión Europea, misma que ya puso en entredicho según declaraciones dadas a la BBC. “Considero que durante mi mandato será el momento de reformar en profundidad la Unión Europea y nuestro proyecto europeo”, dijo Macron.

“La baja popularidad del Partido Socialista se desprende de las reformas no realizadas durante su mandato: el de fondo de pensiones, la reforma educativa y la reforma laboral y fiscal, algo que tendrá que tomar en cuenta”, comenta.

Lee: Por qué Francia ya no volverá a ser la misma.

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