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Lubezki: la lista de fracasos que lo llevaron al Óscar

Emmanuel “El Chivo” Lubezki es el único director de fotografía que ha obtenido tres premios Óscar consecutivos y cuenta cómo pasó del fracaso a obtener estos galardones.

Lubezki: la lista de fracasos que lo llevaron al Óscar
Protagonistas
Alto Nivel 06-09-2016

Darinka Rodríguez

“Llegue a la cinematografía por accidente, todo empezó cuando descubrí una pequeña cámara en casa de mis padres. Tal vez ese fue el principio de todo mi amor por la fotografía: una pequeña cámara”.

Emmanuel Lubezki, conocido por sus amigos como “El Chivo” es la única persona que ha conseguido ganar tres premios Óscar de manera consecutiva. El primero, en 2014 con "Gravity", en 2015 por su trabajo en "Birdman" y este año lo obtuvo por el filme "The Revenant"

Sin embargo, antes de disfrutar de la fama y la gloria de los premios, este fotógrafo de vocación y cinefotógrafo de oficio tuvo una historia de fracasos que también llegaron a la pantalla grande, pero que para este artista fueron la lista de errores que lo condujeron al éxito. 

Aprender del instante 

El “Chivo” empezó su carrera en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la UNAM, donde empezó a hacer largometrajes que no tuvieron un fuerte impacto, pero que le ayudaron a aprender nuevas técnicas.

“Es muy importante hablar del error, pero cuando estás aprendiendo el error no equivale a fracaso, es parte del aprendizaje y es muy importante”, dice.

En 1991 realizó la dirección de fotografía de la película “Bandidos” la cual señala “tuvo un guión terrible, fue un fracaso pero un escalón en términos de aprendizaje” y en 1992 trabajó en el rodaje de la película “Como agua para chocolate” que le valió su primer premio Ariel, pero que tampoco considera dentro de su lista de éxitos. 

En 1995 trabajó con Alfonso Cuarón en el rodaje de la película “Little Princess”, que fue nominada al Óscar y donde comenta que aprendió a manejar la perspectiva para narrar una historia desde el punto de vista de una niña.

Sin embargo, uno de sus grandes fracasos fue en 1998 con la película “Great Expectations”, dirigida también por Cuarón pero que no tuvo buenos resultados en taquilla.

“Fue un gran fracaso. Fue una película donde la pasamos muy, muy mal, fue horrible. Las crisis llevan cambios y es importante saber que la crisis es una tormenta y que va a pasar, que no es el fracaso total. Esto nos llevó a reinventarnos”, relata el fotógrafo.

Después vinieron las grabaciones de películas como “Meet Joe Black” de 1998 “Y tu mamá también” de 2001, donde cuenta que aprendió nuevas técnicas que fueron construyendo su estilo narrativo actual.

En 2005 conoce al director y productor Terrence Malick y colaboraron en proyectos como “The New World” de 2005 y “The Three of Life” en 2012, películas que marcaron su carrera. 

Me enseñó a buscar lo efímero y cómo el trabajo es captar esa cosa que desaparece y puede estar un segundo, es probable que haya sido desde un principio lo que más me interesaba”, narra. 

Fue después de esas películas cuando llegaron los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, aunque comenta que nunca fue su intención trabajar en Hollywood.

“Nunca he visto como un triunfo el trabajar para Hollywood, el triunfo es interno y tiene que ver con lo que estás haciendo y hacia dónde vas”, menciona.

Dominar la técnica para encontrar la grandeza

Lubezki siempre quiso ser fotógrafo de autor, sin embargo, sus estudios en el CUEC lo llevaron por el camino del cine y la producción de largometrajes. Pese a ello, no olvida su verdadera pasión y para ello, hace uso de la red social Instagram, donde cada semana publica una nueva imagen de manera casi religiosa.

“Cada semana tengo que poner una foto, por eso cada semana tengo que encontrar una foto”, comparte

El director señala que es muy importante dominar la técnica para poder improvisar, pues "uno no puede improvisar como un músico de jazz si no dominas la técnica de tu instrumento", por lo que cada día busca mejorar y aprender para ser el mejor en su oficio

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