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Los ‘signos vitales’ de EU que deben preocupar a México

Los indicadores económicos de Estados Unidos representan un sube y baja que no muestra con claridad una ruta de recuperación, mientras que la economía mexicana se encuentra atada al vaivén de los resultados que experimenta el vecino país del norte. Te decimos cuáles son los signos vitales que México observa con atención en EU.

28-04-2016, 5:50:49 AM
Los ‘signos vitales’ de EU que deben preocupar a México
José Roberto Arteaga

‘Cuando Estados Unidos estornuda el mundo se resfría’. Esta es una vieja frase acuñada a los economistas, cuyo significado México conoce, quizá mejor que nadie, por la cercanía y dependencia que tiene con la economía estadounidense.

Estados Unidos (EU) es el primer socio de México en los mercados internacionales. El mercado estadounidense demanda el 77.65 por ciento de las exportaciones mexicanas y es el principal proveedor del país, con una participación de 49.9 por ciento.

Cerca de 6 millones de empleos en EU dependen del comercio entre la Unión Americana y México, mientras que cada minuto se comercia cerca de un millón de dólares entre ambos países.

Sin embargo, la locomotora estadounidense que arrastra a países como  México no cuenta con el impulso suficiente para acelerar de forma sostenida y muchos temen que frene su paso, lo cual afectaría al país.

“La situación de Estados Unidos tiene claroscuros, tanto es así que la Reserva Federal ha estado variando sus decisiones de política económica monitoreando la situación interna”, asegura Leticia Armenta Fraire, directora del Centro de Análisis Económico del Tec de Monterrey.

Los indicadores económicos de la nación más poderosa del mundo son dispares y la medición de la producción industrial y el consumo no tienen las mejores noticias para el país.

El crecimiento económico de México se mantiene moderado, pero los riesgos de una desaceleración han aumentado. El crecimiento de las exportaciones se ha desacelerado y es poco probable que repunte dado el estancamiento de la demanda de EU”, dice un análisis de Bloomberg Intelligence.

Hoy, la economía estadounidense lucha en la sala de terapia intensiva para revivir el crecimiento sostenido que había mostrado en el pasado y en donde cada signo vital es también una esperanza para México.

El empleo crece

El empleo en Estados Unidos creció con paso firme durante marzo y propició el repunte de los salarios. Una señal positiva para la economía estadounidense.

Las nóminas no agrícolas crecieron en 215,000 empleos el mes pasado, mientras que las revisiones de las cifras de enero y febrero hicieron que se redujeran en ese periodo más de 1,000 empleos de los anunciados en una primera instancia, de acuerdo con lo reportado a inicios de abril por el Departamento de Trabajo en EU.

Sin embargo, no todas fueron buenas noticias. La tasa de desempleo subió a ligeramente a 5 por ciento desde un 4.9 por ciento, cifra mínima reportada en 8 años. Un signo vital que podría deteriorarse en la economía estadounidense.

La producción industrial cae

La producción industrial de EU no presentó su mejor cara en marzo. El sector de la manufactura presentó su mayor caída en un año y sectores como la minería no lograron repuntar.

El mes pasado, la producción industrial tuvo un declive de 0.6 por ciento, mismo porcentaje con el que retrocedió en febrero. La producción ha caído en 6 de los últimos 7 meses, de acuerdo con datos de la Reserva Federal (Fed).

En términos anuales, la caída se traduce en 2.2 por ciento durante el primer trimestre después de caer 0.3 por ciento durante el cuarto trimestre de 2015. 

El sector industrial de EU resulta clave para la economía mexicana y “es en donde la relación comercial de ambos países es más cercana. Si la producción industrial estadounidense no crece de manera vigorosa y firme se pueden producir vaivenes en las exportaciones mexicanas por la demanda de productos que hace la Unión Americana”, explica Leticia Armenta.

“Menores importaciones deberían ayudar a estabilizar el déficit comercial de México, pero mayores exportaciones son necesarias para reducir la brecha. Es poco probable que las exportaciones, que en gran medida incluyen envíos de bienes manufacturados, repunten hasta que la demanda de Estados Unidos retome fuerzas”, dice Felipe Hernández, economista para América Latina de Bloomberg Intelligence.

Ventas minoristas a la baja

Durante marzo, las ventas minoristas en el vecino país del norte cayeron de forma inesperada por una menor demanda de servicios y productos acabados, como fue el caso de los automóviles.

Las ventas al por menor sufrieron una baja de 0.3% el pasado mes, mientras que los datos previos de febrero se mantuvieron sin cambios.

Aunque el Departamento de Comercio informó que los pedidos de bienes duraderos aumentaron un 0.8 por ciento en marzo, después de un retroceso de 3.1 por ciento en febrero. Una cifra por debajo de lo esperado por analistas.

 “No se ve una recuperación franca aun cuando hay resultados positivos en algunos momentos y otros en donde el ritmo de crecimiento no se sostiene de manera firme”, dice la académica del Tec de Monterrey.

La caída en los precios del petróleo eleva la importancia del sector de manufactura y exportación del país, ya que los espacios que se abren por la falta de ingresos petroleros se buscarían compensar con la demanda de EU.

Por el momento, los descalabros son visibles para México. La exportación de autos desde México  se cayó en marzo de 2016. La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) informó que las ventas al exterior cayeron 14.2 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado.

“Al mismo tiempo, los sectores transables, especialmente manufactura, deberían beneficiarse de un tipo de cambio más competitivo, aunque el crecimiento aun depende en buena parte de la fortaleza de la demanda en EU”, asegura en un análisis Felipe Hernández.

Inflación baja

El Índice de Precios al Consumo (IPC) de la Unión Americana creció 0.1 por ciento en marzo, lo cual significa que la inflación acumulada de los últimos 12 meses alcanzó 0.9 por ciento, de acuerdo datos del Departamento de Trabajo.

En 2015, la inflación de EU se ubicó en 0.7 por ciento, el segundo nivel más bajo en los últimos 50 años, porcentaje alejado del 2 por ciento que ha fijado la Fed.

“A pesar de que la economía estadounidense está creciendo, no todos los indicadores son sólidos en la época actual y, por otro lado, hay una alta interdependencia entre las distintas economías del mundo por lo que todos están atentos a las alertas que puedan dar las políticas monetarias”, dice la directora del Centro de Análisis Económico del Tec de Monterrey.

Ayer, la Fed mantuvo estables las tasas de interés, aunque expresó confianza en las perspectivas de la economía estadounidense, dejando abierta la puerta para un alza en junio próximo.

Hoy, EU dará a conocer los datos preliminares del crecimiento de su economía durante los primeros tres meses de este año.

Leticia Armenta reconoce que el aparato productivo mexicano no depende de la producción petrolera por la caída de los precios del crudo, pero el crecimiento de EU sí afecta a la economía mexicana. Los signos vitales de EU se debilitan, pero aún despiertan esperanzas para México. “Hay que estar atentos a lo que suceda en EU”.

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