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Lo que Prince nos enseñó sobre la música y la rebeldía

Prince era en sí mismo un concepto musical, quebró varias reglas de la industria e inspiró a leyendas como Madonna, Sinead O’Connor, The Bangles y más.

22-04-2016, 12:12:28 PM
Lo que Prince nos enseñó sobre la música y la rebeldía
William Turner M.

Al momento de morir, a los 57 años, Prince ya había creado su propio imperio musical, materializado en su imponente estudio de grabación Paisley Park. Vendió más de 100 millones de copias de 40 álbumes, está en la posición 27 en el listado de la Rolling Stone de los mejores artistas de todos los tiempos y tiene siete Premios Grammy. Incluso tiene una estatuilla de los Oscar.

Prince era en sí mismo un concepto musical, que giraba en torno a un personaje complejo que nada tenía que ver con el reservado chico de Minneapolis que fue de niño.

Aunque comenzó su carrera artística a los siete años, sus guiños con la música negra no hacían feliz a su madre. “Siempre me enviaron a las mejores escuelas, pero ese siempre fue mi interés secundario. No me importaba más que poder estar tocando. Creo que la música es lo que terminó separando a mis padres (su padre era jazzista), y no creo que es lo que ella quería para mí… los músicos, dependiendo de cuán serios sean, pueden ser muy temperamentales”, recuerda el mismo Prince en una entrevista de 1981 a la revista New York Rocker. 

Tuvo varias incursiones en la música antes de que su voz hiciera que varias disqueras lo buscaran para ficharlo. La Warner Bros. fue la ganadora. Firmó un contrato con Prince y sacó en 1978 su primer disco For You.

La década de los ochenta fueron su apoteosis. Apodó al conjunto que le acompañaba The Revolution, y de verdad que lo fueron. Su popularidad llegó a uno de los picos más altos con el lanzamiento de la película Purple Rain, de la que desprende un álbum y un sencillo del mismo nombre como parte de la banda sonora. Su trabajo en la música de la cinta le mereció un Oscar.

Purple Rain fue uno de los tantos caprichos que su disquera aceptó para mantener el contrato. Y a pesar de la renuencia de los ejecutivos de Warner Bros, recaudó en cines unos 80 millones de dólares, para luego convertirse en un título de culto.

La gravedad del planeta ‘Prince’

Si algo ponía serio a Michael Jackson en la década de los ochenta, era escuchar nombrar Purple Rain, el éxito de Prince que se mantuvo 24 semanas como número uno en las ventas de discos, amenazando la supremacía de Thriller.

Y es que el nombre de este intérprete, nacido en el mismo año que el Rey del Pop, no era cualquier cosa. 

Sus presentaciones eran “‘frecuentemente electrizantes’ en la tradición de Presley, Jimi Hendrix y Mick Jagger de jugar con la provocación sexual”, escribe el crítico y periodista muscial Robert Hilburn en su libro Desayuno con John Lennon y otras crónicas para la historia del rock.

Su imagen es parte de la definición de moda de los ochenta, en parte por su potente pop soul y por la estridente pinta que usaba en sus presentaciones, que iban desde impecables trajes con brillantes lentejuelas hasta salir solo en calzones y medias negras.

Al gran talento que tenía como cantante, también se le debe de reconocer que era un prolífico multiinstrumentista y un genial productor. Y es que las reglas de la música no eran algo que este personaje respetara demasiado. 

Combinó géneros musicales, hizo que miles corearan sus letras que destacaban la libertad y puso en jaque su relación con su disquera, sin que a él le mortificara.

“No solo hizo frente a los tabúes sexuales, también combinaba la fuerza del rock y la urgencia y el pulso de la música negra […] La música de Prince era una celebración de la libertad individual”, escribe Hilburn en su libro.

También era generoso al momento de compartir su talento para apoyar a otros artistas que iban trazando sus propias brechas.

En el disco Like a Prayer de Madonna, que se dijo fanática del cantante desde que comenzó su carrera, Prince aparece cantando y tocando guitarras para varias de las canciones del álbum.

Y compuso canciones para otros artistas, que se convirtieron en sus temas emblema: Nothing Compares 2U para la irlandesa Sinead O’Connor y Manic Monday a The Bangles.

Pero los noventa le trajeron un periodo de bajas ventas discográficas y una relación conflictiva con su disquera. La mala racha terminó con la entrada del nuevo milenio.

En 2004 ingresó al salón de la fama del Rock & Roll, y tuvo una exitosa presentación en los premio Grammy junto con Beyoncé. Los discos que salieron posterior a esta fecha regresaron a los listados de Billboard.

Incluso la revista Rolling Stone catalogó a Prince como el artista con el mayor ingreso, con un estimado de 56 millones de dólares anuales. Un artista que le demostró a las disqueras que las necesitaba menos de lo que presumían los ejecutivos.

Innovador musical, escéptico digital

Los 2000 fue la década en la que hizo las paces con las grandes disqueras, y cuando se enemistó con el mundo digital. En 2004 cerró su sitio NPG Music Club en donde se podía conseguir su música.

En 2007 anunció una demanda en contra de YouTube, eBay y The Pirate Bay, en un intento de “recuperar el internet” y resarcir el daño por permitir subir material con derechos de autor.

A pesar de ser un crítico de la distribución de su música vía internet, en 2009 lanzó un nuevo sitio LotusFlow3r.com en el que se podía conseguir algo de su material.

“El internet está acabado. No veo razón para darle mi nueva música a iTunes o a quien sea. No me pagarán por adelantado y luego se enojan si no pueden conseguirla. El internet es como MTV. Hubo un tiempo que internet era la moda, y de repente quedó obsoleto. De cualquier forma, las computadoras y los dispositivos digitales no son buenos. Solo llenarán tu cabeza con números, y eso no puede ser bueno”, declaró Pince al diario británico Daily Mirror, en 2010.

Unos meses después, a pesar de sus declaraciones, hizo un lanzamiento exclusivo del tema Extraloveable a traés de iTunes y Spotify.

Te recomendamos leer: ¿Qué es la música en tiempos de iTunes y Spotify?

Su última movida, que fue más un gesto de confrontación con las disqueras, fue haber firmado con la plataforma Tidal, del rapero Jay Z, para tener en exclusiva su disco HITNRUN y su catálogo musical.

Sus últimos meses habían sido de promoción del HITnRUN Phase Two pero, según reportes, apenas hace un par de semanas, el avión en el que viajaba habría hecho un aterrizaje de emergencia en Illinois para ser llevado al hospital. Su publicista, Yvette Noel-Schure, dijo que se debió a una enfermedad respiratoria.

No se supo más del cantante hasta que una llamada de emergencia salió del estudio de grabación Paisley Park. Cuando llegó la asistencia médica a su fortaleza musical, reanimarlo no fue suficiente. Fue declarado muerto a las 10:07 de la mañana.  

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