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Lo bueno y lo malo de los cambios en el gabinete

José Antonio Meade cuenta con amplia experiencia en la Secretaría de Hacienda, pero su llegada se da un día antes de la entrega del paquete económico donde se espera un cuarto recorte presupuestal.

07-09-2016, 2:00:06 PM
Lo bueno y lo malo de los cambios en el gabinete
Darinka Rodríguez

Fue el 7 de enero de 2011 cuando José Antonio Meade ocupó su primer cargo en una secretaría de estado. Ese día, el entonces presidente Felipe Calderón lo nombró a cargo de la Secretaría de Energía y destacó su trayectoria como director de Financiera Rural y como subsecretario de Hacienda.

En poco más de cinco años, Meade ha pisado cuatro Secretarías de Estado en dos administraciones y el día de hoy regresa a la oficina de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) luego de la renuncia de Luis Videgaray Caso y deja en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) a Luis Enrique Miranda.

De acuerdo con expertos consultados por Alto Nivel existen aspectos positivos y negativos de los cambios anunciados por Enrique Peña Nieto en medio de la crisis de credibilidad que vive el Gobierno Federal.

Lo malo 

En primer lugar, la llegada de Meade a la SHCP se da un día antes de que se presente el paquete económico 2017 al Congreso de la Unión. Para Roy Campos, presidente de Consulta Mitofsky esta puede no ser una buena señal, sobre todo porque se espera un cuarto recorte presupuestal.

“Las palabras que dedicó a Videgaray en el discurso a medios no se habían visto antes, casi diciendo que se va el mejor secretario de la historia, y sin embargo, se va”, considera en entrevista.

En segundo lugar, el nuevo encargado de la recaudación se enfrentará con una administración que se antoja difícil, pese a que el presidente recalcó que no se crerarán ni se subirán los impuestos a la población. Juan Pardinas, director general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) indica que Meade tiene un enorme reto tras la baja en los ingresos por la caída en los precios de petróleo a nivel internacional. 

“El problema esencial es la caída en los ingresos públicos y un aumento estructural en el gasto del gobierno, como el dinero no crece en los árboles, la manera de fortalecer los ingresos es subiendo la recaudación con los problemas políticos inherentes a subir impuestos, que tarde o temprano tendrán que hacerlo”, comenta.

Pardinas recordó que en 2012 de cada peso del presupuesto, 40 centavos provenían de ingresos petroleros pero en 2016 menos de 15 centavos del gasto público provienen del petróleo, por lo que tendrá que soportar un proceso de transición que podría resultar incómodo para el titular de Hacienda.  

En tercer lugar, la figura de Luis Enrique Miranda al frente de la Sedesol no plantea objetivos claros en la dependencia. “No se le ve en una función tradicional, pues siempre había sido una pieza al interior del gobierno, tanto en el Estado de México como en la presidencia”, dice Campos.

A principios de 2010, el hoy titular de la Sedesol protagonizó un escándalo por firmar junto con Fernando Gómez Mont un pacto para no realizar alianzas con la izquierda en las elecciones a gobernador del Estado de México por la aprobación del paquete presupuestal enviado por Felipe Calderón.

Lo bueno

Sin embargo, la llegada de Meade tiene una arista positiva, derivada de la experiencia del funcionario en instituciones financieras y su experiencia en la SHCP como subsecretario y como titular en 2011 y 2012.

“Hay una expectativa de que algo cambiará y la muy buena imagen de José Antonio Meade, sobre todo en el sector empresarial ayuda mucho, que este sector confíe en un personaje como él, por lo que su llegada a Hacienda es positiva”, dice Roy Campos. 

“Ese es uno de los motivos por el que es una de las personas indicadas, con mucha experiencia en el servicio público en cargos de alta responsabilidad. Nadie tiene un perfil tan experimentado como él”, menciona Pardinas.

Además, el director del IMCO consideró positiva la salida de Videgaray debido a sus aspiraciones presidenciales en 2018.

“Era una mala idea tener a un aspirante presidencial como Secretario de Hacienda; el hecho de que Luis Videgaray haya cambiado su responsabilidad y esperemos que a Hacienda llegue un técnico cuyo principal objetivo por los próximos dos años sea servirle al presidente de la república, al gobierno y al país y no preparar la antesala o el calentamiento gimnástico para su candidatura presidencial”, dice Pardinas. 

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