A FondoTelecomunicaciones

La tormenta que acecha a Grupo Televisa

En las últimas semanas, a Grupo televisa le explotaron en las manos tres problemas que tienen tiempo incubándose y que pronostican tiempos difíciles para la empresa de Emilio Azcárraga Jean. Aquí te contamos.

22-03-2017, 6:35:56 AM

Nubes negras se ciernen sobre los negocios de Emilio Azcárraga Jean, propietario de Grupo Televisa. En tan solo dos semanas se han dado a conocer tres eventos que no le auguran cielo despejado en el corto y mediano plazos.

Primero, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) declaró que la empresa tiene poder sustancial en el mercado de televisión de paga y, unos días más tarde, endureció las medidas que le impuso en 2014 al declarar a la empresa Agente Económico Preponderante.

Ademas, los resultados financieros de Televisa y los pronósticos de especialistas señalan que al hijo de “El Tigre” Azcárraga se le está saliendo de control la empresa de su familia, un tema que se viene gestando desde hace algunos años y que hoy se revela como una gran tormenta.

“A Televisa le sobra un 2017 muy complicado. Se le han acumulado varios pesos encima y sólo se ha balanceado porque a América Móvil se le han endurecido también las medidas. El negocio de televisión abierta se va a complicar aún más, aunado a los gastos de gobierno e ingresos publicitarios aún más bajos”, comenta Alik García, analista de Intercam en entrevista.

Son tres temas que en menos de dos semanas le quitan el sueño a Televisa:

Primera tormenta: finanzas

El pasado 23 de febrero, Televisa presentó su reporte financiero al cuarto trimestre, que incluye los datos al cierre de 2016 y que siguen la tendencia a la baja que muestra desde el primer trimestre de 2016, cuando empezó a tener pérdidas operativas y en utilidades, y que se han profundizado en ciertas áreas de su negocio, principalmente el de televisión abierta. 

Al cuarto trimestre de 2016, reportó una utilidad neta de 7,177.7 millones de pesos (mdp), 56.7 por ciento menos que en 2015,  en línea con las pérdidas por arriba de 55 por ciento a lo largo de 2016. 

En tanto, sus ventas por publicidad ascendieron a 23,223 mdp, un 0.8 por ciento más que en 2015 y menor a lo registrado en años anteriores, incluso cuando no se tenían eventos como Juegos Olímpicos y otros en exclusividad. La deuda que tiene Televisa, además, podría ser un lastre, que ya le ha afectado cuando el tipo de cambio aumenta.

La deuda neta de la televisora ascendió a 78,405.9 mdp en contraste con los poco más de 96 mil millones de pesos registrados en ventas netas. Más del 60 por ciento del pasivo de Televisa es en dólares y su apalancamiento ha pasado de 1.8 veces en 2015 (en razón de flujo de efectivo a deuda) a 2.1 veces en 2016.

Lee: Televisa le dice adiós a Adela Micha y López Dóriga. 

A finales de año despidió a 1,671 empleados entre los que se incluyeron a grandes figuras de sus noticieros estelares, además de que vivió una reestructuración en su programación que no fue del todo efectiva, pues canceló varios programas de su barra de noticieros y de entretenimiento en el Canal de Las Estrellas.

El negocio de televisión abierta, que históricamente mejores resultados le había dado a Televisa, también va en picada. Un informe de Signum Research estima menores ingresos por este concepto, con crecimientos promedio de 5 por ciento anual apoyado en el incremento de tarifas que la empresa llevó a cabo desde finales de 2015.

Te recomendamos: ¿Qué hay detrás de la nueva cara de Televisa y TV Azteca?

Segunda tormenta: golpe a TV de paga

El segundo golpe va encaminado al negocio de Azcárraga en televisión restringida por temas de regulación.  El 28 de febrero de 2017, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) declaró que Televisa tiene poder sustancial en TV de paga, contrario a lo que había dicho en 2015.

Actualmente, la televisora cuenta con 57.1 por ciento del mercado distribuido en marcas como Sky, Cablevisión Más, Telecable e izzi. De acuerdo con el informe financiero de la empresa, este es su negocio más rentable, pues tan sólo en 2016, Sky sumó casi 100 mil clientes, creciendo a ritmos superiores al 10 por ciento en comparación con su negocio de televisión abierta.

Lee: Esto es lo que le espera al negocio de Televisa en TV de paga.

Según Signum, la expansión en la base de suscriptores de Sky tendría un crecimiento anual compuesto en ventas del 5 por ciento en esta unidad de negocio. “Esperamos que el margen de SKY se mantenga alrededor de 45.5 por ciento durante los próximos años”, destaca.

La declaratoria de poder sustancial supone un golpe en la medida que tendrá que compartir infraestructura a otros jugadores de televisión de paga, que el regulador fije precios en este mercado o que pueda regular la distribución de sus contenidos, tal y como ya lo hace en televisión abierta.

Tercera tormenta: su preponderancia en radiodifusión

El 9 de marzo de 2917, el IFT endureció las medidas impuestas en 2014 al declarar a Televisa Agente Económico Preponderante en el sector de radiodifusión, una tormenta que se viene gestando desde la reforma en la materia, desde 2013, que también podría acarrearle problemas. 

“Estas nuevas medidas se pueden interpretar como un incremento de obligaciones para Televisa, como lo es la separación contable, lo cual es engorroso para las empresas y que no puede ser recibido como positivo. En ese sentido, hay medidas que complican su vida  y otras que son más relajadas”, menciona Víctor Pavón-Villamayor.

Así, el IFT le prohibió condicionar ventas de publicidad a competidores, un tema que lo puso en contra de Telmex y Telcel por varios años, además de que tendrá que licenciar a terceros contenido exclusivo.

Lee: ¿Qué hay detrás del pleito entre Slim, Tv Azteca y Televisa?

Un análisis de Ve por Más  indica que hay dos principales afectaciones derivadas de mayor regulación como agente preponderante. En primer lugar, una mayor competencia por parte de nuevos jugadores (destacando Grupo Imagen y quien resulte ganador en la siguiente licitación) y, en segundo lugar, por menores ingresos debido a la estandarización de negociaciones y al decremento de contenidos exclusivos.

“La compañía está evaluando alguna medida para minimizar el impacto de esta resolución por lo que estaríamos viendo efectos hacia el segundo semestre de 2017”, menciona José Eduardo Coello, analista de Ve por Más. 

En tanto, Pavón-Villamayor indica que la obligación de compartir licencias a terceros sobre contenidos exclusivos tendría una afectación a uno de sus grandes negocios.

“Es un tema complicado, pues los otros agentes económicos podrán recurrir a estos contenidos. Los contratos de exclusividad de grandes eventos internacionales y principalmente deportivos se dan no por que Televisa los obligue, sino porque los propios organizadores están interesados en esta empresa, entonces habría un escenario negativo al estar obligado a compartirlos”, explica el experto.

Pero Televisa no se irá sin dar la batalla, pues ha dicho públicamente que peleará en tribunales las nuevas disposiciones regulatorias impuestas en el último mes. Sin embargo, habría que esperar que en materia de finanzas la compañía se ‘sintonice’ de modo correcto para evitar más pérdidas respecto a TV Azteca o Grupo Imagen, así como Megacable y Dish, sus principales competidores en ambos mercados. 

Relacionadas

Comentarios