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La otra elección en el Estado de México: ¿cómo vivir mejor?

El Estado de México debe cambiar su dinámica de vivienda y ofrecer mayor dinamismo económico a sus habitantes, y dejar de forzar a los mexiquenses a ser ciudadanos “péndulo"

15-06-2017, 5:03:20 PM
vivienda estado de mexico

Conformado por 125 municipios, el Estado de México es la entidad más poblada del país, más de 17 millones de personas viven aquí: 87% en ciudades, 9 millones en pobreza.

Tras una contienda que prometía el cambio o la permanencia en el viejo régimen las aguas aún no se calman, pero es tiempo de mirar más allá del panorama electoral, es tiempo de mirar el día a día de los habitantes de este estado pues para nadie es novedad que a lo largo y ancho del Edomex la desigualdad social y el contraste económico son parte del paisaje urbano.

Así se ha dado el desarrollo, la evolución y conformación de esta entidad.

Entre las más de cuatro mil viviendas que el Consejo Estatal de la Población (COESPO) reporta, existen en el territorio mexiquense, lo mismo se encuentran casas en venta de 430 mil pesos en Ciudad Azteca que departamentos en Lomas de Tecamachalco que se venden por más de 12 millones 300 mil pesos.

Ese es el Estado de México, entidad que anualmente da la bienvenida a 350 mil nuevos habitantes. La población del Edomex requiere de una infraestructura urbana e inmobiliaria que los aloje, que les permita vivir con calidad, más allá de los resultados electorales y de quien se alce con la victoria, el verdadero reto es dotar a la entidad de lo necesario para garantizar una vida digna a todos y cada uno de los mexiquenses sin importar su nivel socioeconómico.

Made in Edomex

Edomex es uno de los mercados inmobiliarios más consolidados a nivel nacional: su ubicación, la demanda habitacional, el desarrollo de fuertes zonas industriales, son parte de los elementos que han aportado a su conformación, sin embargo, la formación de este mercado no ha estado exento de dificultades y vicios que deben ser remediados ahora, pues, desde hace mucho tiempo el presente y el futuro inmobiliario mexiquense ha dejado de ser idílico.

Durante 2016 el comportamiento del mercado posicionó al Estado de México como una de las entidades con más oferta y más búsquedas en línea en Lamudi.com.mx: primer lugar de oferta de locales comerciales tasados en dólares, tercer lugar de oferta de casas en renta y venta, segundo lugar de oferta de oficinas, departamentos y terrenos en renta.

De esta manera, el año pasado, el Estado de México conquistó el sexto lugar en el ranking de entidades con mayor actividad inmobiliaria, a nivel interno el sector mexiquense de los bienes raíces aportó 8% al Producto Interno Bruto estatal. La fuerza del sector queda demostrada con información que la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI) ha difundido: anualmente se destinan cerca de 5 mil millones de dólares en inversión inmobiliaria en esta entidad.

Entrando en el segundo semestre de 2017, vemos que nuevos elementos han causado la mutación del sector: para empezar el retorno de migrantes mexiquenses desde los Estados Unidos ha provocado un encarecimiento de la vivienda del segmento social, así, la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) reporta un aumento de demanda de vivienda en renta y venta del 20%.

Para muestra de este fenómeno sólo basta ver la dinámica de precios en Lamudi. En nuestro estudio del mercado inmobiliario reportamos que el precio promedio de una casa en venta en el Estado de México durante 2016 fue de poco más de 3 millones 100 mil pesos, al cierre del primer cuatrimestre de 2017, el precio promedio de las casas en venta ha rebasado ya los 5 millones de pesos. En el caso de las rentas, una casa se rentó por 16 mil 640 pesos mensuales en 2016, hoy, 20 mil pesos es el precio de un alquiler promedio.

Se trata de un engranaje automático: el aumento de la demanda llega con aumento de precios en un año que, de por sí se vislumbraba como complicado e incierto por el panorama de inestabilidad económica nacional e internacional.

El resultado es que el ritmo de las transacciones inmobiliarias ha experimentado una desaceleración. Hay recelo por parte de la demanda, si bien las tasas de interés hipotecarias se mantienen competitivas y se fomenta la entrega de más créditos por parte del gobierno, lo cierto es que el aumento de tres puntos y la volatilidad cambiaria han resultado en un inicio de año menos dinámico que los anteriores.

Y el futuro, ¿cómo trazarlo?

La realidad no es sencilla, la desigualdad es enorme, el panorama hace más que imperante que la necesidad de vivienda, vialidades, áreas verdes, recreativas además de centros laborales próximos sean satisfechas en todas las zonas del territorio mexiquense: desde las más marginadas hasta aquellas donde se encuentran los desarrollos más exclusivos.

Buscar el equilibrio del mercado, fomentar su estabilidad es tarea de todos los que formamos parte del sector. Impulsar la construcción de vivienda social en lugares que cuenten con su propio dinamismo económico es más que necesario pues no se puede ni debe seguir forzando a los mexiquenses a ser ciudadanos “péndulo”. Las ciudades dormitorios deben activarse, despertarse a partir del fomento de su desarrollo autónomo e independiente.

Impulsar el desarrollo urbano sustentable, acabar con la carencia de vivienda, activar las economías locales, combatir las ciudades dormitorios son retos grandes. El 2017 se vislumbra como un año en donde los proyectos comerciales e industriales ocuparán el tiempo del sector inmobiliario y la Inversión Extranjera Directa (IED) en el Estado de México, por lo que éstas podrían ser las primeras piedras de una nueva forma de construir la entidad, aunque, sólo el tiempo nos dirá si se logra consolidar un nuevo camino, una nueva realidad made in Edomex.

El autor Jaume Molet es socio fundador y actual Director General de Lamudi México. Su Twitter es @MoletJaume.

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