Estilo de VidaHistorias

La nueva arquitectura de Gilberto Borja

Proveniente del sector de los negocios, nos habla de la visión que le permite aprovechar exitosamente las diversas aristas de su disciplina.

11-01-2009, 5:00:00 PM
La nueva arquitectura de Gilberto Borja
Estilo Hoy

Creatividad bien sustentada
En sus inicios, Gilberto Borja trabajó en ICA, empresa de construcción de la que su padre fue fundador y presidente. “Me tocó hacer el Hotel Nikko, el Museo Rufino Tamayo y el Centro Banamex, pero siempre me ha gustado más la parte creativa”. Por eso, Borja Suárez echó a andar su propia firma, Grupo Baia.


Con su compañía, Borja innova en el mercado mexicano al integrar un modelo de negocios que va desde el proyecto arquitectónico hasta la construcción, no obstante, la huella de la ingeniería se deja ver en su labor. “Quizá te quite un poco de creatividad, porque siempre se tiene la conciencia de hacer cosas funcionales, pero creo que es una materia que debería estar en la facultad. La ingeniería es números, es realidad; la arquitectura es fantasía, es creatividad; si las amalgamas salen cosas muy buenas”.


Arquitectura descarada
Para Borja, la arquitectura se sitúa en un lugar intermedio entre la expresión personal y la responsabilidad con el cliente. La obra es de quien la habita; quien la proyecta debe ofrecer al usuario sus mejores elementos creativos para hacer del espacio algo confortable. Al pensar la arquitectura en un ámbito más amplio, reconoce que en México las condiciones podrían ser más favorables para su desarrollo, aprovecharla en infraestructura, hoteles, oficinas.


Borja percibe aires de cambio en la arquitectura mexicana: una nueva escuela que define como descarada y global. “El arquitecto de hoy ya no tiene miedo de hacer proyectos fuera de México; hay mucha presencia mexicana en la Bienal de Venecia y en la de Quito”.


Añade que, “en un mundo global, nuestra nueva arquitectura se reconoce en temas de mayor universalidad que las tejas o los colores clasificados tradicionalmente como mexicanos. Antes, nuestro principal atributo era lo rústico, lo colonial, y no es que ahora desaparezca; se puede seguir utilizando la piedra, las fuentes de agua (que son históricas), pero con un lenguaje diferente. La tendencia se dirige a hacer una arquitectura global con idiosincrasia mexicana”.


Más allá de la playa
En la Riviera Maya se está generando un estilo de turismo que, sin renunciar a la playa, integra el contacto con la naturaleza y la visita de zonas arqueológicas. Atentos a este nicho, Gilberto Borja y otros aliados de negocios concibieron un hotel de gran turismo, al que después se unió Mandarin Oriental Hotel Group, cadena asiática que ha tenido una agresiva expansión en Asia, Estados Unidos y Europa. El Mandarin Oriental Riviera Maya será su primer hotel en América Latina.


Este hotel fusiona la cultura maya y la oriental –combinación que se podrá sentir en su spa, degustar en su cocina, disfrutar en su diseño–. Estará localizado entre Cancún y Playa del Carmen, zona que reúne los elementos que valora el viajero: “tiene mar, lagunas, arrecifes, cenotes y una selva maravillosa que procuramos conservar. Contará con 128 villas, distribuidas a lo largo de 15 hectáreas. El traslado de los huéspedes entre un área y otra será en pequeñas barcas o en carritos de golf”.


Signo de los tiempos, no todas las villas que conforman el hotel se encuentran frente a la playa, lo cual cambia la concepción turística: “De unos años para acá, las autoridades han sido muy estrictas en la conservación del mangle, lo que nos obligó a proteger 500 metros de la franja de esta área natural. De ahí el hecho de realizar un proyecto extendido, con habitaciones dentro de la selva, que cambió, junto con otras cosas, el concepto de estar de frente al mar”. Según Borja, la naturaleza es la protagonista del proyecto arquitectónico, que además da muestra de sustentabilidad. “Las autoridades incluso lo están usando como ejemplo. No cabe duda: un gran reto con enormes satisfacciones.”

Relacionadas

Comentarios