HistoriasNegocios

La mujer que forma a las empresarias de México

En un país en el que los puestos ejecutivos y de dirección son acaparados por hombres, una mujer ha influido en las grandes empresas del país para cambiar la historia.

08-03-2017, 6:30:16 AM
Archivo.

María del Carmen Bernal González es una de las voces influyentes detrás de las decisiones de las mujeres que dirigen las empresas de México.

En un país en el que los puestos ejecutivos y de dirección son acaparados por hombres, ella abrió un sendero que ha fortalecido la presencia de las mujeres en los puestos de poder.

Su trinchera ha sido el Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección (CIMAD) del IPADE, una institución única en el país desde donde la investigadora ha demostrado a las empresas, con ganancias y productividad, que la presencia de las mujeres es una variable para alcanzar el éxito más pronto.

La tarea no ha sido sencilla en México, y más cuando las cifras juegan en su contra. El 84% de los puestos en consejos de dirección de las empresas mexicanas es ocupado por hombres, y solo 16% por mujeres, de acuerdo a un estudio de Deloitte.

Sin embargo, también es una realidad que las mujeres le han dado su toque a la forma de hacer negocios en el mundo.

Reportes elaborados por las consultoras Catalyst y McKinsey en Estados Unidos y Europa señalan que las empresas que tienen más mujeres en los consejos de administración superan a las que tienen un número menor en 53% en rentabilidad de capital y 42% en rentabilidad de ventas.

Esta es la fortaleza que ha tomado como bandera la directora del CIMAD para elaborar los perfiles de la mujer ejecutiva y la mujer empresaria, y a partir de ahí diseñar estrategias en la academia que las grandes empresas puedan replicar con el objetivo de elevar el porcentaje de mujeres en los puestos de toma de decisión.

“Las mujeres no son distintas que los hombres, de hecho tienen los mismos triunfos y cometen los mismos errores. Sin embargo, a diferencia de los hombres, han estado muy solas. No han contado con una red de apoyo familiar o personal o incluso dentro de la misma organización que les de seguridad para seguir adelante con una trayectoria directiva”, dice en entrevista con Alto Nivel.

El mejor aliado de la mujer

Suena complejo, pero el mejor aliado de la mujer en el campo laboral debe ser el hombre y María del Carmen es una prueba. Su pasión por la investigación en los temas de género en las empresas se encendió tras una reunión con Edmundo Vallejo Venegas, quien había sido director de General Electric Latinoamérica, y que en 2008 llegó como profesor del Ipade.

“Él venía del mundo corporativo y estaba convencido de que el tema de género era relevante para la productividad de las empresas. Un hombre fue mi mentor, mi aliado, y quien me enseñó que un proyecto saldrá adelante si existe pasión, independientemente de las adversidades”, cuenta.

También fue un hombre, el exrector del Ipade Alfonso Bolio, quien la invitó a abrir un centro de investigación sobre la mujer. “Lo que para mí empezó siendo un trabajo, se convirtió entonces en una misión de vida. Cuando tu trabajas temas sobre la mujer a nivel investigación, liderazgo, o dirección, y eres mujer, son temas que cambian la vida, la perspectiva, la disposición e incluso llevan a un replanteamiento del trabajo”.

En nueve años al frente del CIMAD, la labor de Bernal González ha permeado a empresas nacionales e internacionales, como Pepsico, Coca Cola, Avon, Metlife, Santander, Scotianabk, IBM, HP, Microsoft, SAP, General Motors, EW, y Deloitte, entre otras.

Varias decisiones de las grandes empresas en México han tenido su asesoría, y ella también se ha nutrido de las lecciones que le han dejado reconocidas empresarias, como Mónica Flores Barragán, directora de Manpower para América Latina, y quien le enseñó la importancia de que una mujer se sienta escuchada en una empresa. “Ella es una persona que sabe apoyar, que sabe ser amiga, trabajar en equipo, y más al tratarse de una empresa cuyo objetivo es la vinculación de talento”.

También menciona a Guadalupe Caso Robles, defensora de los derechos de los empleados en Grupo Santander, “es una mujer que ha cambiado la cultura del banco, que siempre busca compartir, y que logró que su contribución fuera más fuerte que la posición que sigue ocupando a sus 70 años de edad”.

Ambas mujeres “son ejemplos que demuestran que si trabajas por la mujer, ese trabajo se va a multiplicar con éxito para tu empresa”, dice.

En busca del imposible

La investigadora asegura que el gran reto para elevar el número de mujeres en los puestos de alta dirección está en la academia y para ello se debe abrir el campo de estudio a carreras, trabajos, y profesiones que por años estuvieron cooptados por hombres, como las ingenierías y de estudios de la ciencia, y así romper el estereotipo de que esas carreras son solo para hombres.

“Debemos dejar de mandar el mensaje de que hay carreras para varones y carreras para mujeres, Es un paradigma porque está sustentado por barreras de tipo cultural y que en el caso de algunas mujeres hay cierto temor y duda de decir ‘yo podré estar en una carrera de ingeniería y ocupar la alta dirección de una empresa minera, tecnológica o automotriz’”, dice Bernal.

Un reporte del Instituto Mexicano para la Competitividad de 2015 señala que las carreras más estudiadas por mujeres son Formación docente para educación básica, nivel preescolar, Trabajo y atención social, Diseño, Enfermería, y Psicología. Sin embargo, de acuerdo con el mismo reporte, entre las carreras que tienen mayor desarrollo están Física, Finanzas, Transporte (por el crecimiento de la industria automotriz y aeroespacial), Minería e Historia.

“La empresas mexicanas se enfrentan a un cambio de paradigma. El tema de género sigue estando temeroso. Se sigue viendo con distancia, y tiene que ver mucho con que la mayoría son empresas familiares y están casadas con un tema generacional”.

Aunque los organismos internacionales apuntan a que pasarán al menos 80 años para cerrar la brecha de género, Bernal González asegura que este proceso se puede acelerar y a ella le gustaría encabezar este movimiento en México.

“Trabajar por la mujer, con la mujer y para la mujer es de las experiencias más satisfactorias, porque en el fondo estás trabajando por la humanidad, y eso significa que podrás hacer un mundo mejor”.

Relacionadas

Comentarios