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La importancia del tiempo para uno mismo

Estilohoy.com quiere que participes de esta invitación a utilizar nuestro tiempo no sólo en cosas que son “productivas”.

19-12-2010, 5:00:00 PM
La importancia del tiempo para uno mismo
Estilo Hoy

Por Psic. Eduardo Contreras Merino


Uno de los aspectos más importantes en la vida actual tiene que ver con la forma en la que nos relacionamos con el tiempo, ya que mucho de nuestra vida gira alrededor de éste.


Desde que somos pequeños se nos enseña a estar en función de las horas y de los minutos; a levantarnos a una hora determinada para acudir a la escuela, y  ya en ella se aprende que hay un tiempo de clase y una hora específica para el recreo, el momento para poder jugar, correr, reír y hacer algunas de las cosas que no se permiten en el espacio de las clases y que son las que más disfrutamos.


Curiosamente el espacio del recreo no dura más de treinta minutos y el resto del tiempo los niños lo pasan en la escuela estudiando y realizando actividades, lo cual nos muestra cómo desde que somos niños comenzamos a acostumbrarnos a que el tiempo de trabajo es mucho mayor que el tiempo de descanso. También pareciera que para poder descansar hay que trabajar primero; de hecho algunos de los principales castigos para los niños que no realizan bien su trabajo en clase es el dejarlos sin recreo; es decir, no dejarlos descansar para que aprendan que el descanso es para los niños que trabajan y no para los “niños perezosos”.


Lo anterior nos va construyendo desde niños, la idea de que hay que trabajar, de que el tiempo está en función de realizar actividades y que el descanso debe ser algo que debemos ganarnos. Lo anterior se traduce también en la vida laboral, en cualquier trabajo los tiempos son para laborar y no se debe descansar, ya que para eso están los horarios de comida, que se convierten en el  recreo de los adultos: el espacio para hablar con los compañeros, comer, bromear, reír, hablar de otras cosas.


La mayoría de las veces, el trabajo nos tiene tan atravesados y marcados que muchos utilizan el tiempo de la comida y descanso para continuar hablando de asuntos laborales; no se apartan aunque sea por un momento de esos temas; algunos llegan al extremo de ni siquiera tomarse su tiempo de descanso y comer cualquier cosa mientras continúan trabajando.


Actualmente existe la sensación de que “el tiempo no alcanza”, hay que realizar muchas actividades en poco tiempo; que una hora no alcanza para terminar un examen; que una hora es insuficiente para redactar algo o para decirlo todo.


Esto provoca un estado de tensión constante que provoca ansiedad, que si no es atendida puede generar agresividad; ejemplo de ello es el metro de la Ciudad de México, un espacio en donde constantemente hay peleas debidas, entre otros factores, a que muchas personas van “con el tiempo encima”, van retrasados a sus trabajos, o van con el tiempo justo para llegar, impulsándolos para hacer cualquier cosa con el fin de abordar los trenes -empujar, gritar, impedir que bajen los pasajeros con tal de subir-, aspectos germinales de un estado de malestar constante que, aunado a las tensiones generadas por el trabajo, provoca angustia, hartazgo, enojo y que, irónicamente, se traduce en una mala relación con los jefes, empleados, compañeros, familia, etcétera.


El asunto se vuelve preocupante, las personas están dejando de darse un tiempo para realizar todas aquellas actividades que están en función lo que realmente desean, sustituyéndolas por un deber ser, impregnado de exigencias sociales y económicas. Pero, ¿por qué no darse un tiempo para realizar aquello que procura tanto placer a las personas?, ¿por qué no emplear un tiempo importante para descansar reflexionar o simplemente para no hacer nada?


Una conclusión podría relacionarse con la forma de educación, en la que se nos entrena para trabajar mucho y descansar poco, nos bombardean constantemente con una serie de mensajes desde la radio, la televisión, comerciales, que buscan decirnos la importancia de aprovechar el tiempo, de cómo producir más en menor tiempo, de cómo no debemos desperdiciar el tiempo en actividades que no son productivas.


Lo productivo pensando desde lo económico lo es en tanto es lucrativo económicamente, es decir, deja una ganancia económica, y todas aquellas actividades que no están en función de ello son consideradas actividades recreativas o pérdida de tiempo; sin embargo, son actividades necesarias para cualquier persona, ya que sin éstas la tensión y la angustia se desbordan, lo cual genera conflictos o, en el peor de los casos, enfermedades sicosomáticas.


Es por esto que uno de los aspectos que más debemos cuidar es el darnos un tiempo para estar con nuestra familia, realizar las cosas que nos gustan, o simplemente para descansar y reflexionar. En la medida en que nos demos más tiempo para nosotros mismos evitaremos el riesgo de padecer algún problema.



Eduardo Contreras es Docente universitario, psicoterapeuta de niños y adultos, colaborador de Psicología y Eduación Integral, AC.


Psicología y Educación Integral A.C. (PEI A.C.), es una institución que brinda servicios integrales en salud mental y educación, con el objetivo de promover y fomentar el desarrollo físico y psicológico (mental, social y emocional) del individuo, mediante la utilización y aplicación de teorías y técnicas de prevención, diagnóstico, intervención y rehabilitación educativa, psicológica y social.

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