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Lo que debes saber de la gasolina de mala calidad en México

La gasolina Premium de Ultra Bajo Azufre trajo en 2006 la promesa de terminar con el Hoy No Circula. A 10 años, la contaminación sigue siendo alta. ¿Qué está fallando en los combustibles del país?

06-05-2016, 3:23:54 PM
Lo que debes saber de la gasolina de mala calidad en México
Xóchitl Austria y Héctor Molina

El 20 de octubre de 2006 un anuncio presidencial prometía terminar con los problemas ambientales de la Ciudad de México.

El entonces presidente Vicente Fox, varios de los miembros de su gabinete e incluso el Premio Nobel Mario Molina asistían a la presentación de la nueva gasolina Premium de Ultra Bajo Azufre (UBA). Con esta gasolina, presumían los exponentes, se reducirían las concentraciones de azufre hasta en un 97% para cumplir con los estándares de Estados Unidos, Japón y la Unión Europea.

En un principio, la idea era importar la gasolina de Estados Unidos y a partir de 2009 fabricarla y distribuirla en territorio nacional. La meta era eliminar el Hoy No Circula en 10 años.

Han pasado exactamente 10 años desde este anuncio, y la semana pasada tuvimos tres días seguidos de Doble Hoy No Circula que restringieron la circulación de más de 2 millones de vehículos, debido a la Contingencia por altos índices de ozono, la gasolina se sigue importando y la calidad del combustible no resultó a la par de los estándares que prometieron los entonces funcionarios. ¿Qué falló?

La mala calidad aire delata a Pemex

Un estudio del Centro Mario Molina destaca que la introducción de combustibles con bajos niveles de azufre no se ha cumplido en el país.

El diagnóstico destaca que las gasolinas magna y Premium UBA sólo están disponibles en la Zona Metropolitanas del Valle de México, Guadalajara y Monterrey.

Aunado a esto un “Análisis de los precios y de los subsidios a la gasolinas y el diésel en México, 2008-2015”  de la Cámara de Diputados revela que el diferencial de precios entre Premium y Magna hizo que por muchos años los mexicanos consumieran gasolina magna (más barata, pero también más contaminante); sin embargo, esto ha ido cambiando porque la brecha de precios se ha reducido y los consumidores han aumentado el consumo de gasolina Premium.

Estos son los números. De 2007 a diciembre de 2011, el volumen de ventas internas de la gasolina Magna pasó de 658.9 a 779.1 mil barriles diarios, la Premium pasó de 101.3 a 71.7 mil barriles diarios. A partir de enero de 2012 a noviembre de 2014 se inició la recuperación del consumo de gasolina Premium, la cual pasó de 65.6 a 138.3 miles de barriles diarios, mientras la venta de Magna pasó de 709.7 a 617.6 miles de barriles diarios.

Por su parte, el diésel, que cumple con un contenido menor a las 15 partes por millón sólo se distribuye en las zonas metropolitanas y el norte del país.

De acuerdo con el Centro Mario Molina, los retrasos en la introducción de los combustibles limpios han ocasionado que las emisiones de dióxidos de nitrógeno del sector de auto transporte no se hayan reducido en un 92%; las de óxidos de nitrógeno en un  67%;  las de hidrocarburos totales un 57% y las  partículas suspendidas en un 54%.

Para Héctor Riveros, especialista del Instituto de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, la calidad de la gasolina no ha mejorado desde 2006. “Por la calidad del aire deduzco que la gasolina sigue siendo la misma”. 

Nueva norma

El investigador explica que, en 2006, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales creó la NOM-086 donde se especifica la calidad de los combustibles fósiles para la protección ambiental, que obligaba a Pemex a importar gasolina con un límite máximo de 30 partes por millón de azufre ppm para todo el país, después de 2009 se usarían plantas hidrodesulfuradoras para eliminar el azufre de la gasolina (inyectando hidrógeno).

Sin embargo, Pemex se amparó ante la NOM 86 porque le era imposible modernizar e instalar las plantas en los tiempos previstos por la norma de Semarnat  y repartir así en todo el país gasolina Premium Ultra Baja en Azufre. Con ello se dijo adiós a la idea que el propio gobierno había anunciado con bombo y platillo en 2006.

Mariana Tapia, investigadora del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), aclara que con la Reforma Energética de 2013 y la nueva Ley de Hidrocarburos, la responsabilidad sobre las gasolinas y su calidad pasó a manos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Con el amparo de Pemex y la posibilidad de que haya importadores privados de gasolina, quedaba un vacío legal y la CRE decidió crear la norma emergente la NOM-EM-005-CRE-2015 en octubre de 2015 para homologar la calidad de la gasolina y que a partir del 31 enero de 2016 toda la gasolina que entre al país debe ser ultra baja en azufre o con un contenido de azufre de 30 ppm en promedio, sin rebasar un contenido máximo de 80 ppm (antes se permitían 1000 ppm en gasolina magna, sí, leíste bien, MIL partes por millón).

A nivel internacional, las normas de otros países señalan límites en los niveles de azufre menores. Por ejemplo, en la Unión Europea el límite es de 10 ppm en las gasolinas; en Estados Unidos y Japón también es de 30 ppm y en Brasil es de 80 ppm.

El contenido aromático se redujo de 35% a 32% en todo el país, en la Zona Metropolitana del Valle de México debe ser de 25%, el contenido máximo de olefinas, precursores de ozono troposférico y dañinas para la salud de las personas se redujo de 12.5% a 11.9% en las Zonas Metropolitanas de Guadalajara y Monterrey; el resto del país el porcentaje máximo disminuyó de 15% a 12.5% y, en la ZMVM continúa en 10%. Las olefinas son compuestos químicos que contienen por lo menos un doble enlace carbono–carbono. Las olefinas más importantes son el etileno y el propileno. En esta lista de las olefinas más importantes también se encuentran el butadieno, n-buteno e isopreno.

La norma también señala que el porcentaje de benceno, componente potencialmente cancerígeno, se fijó en 1% vol. para las zonas metropolitanas y se redujo de 3 a 25 máximo en el resto del país.

Sobre el diésel, la norma dice que a partir del 1 de diciembre de 2015 se suministra diésel UBA, esto es, con un contenido de 15 ppm de azufre, a 11 corredores carreteros que conforman 10,000 km de carreteras en todo el país y los municipios adyacentes a esas vías de comunicación.

La medida busca reducir sustancialmente la emisión de óxidos de azufre (SOx) y, partículas PM10 y PM2.5 a la atmósfera, relacionados a afecciones respiratorias y cardiacas.

Actualmente la Comisión Reguladora de Energía trabaja en hacer una norma definitiva ya que la NOM 005 al ser emergente tiene una vigencia de seis meses, y en abril se solicitó la prórroga de otros seis meses para hacerla definitiva. En octubre de este año se deberá dar a conocer la definitiva.

Diésel y unidades de carga, los enemigos del aire limpio

El combustible de las unidades de carga es uno de los mayores precursores de la formación de contaminantes como el dióxido de azufre, los óxidos de nitrógeno y las partículas suspendidas, las cuales están asociadas con enfermedades como el cáncer de pulmón y de tráquea, según investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública.

De acuerdo con Adrián Fernández, ex presidente del Instituto Nacional de Ecología y director del Latin American Regional Climate Initiative, el diésel que se utiliza en nuestro país arrastra un rezago de al menos 10 años en comparación a los que se utilizan en otros países.

“Hay una gran falla por la disponibilidad de combustible, el problema más grave se da con las unidades de carga por que suelen recorrer grandes distancias en todo el país, en ocasiones cargan diésel en la Ciudad de México, pero cuando regresan deben abastecerse en otros lugares donde no venden el de Ultra Bajo Azufre”, comentó.

La falta de combustibles con bajos niveles de azufre ocasiona que los equipos de control de emisiones no funcionen de manera adecuada.

“Hay un problema grave con los autos, cuando no se tiene gasolina que cumpla con la norma sus convertidores y la tecnología con la que cuentan para reducir sus emisiones no cumple su cometido”, señaló Fernández.

Para el investigador Riveros “con toda certeza la calidad de la gasolina ha sido por muchos años mala y no ha mejorado, o están importando gasolina de mala calidad o Pemex la está mezclando. Rápidamente lo sabremos porque ya se va a vender gasolina de 30 ppm con la apertura de la importación”.

Otros factores de la contaminación

Para Federico Gómez Pombo, vocero de la Organización Nacional de Expendedores de Gasolina (Onexpo), la gasolina que importa Pemex está dentro de la última oleada tecnológica de lo que ofrece el mercado y la evidencia está en la operación de todos los días. “Yo no veo a ningún consumidor que diga que la gasolina de mala calidad le echo a perder el motor”.

Sobre si Pemex está o no cumpliendo con la calidad, Gómez Pombo señala “a nadie le conviene arriesgar sus instalaciones para vender gasolina fuera de los parámetros. A Pemex no, a los gasolineros no”.

El vocero de ONEXPO advierte también que hay un factor que no se está considerando y es la ordeña de combustible y la venta ilegal del mismo.

Para la investigadora del IMCO, Mariana Tapia, otra parte del problema de la contaminación es que la tecnología de los vehículos ligeros y pesados que se venden en México es obsoleta. “Un camión nuevo contamina 200 veces más en México que en Estados Unidos”.

Es necesario actualizar las NOM 042 que establece los límites máximos de emisiones de vehículos nuevos ligeros y la NOM 44 que establece los límites máximos de emisiones contaminantes de vehículos nuevos pesados. Ambas normas están obsoletas, pues en el caso de los vehículos pesados a México llegan autos con dos generaciones de atraso.

Libre importación mejorará la calidad

A partir del 1 de abril de este año se autorizó la importación de gasolinas a particulares para hacerle competencia a Pemex, que durante 80 años ha dominado este mercado. Aquí puedes consultar las 22 empresas que obtuvieron la autorización.

Federico Gómez advierte que de la libre importación de gasolinas empezará a verse una variedad más amplia de calidades como ya sucede en otros países; sin embargo, todo el combustible que entre tendrá que cumplir con los límites mencionados en la norma.

La investigadora del IMCO explica que a toda la gasolina que entra a México, sin importar su origen, se le hacen dos pruebas, una desde el país de origen y la otra la hace el importador, en este caso Pemex. Próximamente lo harán así las empresas que estarán importando.

La experta señala que este año se empezó con la homogenización de la calidad de la gasolina, Magna y Premium ya tienen el mismo nivel de azufre y lo que cambia es el octanaje, aunque en el caso de diésel todavía hay zonas en las que tiene hasta 500 ppm de azufre.

Para el ex presidente del Instituto Nacional de Ecología, Adrián Fernández, es necesario que se instale un laboratorio que pueda certificar la calidad de los energéticos que se comercializan en el país.

“Ahora que se van a importar gasolinas se requerirá una instancia, un laboratorio que certifique constantemente que los combustibles cumplan con los índices de las normas para mejorar la calidad del aire”, señala.

Gasolineros en busca de nuevos proveedores

Los organizaciones de grupos gasolineros como SUMMA, la liderada por Hidrosina, y Rendichicas (en el norte del país) así como la marca estadunidense Gulf han señalado en entrevistas por separado para Alto Nivel que están en proceso de analizar las ofertas de los que serán los nuevos proveedores. Las gasolineras buscan obtener gasolina de mejorar calidad y precios, que les permita traducir el beneficio a los usuarios.

Luis Lozano, director de Rendichas, asegura que hoy por hoy la calidad de la gasolina está relacionada con un solo proveedor: Pemex. “Conforme se abre la opción de compra a otros proveedores, se puede jugar un poco para tener mejor calidad, aunque todo dentro de las normas nacionales.”

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