'; Alto Nivel
HistoriasNegocios

La historia de Hyundai y cómo impulsó a Corea del Sur

Hyundai fue el emprendimiento que le dio mejor resultado al empresario Chung Ju-Yung, quien resistió la ocupación japonesa, la guerra de Corea y la apertura económica, mientras consolidaba un imperio. Conoce su historia.

19-10-2016, 3:19:23 PM
La historia de Hyundai y cómo impulsó a Corea del Sur
Jorge Arturo Monjarás

Fundado apenas en 1967, Hyundai Motor Company es el gran productor y exportador de automóviles de Corea. Es sorprendente que una empresa que ronda los 5 millones de unidades al año haya lanzado su primer auto propio tan solo en 1975, y únicamente en colaboración con la japonesa Mitsubishi. Hoy en día, los autos son 100% diseñados por la empresa, con tanto éxito, que su centro de investigación y desarrollo en este país es uno de los más prestigiosos del mundo.

Hyundai quiere decir ‘modernidad’ en coreano, y la historia de la compañía se puede entender fácilmente a través de las dos etapas de desarrollo del país: el gran conglomerado, producto de una política proteccionista tras la guerra y la firma global capaz de competir con cualquiera, en tiempos de apertura de mercados. Es la empresa ágil y global la que llegó a México, con una gran habilidad que ocupó la plaza en tiempo récord.

Entre abril y diciembre de 2014, abrió 20 agencias y cerrará 2016 con 46. En dos años abarca ya 2.3% del mercado nacional, con más de 23,000 unidades entre enero y agosto. Modelos como Elantra, Sonata, Grand i10, Grand i10 Sedán y las SUV Santa Fe, Tucson y Creta están teniendo éxito con el automovilista mexicano.

Vendería más, de no ser por los cupos de importación. Por ello, será pronto cuando Hyundai establezca también algunas líneas de manufactura en el país. Si bien no hay planes oficiales, el propio Miguel Luz, director de Mercadotecnia de Hyundai, acepta que los planes son ambiciosos. México puede ser un centro de producción para el continente, aprovechando sus ventajas, esas mismas que no utilizó para desarrollar una industria propia, como los coreanos.

De los Chae-Bol a la globalidad

Hyundai, fundado en 1947, fue el emprendimiento que le dio mejor resultado a Chung Ju-Yung, un hombre que resistió la ocupación japonesa, la guerra de Corea y, años después, la apertura económica, mientras consolidaba un imperio. Si bien los autos siempre le llamaron la atención, el imperativo en los primeros años para el país era el de la industria de la construcción. A lo largo del tiempo, las empresas de Chung participaron en el levantamiento de la infraestructura del país y su reconstrucción tras el conflicto bélico.

No fue sino hasta 1967 que fundó Hyundai Motor Company, la cual aprovechó las regulaciones que exigían a las armadoras extranjeras asociarse con locales, para armar los primeros autos, bajo licencia de Ford. Sin embargo, la idea de tener una marca propia persistió. Así, en 1975, salió a la venta el Pony, un vehículo con tecnología de Mitsubishi, pero diseñado directamente por la empresa coreana.

En aquellos años, Hyundai se había consolidado como uno de los grandes chaebol, gigantes conglomerados industriales con todo tipo de negocios a gran escala. En su caso, la industria de la construcción, el acero, las telecomunicaciones y los autos eran el dominio de Hyundai. Sin embargo, el modelo de sustitución de importaciones estaba a punto de llegar a su fin.

Todavía en los 60, Corea del Sur concluyó que la política de puertas cerradas, si bien había contribuido a crear una industria local, lo estaba llevando a un callejón sin salida. Por tanto, en esa época el cambio de política fue radical: el nuevo objetivo fue la apertura comercial y volver la industria coreana en exportadora. Por comparar, México no lo haría sino hasta 1985.

Hoy Corea del Sur cuenta con más de 46 tratados de libre comercio. La apertura de mercado requirió la adaptación de los chaebol, que se dividieron y ajustaron para hacer frente a los nuevos tiempos. Este esfuerzo desencadenó el potencial exportador del país, que pasó de 160 millones de dólares (mdd) en 1953, a 28,610 mdd en 1977. Actualmente, supera los 622,000 mdd en bienes y servicios, equivalentes
a 45.9% del Producto Interno Bruto
.

Hyundai Motors hizo lo propio en esos años. Aprovechando su integración vertical, que parte de la fabricación de acero, la empresa supo adquirir la tecnología de fabricación de automóviles y ponerse a la vanguardia, tanto en motores como en diseño. A fines de los 70 comenzó a exportar vehículos, pero su “graduación” ocurrió al entrar en 1985 al mercado de EU.

Finalmente, en 1990 la empresa logró desarrollar su primer motor propio, que le permitió “independizarse” de Mitsubishi. Hoy en día, de los 4.9 millones de vehículos que fabrican, 3 millones se venden fuera de Corea. Cuenta con plantas en Estados Unidos, Turquía, Rusia, 

Checoslovaquia, India, Brasil y China

Actualmente, Corea del Sur es el quinto país del mundo en producción de automóviles, lugar que disputa nada menos que con México. La diferencia con este lado del Pacífico es que varias empresas coreanas lograron absorber y luego desarrollar la tecnología de forma propia. En entre los 50 y los 90 existieron varias empresas fabricantes de vehículos con marca propia, entre las que destacaban Daewoo Motors, Asia Motors, Kia Motors, Ssang Yong, Samsung y, por supuesto, Hyundai.

Sin embargo, solo Hyundai logró sobrevivir sin cambios la crisis financiera asiática, aquella epidemia de devaluaciones y quiebres bancarios llamada también el Efecto Dragón, en 1997. Luego de diversas fusiones y adquisiciones, esta empresa permanece como la única gran firma con capital 100% coreano, pues Daewoo se convirtió en General Motors Korea, Samsung fue adquirida por Renault y Kia Motors fue comprada por la propia Hyundai.

De esta manera, Hyundai Motor Company es hoy el corazón de un conglomerado gigante, Hyundai Motor Group, con 34 plantas en 10 países, en los ramos de construcción, acero, autopartes y financiero, además del automotriz, al que hay que añadir la marca Kia. Motivo de orgullo para este grupo son su diseño y tecnología de punta, además de su integración vertical. Así que, en conjunto, este grupo abarca casi 10% del mercado mexicano, pero tiene potencial para ir por mucho más.

Por el momento, no hay planes oficiales de su llegada a producir a México, pero el rumor predilecto es que arrancaría a mediados de 2017 con la manufactura de un subcompacto, Accent, aprovechando las instalaciones de su filial Kia en Monterrey.  Por ahora, son solo rumores.

Este es un fragmento del texto que se publica en la edición impresa de octubre de Alto Nivel. Busca tu ejemplar en los principales puntos de venta, suscríbete en línea o descarga la revista digital. Sigue nuestra conversación en Twitter y Facebook.

Relacionadas

Comentarios