A FondoEconomía y Finanzas

La guerra del acero: la batalla de México contra el dragón chino

México ha puesto un freno a las importaciones de acero provenientes de China con el incremento de aranceles y un mayor fortalecimiento en el control aduanero. Aunque las medidas han ayudado a disminuir la entrada del metal, el mercado mexicano aún no está a salvo.

13-06-2017, 6:30:55 AM
china-acero
Reuters.

Con información de Roberto Arteaga

En la guerra del acero, México es David y China Goliat. Para sobrevivir a esta batalla, el gobierno mexicano ha tenido que cerrar filas, imponer aranceles y formar un frente común con varios países para frenar el avance del acero del dragón chino.

Asimismo, ha implementado acciones de fortalecimiento de control aduanero y fiscal que han limitado el acceso de productos importados con efecto dumping, con subsidios o con falseamiento de país de origen, características y contenidos en los productos para eludir cuotas compensatorias o aranceles.

“De no haberse aplicado esas limitaciones arancelarias, en la actualidad, la industria siderúrgica nacional estaría muy afectada, se habrían sumado las reducciones de personal y detenido todos los procesos de inversión”, asegura Altos Hornos de México (AHMSA), la principal acerera de México, en una petición de información.

De enero de 2015 a enero de 2016, las importaciones de acero chino disminuyeron 46.6 por ciento, de acuerdo con el Sistema de Información Arancelaria Vía Internet (SIAVI).

En tanto que en los primeros cuatro meses de 2017, las importaciones de productos siderúrgicos disminuyeron 20 por ciento, en contraste con 2016, según cifras de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero).

En octubre de 2015, México estableció un incremento temporal en el arancel con la finalidad de proteger a los productores nacionales, argumentando la ausencia de condiciones para la sana competencia entre las industrias siderúrgicas de diferentes países.

El impuesto se impuso en 2015, se amplió por primera vez el 4 de abril de 2016 y una vez más en octubre del mismo año.

El 6 de abril de 2017, el gobierno mexicano amplió seis meses más la vigencia del impuesto de 15 por ciento a las importaciones de 97 fracciones arancelarias de productos siderúrgicos provenientes de países con los que México no tiene Tratados de Libre Comercio, entre ellos, China. Esta fue la tercera ocasión en que el gobierno mexicano extendió la medida.

El poder del dragón

El precio tan barato ha hecho que el acero chino inunde a México y el mundo. En enero de 2015, China exportó al mundo 9.4 millones de toneladas de acero laminado, de las cuales 11.4% llegó a América Latina, es decir, 1.1 millones de toneladas, de acuerdo con datos de Alacero.

En el mismo año, el dragón asiático produjo 804 millones de toneladas de acero crudo.

Por su parte, el consumo aparente de acero laminado registró 672 millones de toneladas, mientras que las exportaciones totales superaron las 110 millones de toneladas.

Otro de los problemas al que se enfrentan las empresas mexicanas es a un mercado con sobrecapacidad y una demanda cada vez más débil. Alacero estima que en el mundo existe una sobrecapacidad de 739 millones de toneladas, de las cuales China es responsable del 61 por ciento, es decir 450 millones de toneladas. Este nivel equivale a 6.5 veces el consumo de acero de América Latina.

La industria siderúrgica en América Latina reportó un déficit comercial de 15,874 millones de dólares (mdd) en 2015.

Las importaciones de acero alcanzaron los 24.8 millones de toneladas. Por su parte, las importaciones chinas representaron 14 por ciento del consumo de acero en toda la región.

El comercio desleal ha puesto sobre las cuerdas a México y Latinoamérica. De las 55 resoluciones resoluciones antidumping relacionadas con el acero vigentes en América Latina, 36 son contra China.

En el caso de México, los especialistas consultados estiman que en la actualidad hay 32 investigaciones, de las cuales cuatro se mantienen en proceso de resolución.

“Las medidas que ha tomado el gobierno mexicano para proteger su industria han funcionado, pero solo en las partes para las que fueron creadas. Las importaciones de China seguirán causando un gran daño a la producción de México”, asegura José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

El también investigador asegura que es importante que los gobiernos de México y de América Latina reconozcan la gravedad de la situación y hagan un análisis a profundidad para actuar de forma oportuna.

Para este año, se espera que la demanda mundial del acero se incremente 0.5 por ciento, de acuerdo con las expectativas de la Asociación Mundial del Acero (Worldsteel Association).

Por región, la demanda de acero en Centro y Sudamérica subiría 4.1 por ciento, a 42.5 millones de toneladas.

“El ambiente de la industria del acero sigue siendo complicado, con mayores incertidumbres impulsadas por las situaciones geopolíticas en diversas partes del mundo”, detalla en un comunicado T.V. Narendran, presidente de la comisión económica de la asociación.

Este 2017, la demanda acerera aumentaría en todos los mercados, salvo en China.

Proyección de demanda de acero 2016-2017 por regiones. Fuente: Worldsteel.

Una industria de peso

Aviones, coches, tubos y utensilios de cocina son algunos de los productos que forja la industria del acero en el país. La industria produce en el mundo 1,066 millones de toneladas de acero crudo al año, y se consumen más de 1,562 millones de toneladas de acero laminado anualmente.

América Latina produce 66 millones de toneladas anuales de acero crudo, lo que representa cerca de 4.1 por ciento de la producción mundial. La región consume a lo largo de 12 meses 69 millones de toneladas de acero laminado.

“Esta es una industria de mucho peso en todo el mundo, ya que el acero es de vital importancia para muchas industrias especializadas, pero México está limitado en ciertas acciones, por ello debe seguir comprobando el daño que China le hace a sus productores“, asegura Leticia Armenta, catedrática del Departamento de Economía del Tec de Monterrey.

Por segmento, el 61.5 por ciento de acero en México se emplea para construcción, los productos metálicos poseen el 18.8 por ciento, el automotriz 10.6 por ciento, mientras que maquinaria mecánica 7.8 por ciento y equipo eléctrico 1.3 por ciento, según cifras de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero de México (Canacero).

Alto Nivel solicitó una entrevista con los representantes de la Canacero, pero no se recibió respuesta hasta el cierre de esta edición.

A pesar de las medidas que ha tomado México para proteger a la industria, el dragón chino pone contra las cuerdas el avance de las empresas con operaciones en el país. El reporte Perfil de la Industria Siderúrgica en México de la Cámara advierte de los riesgos existentes: “Estamos en desventaja en cuatro de los cinco factores de la competitividad, es decir, precio de los energéticos, costo fiscal, costo financiero e infraestructura limitada. Sólo tenemos a favor una mano de obra de alta calidad”.

Alonso Ancira: el mexicano que es dueño de las minas del Rey Salomón

Relacionadas

Comentarios