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La comunidad gay reta a las empresas mexicanas a salir del clóset

La Federación Mexicana de Empresarios LGBT promete visibilizar a las empresas incluyentes para atraigan talento diverso y que sean atractivas para comercializar productos y servicios en un segmento de alto poder adquisitivo.

23-06-2017, 6:23:49 PM
LGBT y las empresas
DepositPhotos LGBT y las empresas

Desde que era niño, César Casas Ferrer vendía playeras, tazas y todo lo que se encontraba a la mano para comercializarlo. La visión para hacer negocio no lo abandona. Como empresario, él sabe que la unión hace la fuerza y la comunidad de corporativos pertenecientes a la comunidad LGBT (Lesbianas, Gay, Bisexual y Transgénero) tiene el mismo poder.

“Hay empresas que aún no están listas para salir de clóset o hablar abiertamente de sus políticas de inclusión laboral, pero ya lo estamos trabajando”, asegura en entrevista César Casas Ferrer, presidente y cofundador de la Federación Mexicana de Empresarios LGBT (FMELGBT).

El empresario mexicano pelea para que la diversidad sexual sea incluida en el sistema económico mexicano, sobre todo, en la atracción de talento sin ningún prejuicio por una preferencia.

En la FMELBT “nuestra materia prima son los empresarios, a los cuales les ayudamos en temas de capacitación, conexiones a nivel nacional e internacional, para que se desarrollen y crezcan”, dice Casas Ferrer.

La organización cuenta con más de 1,000 empresas afiliadas que son grandes, medianas y pequeñas en su tamaño en el país. Además, trabaja con 80 corporativos multinacionales, es decir, casi 1,100 empresas trabajan con esta federación.

La FMELGBT espera que en dos años pueda duplicar el número de empresas lo componen para mejorar la red de firmas aliadas. IBM, Google y Scotiabank creen en los beneficios que puede generar la unión de empresas que se visten con la bandera de arcoíris.

Hoy, la promesa es visibilizar a las empresas incluyentes para atraigan talento diverso y que sean atractivas para comercializar productos y servicios en un segmento de alto poder adquisitivo.

El valor del mercado LGBT en México ascendió a 65,000 millones de dólares, de acuerdo con estimaciones de LGBT Confex, la organización más importante de Latinoamérica dentro de la comunidad.

Empoderamiento económico

César es originario de Orizaba, Veracruz. A sus 37 años de edad, el joven veracruzano comprende que las empresas deben estar abiertas a la diversidad sexual. Cuenta con dos licenciaturas y dos maestrías: experto en comunicación audiovisual, publicidad y relaciones públicas, así como multimedia.

En el Tec de Monterrey, el joven mexicano intentó abrir el primer grupo LGBT de la institución universitaria, pero comprendió que no era el tiempo adecuado para que la comunidad estudiantil abrazara la iniciativa.

El empresario ha comprendido que el mundo de los negocios puede tener un poder incluyente. “Siempre he tenido alguna actividad comercial”, dice con una sonrisa.

Un grupo de amigos empresarios se reunía para intercambiar las mejores prácticas en sus organizaciones. En 2014, la Cámara de Comercio LGBT de Estados Unidos hizo una investigación sobre el país, la cual los llevó a conocer parte de la comunidad homosexual mexicana. Así nació la FMELGBT.

Desde 2014, la FMELGBT trabaja en los temas de inclusión con un abanico de opciones de diversidad sexual e inclusión. “Llevamos a que el talento diverso exista en su organización e incluya a los proveedores minoritarios”, asegura.

El propósito es que la comunidad LGBT se empodere económicamente a través de la creación de empresas o trabajando en algún lugar.

“Queremos que personas de la diversidad sexual suban su currículum a la bolsa de trabajo y que busquen talento”, asegura César Casas.

Aliados de la diversidad

IBM es socio fundador de la FMELGBT por la labor de asesoramiento que ha tenido en otros países en temas de diversidad y trabaja con Scotiabank en diversas actividades de la comunidad gay de distintos países.

Por su parte, Google es un aliado en temas de educación y capacitación de la red de afiliados en temas.

“Las empresas tienen mucho interés y las cosas se dan de forma orgánica, aunque no todas las empresas están interesadas entrar en temas de diversidad”, explica el ejecutivo.

Además, se suman proveedores considerados minoritarios que puedan atender a las empresas con políticas incluyentes. Sobre todo, en temas de marketing y cualquier comunicación que vaya fuera de la empresa.

El organismo se encarga de brindar soporte al Consejo Mexicano para Prevenir la Discriminación (Conapred) y junto a otras organizaciones se mantiene cercano a la Secretaría de Gobernación (Segob) para el Día Nacional de los Derechos Humanos.

César no se cansa de promover la diversidad sexual. Fue director de producción de la película Cuatro Lunas y, en la actualidad, el empresario es propietario de la revista Betún.

César Casas Ferrer asegura que las empresas que no tengan políticas de inclusión se van a quedar atrás y se van a volver obsoletas. Es el momento de salir del clóset. “El gran reto es que las corporaciones mexicanas que le pertenecen a familias nacionales sigan con el miedo a que sus productos o servicios no se vendan.”

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