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La batalla que ganó Hacienda y perdieron los trabajadores

Una decisión de la Corte provocará que algunas prestaciones que dan las empresas, como vales de despensa, de gasolina, seguro de vida, guarderías, becas y ayuda escolar, y hasta el reparto de utilidades, sean más costosas. ¿Quién pierde más con esta resolución?

28-09-2016, 12:35:29 AM

Las cosas parecen ir de mal en peor para los trabajadores mexicanos. El pasado 21 de septiembre, la Suprema Corte de Justicia de la Nación dio la victoria al gobierno frente a cientos de miles de empresas que se ampararon contra un artículo de la reforma fiscal, diseñada por el entonces secretario Luis Videgaray.

Dicho artículo dispone que las prestaciones de previsión social que dan las empresas a sus trabajadores ya no podrán ser 100 por ciento deducibles en sus declaraciones fiscales, y tendrán un tope del 47 al 53 por ciento, dependiendo del caso.

Esto significa que algunas prestaciones que dan las empresas, como vales de despensa, de gasolina, seguro de vida, guarderías, becas y ayuda escolar, y hasta el reparto de utilidades, serán más costosas de dar para las empresas, al ya no ser completamente deducibles, y pueden desincentivarlas a que sigan dando estos beneficios a sus trabajadores.

“Con esta sentencia le están dando el último clavo al ataúd a las prestaciones de previsión social”, dice Jaime Espinosa, socio de temas fiscales en HL BSTL, un despacho de abogados corporativos, y agrega que falta ver si esta decisión generará jurisprudencia. De ser así, sería un duro revés para los contribuyentes, sobre todo los que reciben estas prestaciones.

 

Golpe a las prestaciones

El Artículo 28, Fracción XXX de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) de la Reforma Fiscal, aprobada en 2013 y que entró en vigor en 2014, pone un tope a las deducciones que pueden hacer las empresas de las prestaciones de previsión social que dan a sus trabajadores. Del 100 por ciento que podían deducir, ahora serán sólo de 47 hasta 53 por ciento, dependiendo del caso.

La ley obliga a dar a los trabajadores las prestaciones de seguridad social, vacaciones, prima vacacional y aguinaldo. Aunque también los patrones pueden optar por dar otros beneficios de previsión social, como seguro de gastos médicos mayores, seguro de vida, vales de despensa, fondo de ahorro, préstamos o créditos, entre otros.

“El concepto de previsión social tiene que ver con la mejora que dan los patrones en dinero a sus empleados para mejorar su calidad de vida”, explica Luis Pérez de Acha, doctor en Derecho por la UNAM y especialista en temas fiscales.

Cientos de miles de empresas se ampararon contra este artículo desde que entró en vigor la Reforma fiscal. El caso llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde se esperaba que la medida se declarara inconstitucional.

Pero el ministro Eduardo Medina Mora preparó un proyecto en que avalaba este artículo y, con cuatro votos a favor y uno en contra, la Segunda Sala del Tribunal Supremo dio la razón al gobierno, en el que ha sido su mayor triunfo en materia fiscal en lo que va de sexenio. De haber perdido, tendría que haber hecho una serie de devoluciones a las empresas que se ampararon.

 

En contra de los contribuyentes

Esta decisión de la Corte generó mucha molestia en varios abogados y especialistas en materia fiscal, debido a que avaló el razonamiento del gobierno, que imponía estos topes a las deducciones con un fin recaudatorio después de haber eliminado el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y a los Depósitos en Efectivo (IDE), instrumentados en el gobierno de Felipe Calderón.

Inclusive, varios abogados inconformes con la sentencia promovieron en Twitter el hashtag #SCJNvsContribuyentes

Jaime Espinosa, de HL BSTL, dice que con esta sentencia, es constitucional el hecho de que, “bajo un principio de simetría fiscal, establezca reducciones a la deducción del concepto que, desde mi punto de vista, son fundamentales para las actividades de los contribuyentes, como son, entre otras cosas, PTU (reparto de utilidades, prima vacacional, prima dominical, horas extras y otras de previsión social)”.

La SCJN aún tiene que resolver si esta sentencia generará jurisprudencia y aplicará para todas las empresas de ahora en adelante.

 

Las consecuencias

Esta decisión traerá serias consecuencias para los trabajadores que reciben estas prestaciones, pues los empleadores tendrán menos incentivos para otorgarlas si no les da ningún beneficio, advierte Jaime Espinosa.

“¿Qué intención tendrá ahora el patrón para generar más previsión social? Sí, ahora las finanzas públicas del país están pasando por una crisis, lo entiendo, pero también se tiene que proteger la previsión social, que es básica y es lo que siempre se busca en una empresa, si da fondos de ahorro, vales de despensa, prestaciones legales.”

Este riesgo de reducciones en las prestaciones se presenta en un momento en el que la precarización laboral del país continúa.

29.1 millones de personas en México trabajan en la informalidad, es decir, en modalidades que evitan la seguridad social y, la mayoría de las veces, sin prestaciones, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) al primer trimestre de 2016.

Las personas que sí tienen prestaciones de previsión social podrían verlas reducirse con esta sentencia de la Suprema Corte. Pero para muchas empresas será difícil quitar estos beneficios aunque quieran hacerlo.

“Hay empresas que no pueden reducir las prestaciones de previsión social de manera sencilla, sobre todo si sus trabajadores están sindicalizados.  No hay de otra, tendrán que atenerse”, alerta Luis Pérez de Acha.

La Corte votó a favor del gobierno, pero los que sufrirán las consecuencias serán las empresas y los trabajadores.

 

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