En la actualidad, la empresa no sólo busca obtener utilidades, también trabaja por ser sustentable y sostenible con el fin de que, a largo plazo, sea una práctica redituable.
Esta idea es postulada por Milton Friedman, economista y ganador del Premio Nobel en 1976, quien declara que la responsabilidad social de las empresas es incrementar sus beneficios.
Ideas como las del estadounidense encuentran eco en muchos; sin embargo, también existen otros quienes declaran que, paralelo al aumento de capital, existen otros objetivos que contribuyen a que la organización logre el éxito.
Una de estas estrategias, “más amplias” por llamarlas de cierto modo, es la del desarrollo de empresas sostenibles.
Pero ¿qué es exactamente una empresa de aquellas? Básicamente se refiere a una organización que crea valor en tres aspectos fundamentales: económico, medioambiental y social a corto y largo plazo.
Lo anterior se valida en una serie de documentos y estudios. Uno de los más importantes es el Documento Final de la Cumbre Mundial de 2005 de las Naciones Unidas donde se señala que estos tres componentes del desarrollo son "pilares interdependientes que se refuerzan mutuamente".
La justificación de ejecutar esta estrategia es el hecho de contar con recursos naturales limitados, susceptibles de agotarse, como también la consideración que una creciente actividad económica, sin más criterio que el financiero, produce graves problemas medioambientales que pueden llegar a ser irreversibles.
Triple valor
Como dijimos, la sostenibilidad de la empresa se refleja en la creación de valor en tres materias:
· Económica
Una empresa sostenible tiene un sistema financiero clásico, pero también sabe desarrollar la capacidad para contribuir al desarrollo económico en el ámbito de creación de empresas de todos los niveles.
· Social
Las consecuencias que tiene una empresa en esta área van desde la mejora en las condiciones de trabajo, el nivel de salario y la relación que se establece con el cliente, maximizando la confianza que éste deposita en la compañía.
· Ambiental
La compañía sabe compatibilizar la actividad social de la empresa con la preservación de la biodiversidad. Elabora constantemente análisis del impacto que ésta tiene en la naturaleza y, a partir de esto, redistribuye la utilización de recursos renovables o no renovables, elabora políticas que aminoran las emisiones de gases contaminantes y otras medidas “verdes”.
Para José Luis Blasco, director de servicios de Responsabilidad Social Corporativa de la firma internacional KPMG, que asesora a importantes empresas sobre cómo integrar la sostenibilidad en el corazón de su estrategia, las empresas sostenibles aún son minoría; sin embargo, “este tipo de compañías -que perduran con el paso del tiempo obteniendo a medio plazo notables resultados económicos-, son precisamente aquellas que creen y disfrutan con lo que hacen".
Características de una empresa sostenible
Las principales particularidades de una empresa sostenible, o en vías de, son:
· El valor central de una organización sostenible no es el crecimiento económico sino el desarrollo sostenible. Esta idea influye en la forma en que ha de concebir su visión y misión y desarrolla su estrategia de negocio. En suma, considera que su éxito competitivo y su propia supervivencia pasan por su contribución al desarrollo sostenible.
· El valor se crea en los tres ejes mencionados anteriormente, por ende, una empresa sostenible ha de tener una triple cuenta de resultados (triple bottom line).
· La empresa sostenible no sólo busca la satisfacción de los accionistas y clientes, sino la de todas las partes interesadas de forma legítima en sus actividades.
· Una empresa no es sostenible si sus resultados actuales no son satisfactorios; sin embargo, en esta afirmación no se incluyen las empresas que de forma coyuntural puedan tener resultados pobres o negativos pero cuyas perspectivas de futuro sean positivas.
· La empresa sostenible considera básico el establecimiento de un diálogo fluido, abierto y honesto con las partes interesadas.
· La sostenibilidad implica un profundo cambio cultural, por lo que se requiere el inequívoco compromiso de sus máximos responsables, tanto a nivel de dirección de la empresa como de gobierno.
Cuatro pilares
La visión de una empresa sostenible difiere a la de una tradicional principalmente por los cuatro pilares básicos en los que se sustenta.
Miguel Á. Rodríguez y Joan E. Ricart, académicos del IESE Business School, señalan en su publicación “Hacia la empresa sostenible” que “estos cuatro pilares deben ejercerse de forma coherente con los principios del desarrollo sostenible, es decir contribuyendo a la permanencia del sistema natural y social”.
Las bases a las que Rodríguez y Ricart se refieren son:
1.- La necesidad de avanzar hacia el desarrollo sostenible.
2.- La interiorización de unos nuevos valores.
3.- La consideración de la satisfacción de las partes interesadas.
4.- La relación entre desarrollo sostenible y creación de valor.
Para edificar estos pilares resulta evidente que una empresa requiere que todos sus miembros interioricen valores como sostenibilidad, visión a largo plazo, diversidad, apertura en el diálogo con las partes interesadas, integridad y responsabilidad.
Sostenibilidad en el mundo
Cada día son más las empresas que optan por implementar un enfoque sostenible. En América Latina, por ejemplo, destaca la firma de tecnología SAP Research.
Para la gerente de la empresa en la región, Berenice Mendoza, las compañías tienen la obligación moral de ser sostenibles en sus operaciones, "más allá de un plano meramente filantrópico".
Por ello, la empresa global comunicó hace pocas semanas su estrategia para ayudar a compañías de todos los tamaños y sectores de la industria en América Latina a operar de forma sostenible mediante herramientas de gestión.
SAP ofrecerá modelos para gestionar la emisión de gases en empresas con mucho movimiento logístico (Transportation Management), aplicaciones para consolidar el trabajo en toda la cadena de valor, haciendo más eficiente los traslados de mercaderías y el consumo de energía en general y soluciones de gobierno corporativo.
Algunas otras empresas que utilizan en América Latina software para gestión sostenible son BHPBilliton, Embraer, Bradesco, Endesa y Whirlpool. Estas firmas gestionan las emisiones al aire, al agua, residuos, la huella de carbono y otros incidentes.
Yendo más lejos, en Alemania sobresale el caso de Bayer. La firma incluye entre sus "proyectos insignia" la comercialización de semillas de arroz pregerminadas en Indonesia, cuyo cultivo requiere menos agua y reduce las emisiones de metano en 30%, según explicó Wolfgang Plischke, miembro del Consejo de Dirección de la empresa.
El proyecto combina un nuevo método de siembra directa de arroz con el uso de productos fitosanitarios y abonos, además de complementarse con cursos que serán ofrecidos a los agricultores.
Internet sostenible
El concepto “sostenible” ha dejado de tomarse como una recomendación para transformarse en obligación y el mundo de la red no está ajeno a esto.
La generación Y (aquellos nacidos entre 1982 y 1992) ha tomado conciencia acerca de los cambios en el medio ambiente sucedidos en el último tiempo y se vale de Internet para canalizar una nueva corriente de pensamiento, amigable con el medio ambiente, más justa y equitativa con las personas.
Entre los fundamentos de su pensamiento destaca:
· Predominio del ser sobre el parecer, lo que facilita la libre elección.
· La autenticidad respecto de uno mismo y la transparencia hacia quienes forman parte del propio entorno.
· La actitud abierta, que se evidencia en vínculos que facilitan la participación y la integración de comunidades.
· La creatividad y la innovación como atributos predominantes tanto en el trabajo como en el ocio.
· El acceso a las nuevas tecnologías, que aporta velocidad eficacia y se transmiten a los mayores, en una lógica “de abajo hacia arriba” (bottom up).
Dentro de esta “revolución” que busca soluciones a los problemas más urgentes de la humanidad aparecen dos agentes de gran importancia.
En primer lugar los “consumidores responsables”, que son organizaciones de consumidores que operan en la red mediante páginas, blogs o redes sociales, ofreciendo información acerca de productos y empresas sostenibles de todas las regiones del planeta.
Hablamos de un consumidor que elige lo que compra en función del bienestar colectivo, además de sus intereses personales. No aprueba el despilfarro y se dispone a pagar un sobreprecio si éste garantiza la responsabilidad social.
En segundo lugar aparecen los nuevos medios de comunicación que promueven la participación y la construcción colectiva.
Nuevos formatos de comunicación, especialmente los blogs y las redes sociales, donde las personas se tornan auténticos periodistas ciudadanos que buscan la verdad y la total integración de las personas.
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