Néstor Braidot es uno de los más renombrados especialistas en marketing, management, aprendizaje y desarrollo de inteligencia organizacional.
Su libro “Neuromanagement” aborda una de las situaciones más comunes que puede enfrentar una organización: ¿Qué hacer cuando las recetas o fórmulas aprendidas dejan de funcionar?
Ante tal panorama, el autor señala que la salida es el Neuromanagement, uno de los más grandes y actuales desafíos para conducir organizaciones de avanzada.
Pero, ¿a qué se refiere concretamente? A la aplicación de la neurociencia a la gestión empresarial, exigiendo a los especialistas de la neurociencia pensar sobre el mundo de los negocios y, al mismo tiempo, a los hombres de negocios reflexionar sobre la neurociencia.
Todo comienza por tener claro, dice el autor, que el cerebro tiene distintas velocidades y especializaciones, lo que equivale a que las personas actúan y trabajen del mismo modo.
Algunos son más lógicos, concretos, técnicos y atentos a las generalizaciones; desarrollan más su hemisferio izquierdo. Otros son más creativos, espaciales y atentos a las irregularidades; desarrollan más su hemisferio derecho.
La prueba de ello se encuentra en que, mientras un hecho específico como un despido puede desencadenar una depresión profunda en una persona, no necesariamente lo mismo le ocurrirá a otra, en función de la interpretación que haga de las circunstancias gracias a su corteza prefrontal.
De esas velocidades y especializaciones cerebrales nace el Neuromanagement.
Cuando alguien se propone hacer management debe entonces partir por dicha premisa.
Como ejemplo, el experto narra una experiencia personal. En una ocasión donde impartió coaching observó que la relación entre jefe y colaborador era caótica.
Braidot dice que ambos eran buenos profesionales, preparados y preocupados por su trabajo, y con un nivel de desempeño muy alto. También eran buenas personas: amables, respetuosos y dispuestos a ayudar. Pero su manera de ver las cosas era diametralmente opuesta: tenían dominancias cerebrales muy marcadas y opuestas.
El coach cambió sus atribuciones tomando en cuenta ciertas aplicaciones del cerebro en situaciones de tensión.
Preocupaciones del Neuromanagement
Al concluir el texto, Néstor Braidot señala las principales preocupaciones de la disciplina. Estas son:
• Cómo se deben plantear los mensajes para que sean entendidos con más facilidad.
• Qué se debe controlar para complementar la visión y el trabajo de los empleados.
• Cómo aprende la gente que está alrededor.
• De qué manera se puede ser más eficaz mientras se motiva a un grupo de personas.
• Cómo exponer ideas en una presentación para llegar a todo tipo de cerebro.
Y la última y fundamental:
• En qué condiciones se debe trabajar para que colaboradores y quien ejerce el management utilicen mejor el cerebro.
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