El cambio en las tarjetas de crédito previsto para el 2010 busca propiciar que las distintas modalidades de fraude bancario se extingan.
Esto, porque cada año se registran pérdidas que alcanzan los $5,000 por robo de identidad, según la Asociación Internacional de Investigadores de Crímenes Financieros.
No obstante, esta modificación en los plásticos de banda magnética hacia el chip mitigará los casos de fraude por clonación de tarjeta, pero podría disparar otros ilícitos como el robo de identidad, según Jasbir Anand, especialista de pago y fraude en tarjetas de Actimize Inc.
Por su parte, Luis DaSilva, director de Desarrollo de Negocios para América Latina de Actimize, aseveró que “la mayor parte del fraude en México migrará a un canal no protegido, es decir, fraude por falsificación, tarjetas robadas o robo de identidad”.
Ambos entendidos coinciden en que el fraude en las tarjetas se trata de un problema serio, que afecta a las 24.5 millones de tarjetas de crédito activas registradas.
De acuerdo a datos de la Coalición Contra el Fraude de Tarjetas de Crédito y otros instrumentos de pago, aproximadamente 30% del universo de tarjetas podría haber sufrido fraude.
Por otro lado, las pérdidas por este ilícito para el sector bancario ascienden a más de US$30 millones anuales de acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
Chip: pro y contras
Ernesto Haikewitsch, responsable de la migración de las tarjetas de débito a chip en Brasil y especialista en Gemalto, empresa de seguridad digital, señala que de acuerdo a la experiencia en otros países, la implementación de la tarjeta con chip permitió que el saldo de fraude doméstico por falsificación bajara a cero.
No obstante, si aparecieron otros mecanismos como las transacciones ilícitas realizadas por Internet o vía telefónica.
En cuanto a las ventajas, Marco Carrera Santa Cruz, director de Estudios de Mercado de la Condusef, declaró que eliminar la banda magnética podrá representar menos gastos por fraude para los bancos y ayudar a aumentar el nivel de confianza del consumidor.
Además, dijo que el proceso contribuirá a la bancarización en nuestro país, ya que elevaría la confianza de los usuarios en el uso de tarjetas de crédito.