(Reuters) -. Estados Unidos cortó hoy parte de su ayuda económica a Honduras, pero el Gobierno de facto aseguró que sobrevivirá sin esa asistencia y que no cederá en su rechazo a la restitución del derrocado presidente Manuel Zelaya.
El Departamento de Estado norteamericano dijo que decidió poner punto final a "un amplio rango de asistencia" destinada a Honduras, donde Zelaya fue arrestado por militares el 28 de junio a punta de pistola y forzado a tomar un avión hacia Costa Rica en la madrugada vestido en pijamas.
El portavoz del Departamento de Estado P.J. Crowley informó que se cortaron más de US$30 millones en ayuda como una forma de aumentar la presión sobre el Gobierno de facto para que acepte la restitución de Zelaya antes de las elecciones programadas para noviembre.
El Departamento de Estado también revocó las visas de algunos partidarios del presidente de facto Roberto Micheletti, pero declinó dar nombres.
"Las acciones de hoy envían un claro mensaje al régimen de facto de que el 'statu quo' es inaceptable y que su estrategia para tratar de adelantar el fin del Gobierno del presidente Zelaya es inaceptable", dijo Crowley.
La ayuda terminada incluye unos US$11 millones de la Millennium Challenge Corporation, que provee fondos a países pobres con políticas sólidas, agregó tras afirmar que todo el dinero había sido suspendido previamente en reacción al golpe.
Militares de Honduras, considerada una aliada de EU, actuaron contra Zelaya luego de que el líder enfureció a miembros del Congreso, de la Corte Suprema y a algunos integrantes de su propio partido con una propuesta de cambio constitucional para permitir la reelección presidencial.
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