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Huachicoleros, los criminales millonarios que desangran a Pemex

Puebla se ha convertido en el epicentro del robo de combustible de Pemex por parte de grupos criminales. El aumento de la inseguridad y la violencia han propiciado que esta práctica, que deja millones, se vuelva cada vez más común.

11-05-2017, 9:35:08 AM
Huachicoleros
Reuters.

Son las 12 del día. El sol parece no dar tregua a los transeúntes que caminan con bolsas y paquetes a las afueras de la Central de Abastos en Huixcolotla, Puebla. Los gritos de los comerciantes tratando de vender sus frutas y legumbres cosechados en la región acompañan a las camionetas que pasan por el lugar cargadas de mercancía.

A simple vista, esta podría ser una escena como en cualquier otro mercado. Sin embargo, aquí se comercializa un producto que se ha convertido en oro para quien lo suministra y deja ganancias millonarias: gasolina robada por huachicoleros.

“El robo de combustible en Puebla ha superado límites que nunca se hubieran imaginado y el gobierno parece no hacer mucho para poner un alto a esta situación, que cada día se descontrola en esa zona del país por los huachicoleros”, dice en entrevista Ramsés Pech, asesor en Energía y Proyectos en la consultora Caraiva y Asociados.

El año pasado, los huachicoleros, o ‘chupaductos’ dejaron un quebranto de 30,000 millones de pesos a Petróleos Mexicanos (Pemex) por el robo de combustible en tomas clandestinas, de acuerdo con cifras de altos funcionarios de la empresa.

En promedio, cerca de 26,000 barriles diarios de combustible fueron sustraídos de forma ilegal, lo que afectó no solo en la operatividad del sistema de la petrolera, también en la seguridad de su personal.

Pech comenta que el robo de combustible no es algo que surgió recién, pero reconoce el tema ha cobrado gran relevancia en los últimos meses debido a que la venta ilegal es más visible, con lo que el mercado negro del combustible parece ganar cada vez más terreno, en especial en la zona centro-oeste del país.

A pesar de los esfuerzos del gobierno en tratar de contener a estos grupos criminales, su presencia parece fortalecerse, en especial en el estado de Puebla.

Para poder entender un poco más a este grupo criminal, que ha creado un negocio millonario a costas del desangramiento de Pemex, a continuación, te compartimos algunas preguntas clave.

¿Quiénes son?

En términos sencillos, se les conoce a los huachicoleros o ‘chupaductos’ a aquellas personas o grupos armados que se dedican al robo de combustible de Pemex mediante la ordeña de ductos, para después venderlos a un precio más accesible.

Los criminales perforan los ductos e instalan tomas clandestinas para luego cargar el combustible en camiones cisterna.

La mayor parte del combustible es vendido a dueños de gasolinerías y propietarios de empresas con grandes flotas de vehículos, reporta Reuters.

Pemex con frecuencia localiza las tomas clandestinas e incauta los camiones con el combustible robado, pero los arrestos son poco comunes y peor aún las sentencias a prisión.

En las últimas semanas, los enfrentamientos entre estos grupos y el Ejército se han intensificado.  A la entidad han arribado 2,000 militares para reforzar las estrategias de seguridad en los municipios que conforman el ‘Triángulo Rojo’.

José Antonio Meade, secretario de Hacienda, dijo que, de manera conjunta con el SAT, PGR, Sedena, la Secretarías de Marina y de Seguridad Pública desarrollan una estrategia para detectar la evasión fiscal en el robo de gasolina mediante ductos y gasolineras. 

¿En dónde se ubican?

En la actualidad, el epicentro de esta actividad es el ‘Triángulo rojo’ ubicado en Puebla. Se le conoce así al integrado por los municipios de Tepeaca, Tecamachalco, Quecholac y Palmar de Bravo.

En los últimos cinco años, Puebla se ha convertido en el centro del robo de combustible y el problema parece no detenerse. Entre 2011 y 2015, el número de tomas clandestinas en la entidad creció 915 por ciento, revelan cifras oficiales de Pemex.

Asimismo, durante 2015 se ubicaron más de 800 puntos de ordeña, mientras que en el primer trimestre de 2016 fueron localizadas poco más de 600 tomas clandestinas.

“La extracción ilegal del combustible requiere de ciertas habilidades, de cierto conocimiento técnico para ubicar los ductos y saber cómo llegar a ellos, no cualquiera puede hacerlo”, explica Pech.

Pero, el problema no termina ahí. El robo de combustible ha hecho que los huachicoleros en Puebla incrementen sus ingresos a más de 2 millones de pesos al día, de acuerdo con reportes de la petrolera.

Esta cifra se ubicaba en 150 mil pesos diarios entre 2011 y 2014, monto que se disparo a partir de 2016.

¿Por qué surgieron?

El auge del contrabando de combustible no es algo nuevo. Desde la década del 2000, con la llegada del expresidente Felipe Calderón a Los Pinos, el robo de la gasolina comenzó a empeorar.

En su intento por desmantelar a las principales organizaciones del narcotráfico en el país, se dejó de lado el establecimiento de pequeñas organizaciones criminales dedicadas a comenter actos ilícitos, como el robo de gasolina.

“Con el aumento de los precios del petróleo, el negocio se volvió muy lucrativo, al grado de ser millonario”, detalla el especialista.

Sin embargo, la perforación rústica de ductos puede llevar a ocasionar explosiones y poner en riesgo a comunidades cercanas.

¿Cómo operan?

Estos grupos utilizan a menores de edad como ‘halcones’, a quienes en promedio les pagan 12 mil pesos al mes, cifra superior al ingreso de una familia completa en la entidad.

Los huachicoleros cuentan con armas de alto poder y vehículos para poder transportar el combustible robado.

Posteriormente, los grupos se dedican a comercializar, muchas veces, a un precio más barato la gasolina.

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