Estilo de VidaHistorias

Haruki Murakami: El escritor que prefiere pasar inadvertido

Fanático del jazz, de los deportes y de la tranquilidad. Su bajo perfil lo cuida como un tesoro.

17-03-2009, 5:00:00 PM
Haruki Murakami: El escritor que prefiere pasar inadvertido
Estilo Hoy

Haruki Murakami (Kioto, 1949), es un influyente escritor japonés, enemigo de los medios, pero amante del jazz. Según él mismo ha comentado, es este estilo musical el que le ha dado la inspiración para escribir. Tal como el trompetista y compositor estadounidense Miles Davis, para Murakami, la renovación, el cambio, y el constante movimiento es fuente de inspiración.
 
Murakami es uno de los escritores japoneses más importantes e internacionalmente aclamados de la actualidad. Autor de best sellers como Tokio Blues (1987), Kafka en la orilla (2002) y After Dark (2004), entre otros.


Los comienzos de este reconocido escritor en las lides de la literatura fueron un tanto tardíos. Según ha comentado, recién a los 30 años se sumergió en este mundo, al igual que su afición por los deportes. Murakami es casi un triatleta profesional, y esta disciplina junto con su fanatismo por el jazz, son la amalgama perfecta para sus creaciones.
 
“Escribo cosas raras, muy raras” ha dicho. Pero sus historias, que mezclan realidad y fantasía, son una especie de relato y reflejo de lo que sucede día a día. Por eso, la inmediatez y la sensibilidad con la que escribe cala tan profundo entre sus lectores.  De hecho, esa realidad que trata de plasmar, es lo que también le brinda seriedad a sus escritos.
 
Pero parte de esa seriedad, es casi también un modo de ser pragmático, que implica un total rechazo a su fama en el mundo de las letras y una total aversión a ser reconocido. No va a fiestas, no le gusta aparecer en televisión y no ocupa ropa de diseñdor. Prefiere ser uno más dentro de la ciudad, un personaje del mundo, que pueda ir y venir sin problemas.
 
Universidad, traducción y más
 
Murakami estudió literatura en la Universidad de Waseda. Profesor en las universidades de Princeton y Taft, ha traducido al japonés a autores norteamericanos como Fitzgerald, John Irving, Carver o Salinger. Es la traducción de hecho otro de sus placeres y uno de los elementos que le permite acercarse al mundo occidental.
 
Su obra, subyugante, imaginativa y lírica a la vez, es ya una referencia ineludible de la literatura, por lo que ha recibido numerosos premios, entre ellos el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri y el Franz Kafka.
 
El jazz
 
En más de una oportunidad ha dicho que fue Davis, Parker y otros influyentes músicos los que le dieron luces para internarse en el mundo de la escritura. Fue a los 16 años cuando sus padres le regalaron entradas para un concierto, que quedó enamorado de esta música.
 
Era 1964, y Art Blakeley y The Jazz Messengers estaban tocando en Japón. Fue el instante que cambió su vida, porque jamás había escuchado música tan sorprendente. Fue ese momento el que marcó la vida de escritor. “Me volví un gran fanático del jazz y más adelante, un escritor al cual el jazz le enseñó todo”.
 
Es más, el ritmo es lo más importante según este escritor, porque es la magia que permite que todo fluya, y justamente eso es lo que se busca. “No quiero que entiendan mis metáforas, ni el simbolismo de la obra, quiero que el público se sienta como en los buenos conciertos de jazz, cuando los pies no pueden parar de moverse bajo las butacas marcando el ritmo”, señaló en una oportunidad.
 
Murakami, consciente de su habilidad, no tiene estructuras pre establecidas, simplemente deja que las historias fluyan. “Creo que la libre improvisación es simplemente llegar a la esquina sin aliento para ver qué hay al girar en ella, con un sentimiento de excitación que debería ser transferido a los lectores, lo mismo que la sensación de libertad”, asevera.



 

Relacionadas

Comentarios