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Esta empresa estadounidense quiere una reforma de salud en México

Medtronic es la empresa estadounidense que promete nuevas inversiones para México, aunque pide un nuevo sistema de salud que corrija las ineficiencias actuales.

01-06-2017, 6:29:29 AM
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Cortesía.

Fernando Oliveros Arreaga soñaba en su juventud con ser director general de Petróleos Mexicanos (Pemex) y reformar al sector energético del país, pero no lo logró. Sin embargo, este ingeniero químico dirige una de las principales empresas de dispositivos médicos en el mundo y tiene una meta más ambiciosa que la del pasado: lograr una reforma en el sistema de salud.

“No fui director de Pemex y, quizá nunca lo logre, pero mantengo la convicción de impulsar al país y meternos en temas de política pública. Hay mucho trabajo colectivo que debemos hacer para mejorar la salud”, asegura en entrevista Fernando Oliveros Arreaga, vicepresidente y director general de Medtronic México.

En la actualidad, la firma estadounidense cuenta con 5 plantas de producción en México. Sin embargo, los productos elaborados en la República Mexicana se destinan a la exportación, que representa 13,000 millones de dólares (mdd) anuales.

La decisión de invertir en México se encuentra sobre la mesa del corporativo estadounidense, aunque la forma de traer los recursos del país gobernado por Donald Trump es hacer que el sector gubernamental y privado estrechen sus lazos de cooperación por medio de una reforma al sistema de salud.

En la actualidad, el sistema de salud presenta varias ineficiencias que no permiten atender de forma adecuada a los pacientes mexicanos, mientras las enfermedades cardiovasculares, como la obesidad y la diabetes van en aumento.

“Tenemos que convencer a nuestro corporativo de que México es un buen lugar para invertir y convencer a las autoridades de que se puede hacer una inversión”, explica el ejecutivo mexicano.

El tiempo apremia para Fernando Oliveros, ya que las inversiones destinadas para México podrían destinarse a otros países si no existe un cambio en el sistema de salud.

Un tapatío internacional

Fernando Oliveros nació en Guadalajara, Jalisco, y acaba de cumplir 46 años de edad. Su interés profesional lo llevó a manejar fórmulas matemáticas como ingeniero químico en la Universidad Iberoamericana.

“De pequeño siempre tenía mucha curiosidad por ser director general de Pemex por traer un impacto positivo para el país y siempre me llamaba la atención que no fuéramos una potencia petrolera en el mundo”, asegura Oliveros Arreaga.

La intención del entonces universitario era seria. La tesis de titulación la dedicó a la petroquímica y la planeación estratégica para traer inversiones al país.

Fernando proviene de una familia conformada por 5 hermanos. El ejecutivo llegó a la Ciudad de México por el trabajo de su padre en el sector médico, quien estudió la carrera de abogado sin poder concluirla.

“Yo le dije a mi padre que nunca iba a trabajar en esta industria, porque no me gustaba lo que hacía”, recuerda Oliveros Arreaga, quien recuerda que “todo el mundo puede cambiar su destino, ya que no escoges el juego que te da la vida, pero siempre eliges cómo jugarlo”, asegura Fernando Oliveros.

El primer empleo del ejecutivo tapatío fue en la empresa Resistol. Era 1989, Fernando estaba en los albores de su carrera universitaria.

Seis años después de su primera incursión laboral, el ingeniero químico se incorporó a la operación de Laboratorios ProSalud dentro de la planificación estratégica de la firma, lo que daría paso a su incursión en el área comercial.

Trabajó en el área de Finanzas, Investigación de Mercados y Ventas. Durante 8 años, participó en la firma médica

En 2003, el directivo mexicano recibe la invitación para incorporarse a Johnson & Johnson en la división de Dispositivos Médicos, el cual se enfocaba en el manejo de diabetes.

“Todo el mundo me decía que no me fuera del área farmacéutica, ya que los dispositivos médicos eran desconocidos”, dice Fernando Oliveros, quien laboró 13 años para la compañía estadounidense.

Durante los últimos 4 años de su carrera en Johnson & Johnson, el mexicano ocupó la dirección general España y Portugal.

En noviembre de 2014, Medtronic invitó al ejecutivo mexicano a dirigir la operación en el mercado mexicano.

Para Fernando existen dos grandes deudas que tiene la industria de la salud: desarrollar el mercado en México, que radica en la inversión en centros de desarrollo e innovación, e impulsar el talento nacional.

“He escuchado muchas veces que en México no hay suficiente talento, y yo estoy totalmente en contra de esa postura”, dice el ejecutivo.

La misión que Oliveros desempacó de su maleta proveniente de Europa fue hacer una diferencia favorable para el desarrollo de la industria médica en el país.

Un nuevo modelo de salud

México es el segundo mercado más grande de América Latina y para Medtronic es una de sus operaciones más relevantes en términos comerciales. El interés de la firma no es gratuito.

Medtronic tiene más de 13,000 empleados en México. “Uno de cada 7 empleados de la empresa a nivel mundial es mexicano”, dice orgulloso el tapatío.

En los últimos 22 años, Fernando ha desempeñado 17 posiciones en el mercado médico y ha mirado la necesidad de cambiar el sistema de salud en su propio país, con la participación de la iniciativa privada y gubernamental.

Una de las opciones es redefinir los modelos de atención médica para que el gobierno y el sector privado asuman riesgos compartidos.

“Creo que podemos llegar a pensar en un modelo en el que los sectores público y privado puedan participar en soluciones que beneficien a más mexicanos y para mí eso es hacer política pública”, explica el director general de Medtronic.

“Podemos traer valor y perspectivas para aportar experiencias a nivel de compañía y no solo con la venta de productos”, dice.

Medtronic y el ejecutivo mexicano están convencidos de los beneficios que puede traer realizar una reforma que amplíe los servicios de salud a todos los ciudadanos.

El Centro Económico Espinoza Yglesias estudia la movilidad social, la cual se traduce en la forma en que se condiciona el desarrollo futuro de los ciudadanos por el alcance de su cobertura de salud.

Las personas que tienen una cobertura por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuentan con una mayor movilidad social que las personas sin servicios de salud.

 “Creo que en México se habla demasiado de educación, pero muy poco de salud”, afirma el director de Medtronics. La educación y la salud son los dos grandes factores que pueden igualar las condiciones de los mexicanos.

“Creemos que es la gran reforma política pendiente y deberá ser abrazada por quien quiera ser candidato a la presidencia del país en 2018, ya que no puede esperar más”, dice Oliveros Arreaga.

Una propuesta de valor

La salud basada en valor es una tendencia importante para la industria. La empresa quiere convertirse en una empresa de innovación y soluciones en salud, lo cual implica una reconstrucción de los objetivos de la empresa.

La Ley de Adquisiciones en México no permite soluciones o esquemas de valor, ya que se encuentra basada únicamente en precio.

IMSS, ISSSTE, Seguro Popular, Pemex, y mercado privado son distintos sistemas que no se encuentran homologados, lo cual complica la adecuada atención de los pacientes y la adquisición de servicios o productos a un proveedor.

“Se necesita una gran reforma para poder separar el pago y el préstamo de un servicio, lo cual permite que las personas obtengan atención en cualquier lugar, sin importar el servicio que atiende al paciente”, dice el ejecutivo.

Asimismo, la empresa ya no solo quiere vender productos tecnológicos, sino también empezar a trabajar con el gobierno y los pacientes de una manera diferente.

Medtronic puede ayudar a construir salas de hemodiálisis, por ejemplo, y que las empresas participen con sus servicios.

La compañía apuesta a utilizar productos que ni siquiera sean propiedad exclusiva de una sola firma, ya que lo importante en el nuevo modelo es ofrecer servicios.

El mandato del ejecutivo fuera generar talento mexicano desde Medtronic. Hoy, Medtronic busca generar talento local en América Latina, región en la que México podría jugar un papel trascendente.

El ejecutivo quiere atraer inversiones a México en plantas de manufactura, pero de productos que sean comercializados en el mercado nacional, así como adquirir otras compañías con presencia en el país.

La firma proveniente del vecino país del norte cuenta con dos plantas en Ciudad Juárez, dos en Tijuana y una en Sonora.

El tiempo importa mucho para Fernando. Países como Costa Rica ha levantado la mano para atraer inversiones a su región y competir con México en este terreno.

En la actualidad, 100% de las válvulas que se comercializan en el mundo son producidas en México, pero todas son exportadas y son reingresadas al país para la demanda interna. Una contradicción que la empresa intenta terminar pronto.

Hoy, por ejemplo, se importa una válvula que sirve para reemplazar el corazón es hecha en la República Mexicana, la cual evita una cirugía mayor. La empresa quiere garantizar que exista la suficiente demanda interna que garantice la atracción de inversiones.

Fernando le quiere hacer entender a las instituciones de salud que no pueden realizar todas las funciones sin la participación de empresas. “Debemos hacerle entender al gobierno que solo juntos podemos ser más fuertes.”

Una de las metas del esquema de valor compartido es hacer eficiente el gasto en salud.

“Hay muchas ineficiencias en México que podemos y debemos quitar”, asegura.

Fernando no sabe si va a mirar todos los cambios necesarios, pero sí quiere observar los inicios de la colaboración entre el sector público y privado en la industria de la salud.

Lo que menos le preocupa al directivo son los planes de Trump, ya que las empresas apenas observan el inicio de las políticas del presidente estadounidense. Hoy, la estrategia para México se mantiene intacta.

En los últimos dos años, Medtronic ha ganado 8.2% en los últimos dos años y 35% de participación en el mercado mexicano.

La empresa crece a doble digito y 95% del crecimiento se traduce en volumen durante 2017. La empresa se enfoca en crecer en volumen.

Fernando Oliveros Arreaga está enfocado en lograr un sueño de adulto que está alejado del sector energético, pero que podría cambiar a las instituciones de salud con una reforma. “No necesito ser director de Pemex para cambiar al país, ya que basta con tener conciencia de que un núcleo puede generar cambios”.

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