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En liderazgo: empatía mata carisma

A veces una empresa cuenta con una plantilla de líderes muy capacitados y talentosos, sin embargo, no logran una verdadera cohesión con el equipo. Aquí es donde la inteligencia emocional juega un importante papel.

27-05-2016, 12:53:07 PM
En liderazgo: empatía mata carisma
Marcela Hernández y Hernández, Cae-el20

Algunas investigaciones sugieren que mientras más escala una persona en el organigrama, más afectada se ve su habilidad para mantener conexiones personales.

¿Cuál será la razón ante este fenómeno?, ¿Será acaso que la experiencia de crecimiento y éxito acapara su atención y bloquea su sensibilidad hacia las necesidades de los demás y del entorno?

Muchas veces me he topado con casos en los que la empresa cuenta con una plantilla de líderes muy capacitados y talentosos, sin embargo, no logran una verdadera cohesión con el equipo.

Por muy buena que sea su estrategia, ésta no funcionará si el líder es incapaz de entablar una relación de confianza con la gente que le reporta y de mostrar empatía.

¿Qué es para ti la empatía? La mayoría de las personas responden de manera automática: “Es la capacidad de ponerme en los zapatos del otro”. De hecho, es muy común que tengamos la autopercepción de ser una persona empática, no obstante, dicho atributo va mucho más allá de ponerme en el lugar de la otra persona.

La primera pregunta que le haría a un líder o a un ejecutivo que está buscando incrementar su nivel de empatía sería: ¿para qué quieres ser más empático? o ¿qué consecuencias te ha traído la falta de empatía?

Es probable que la persona en cuestión esté atravesando por alguna racha de conflictos; que no logre cimentar relaciones de calidad, y que como líder no sienta una verdadera conexión con su equipo.

Daniel Goleman, autor del libro Inteligencia Emocional, nos habla de la triada de la empatía y de la manera en que ésta influye en la efectividad de un líder. Estos son 3 tipos de empatía para incrementar tu inteligencia emocional:

1. Empatía Cognitiva: la habilidad de entender la perspectiva de otros

Más allá de sentir lo que el otro siente, se trata de pensar y reflexionar sobre los sentimientos del otro. Para trabajar este tipo de empatía puedes hacerte algunas preguntas como: ¿Por qué esta persona hace lo que hace? ¿Por qué piensa lo que piensa? ¿Qué le funciona y qué no?

2. Empatía Emocional: la habilidad de sentir lo que la otra persona siente

Ahora sí, se trata de sentir la emoción del otro en nuestro cuerpo, sin racionalizarlo demasiado. No te confíes, puede ser más complicado de lo que parece. Para desarrollar este tipo de empatía es indispensable que primero aprendas a reconocer tus propias emociones, de lo contrario estarás tratando de entender un idioma que es completamente desconocido para ti.

Para acceder a esta capacidad debemos enfocarnos en 2 aspectos principales:

• Saber escuchar el eco de nuestras propias emociones en las de los demás

• Saber escuchar – más allá de las palabras – los gestos, el tono de voz y algunas otras señales en su corporalidad.

3. Preocupación empática: la habilidad de percibir las necesidades del otro

No sólo se trata de pensar y sentir las emociones del otro, sino de entender qué es lo que necesitan de ti. Goleman lo menciona como el tipo de empatía que necesitas de un médico, de tu pareja y por supuesto de tu jefe.

De nada servirán los discursos: “Te entiendo perfecto y siento tu dolor”, si no haces nada al respecto. Confiar en otro significa, en cierto grado, saber que aquella persona tomará acciones para apoyarte en lo que sea que te esté inquietando.

¿Quién es el jefe al que recuerdas con mayor cariño y admiración? Quizá hayas tenido varios líderes de muy alto nivel y con un currículum impresionante, pero seguramente recordarás a aquel que siempre te hizo sentir escuchado, respetado y comprendido. ¡Yo así lo recuerdo!

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