El MundoHistorias

Emmanuel Macron: el banquero que será presidente de Francia

El líder del movimiento En Marche! empezó su carrera en la iniciativa privada y hoy es el presidente más joven de Francia.

07-05-2017, 2:00:42 PM

Hace tan sólo cinco años, Emmanuel Macron se jactaba de ser un exitoso banquero de inversiones privadas, mientras ejercía en la firma europea Rothschild. Hoy se convirtió en el presidente de Francia al vencer a la candidata de ultraderecha, Marine Le Pen en la segunda vuelta de elección este domingo con 65 por ciento por arriba del 35 por ciento obtenido por Marine Le Pen.

Lee: Emmanuel Macron gana la presidencia de Francia.

Pero, ¿quién es el hombre que dirigirá uno de los países más poderosos de la Unión Europea? Emmanuel Macron tiene 39 años, estudió en la Escuela de Administración de Francia y es el líder más joven que ha tenido este país desde Napoleón Bonaparte, en 1815.

Su carrera como funcionario público ha sido breve y es la primera vez que este empresario compite por el voto popular, por lo que a decir de analistas, su inexperiencia podría restarle puntos en contra de Le Pen y el FN.

“Tiene una experiencia prácticamente nula, pues nunca tuvo un cargo de elección popular aunque ya fue ministro de finanzas. Macron es el símbolo del modelo neoliberal, su estatus de banquero y de seguir promoviendo medidas encaminadas al desarrollo de la iniciativa privada podrían no ayudarle mucho en la segunda ronda con una victoria tan holgada como tuviera Jacques Chirac en 2002 contra Jean Marie Le Pen, el padre de la actual candidata”, dice Dejan Mihailovic, investigador con especialidad en Europa del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México.

Te recomendamos: Marine Le Pen, la mujer que quiere imponer el estilo Trump en Europa

El salto a la vida pública

Como encargado de inversiones de Rothschild, lideró la venta de uno de los negocios de Nestlé a la farmacéutica Pfizer que se concretó a mediados de 2011 pero que se negoció por varios años.

Durante su carrera como banquero, Macron tejió una red de contactos que posteriormente, le presentaron al presidente Francois Hollande y a miembros del Partido Socialista.  En 2012, cuando contaba con 34 años, aceptó su primer cargo como Secretario Particular del presidente socialista.

En julio de 2014, Macron quiso dejar la vida pública luego de que Hollande nombrara a Manuel Valls como primer ministro, pero regresó un mes después como ministro de Economía y Finanzas, con 36 años de edad y la consigna de poner en orden la economía de un país cuyo crecimiento ese año apenas fue de 0.4 por ciento, de acuerdo con datos del Banco Mundial.

Al frente del Ministerio de Finanzas, Macron presentó diversas iniciativas de ley que incluían la liberalización de varios mercados, medidas que fueron rechazadas por el Partido Socialista y varias instituciones.

La llamada “Ley Macron” para el crecimiento, actividad e igualdad de oportunidades fue vetada dos veces por el parlamento francés y provocó varias protestas en las calles de París. Aún cuando se le relacionaba con medidas neoliberales y creó mucha polémica, esta ley fue aprobada y entró en vigor en agosto de 2015.

A mediados de 2016, Macron fundó su propio movimiento político “En Marche!” como respuesta al tratamiento de los partidos de derecha e izquierda y que él mismo definió como un “movimiento de centro” que nada tenía que ver con los partidos políticos.

“Es muy claro que el fenómeno Macron es un producto instantáneo de las afrentas económicas, políticas y laborales que han desatado la crisis de los partidos tradicionales, dando las condiciones óptimas para que surja una figura como la suya”, dice Mihalovic.

Tras renunciar al Ministerio de Finanzas, en noviembre del año pasado Macron anunció su candidatura a la presidencia, iniciando primero con un pequeño impulso y hoy por hoy siendo quien lidera las encuestas para ocupar la presidencia de este país.

El desafío de la inexperiencia y la amenaza de Le Pen

Aunque obtuvo la victoria con un apabullante 65 por ciento de la votación, la mayor parte de los franceses lo hizo para frenar a Marine Le Pen, ante la amenaza de que Francia salga de la Unión Europea en un “Frexit”.  

De acuerdo con un sondeo elaborado después de la primera ronda, sólo el 39 por ciento de los votantes de Macron creían que la situación de Francia mejoraría si llegaba a la presidencia, en contra de 79 por ciento de los votantes de Le Pen.

El apoyo a Macron también ha sido desde las instituciones francesas ante el miedo que inspira la llegada de la ultraderecha y la disolución de la Unión Europea. Prueba de ello fue el espaldarazo recibido desde la cuenta oficial de Twitter de la Comisión Europea de parte de su presidente, Jean-Claude Juncker.

Macron cuenta con varios pendientes en la agenda interna francesa, además de la permanencia del país en la Unión Europea, misma que ya puso en entredicho según declaraciones dadas a la BBC. “Considero que durante mi mandato será el momento de reformar en profundidad la Unión Europea y nuestro proyecto europeo”, dijo Macron.

“La baja popularidad del Partido Socialista se desprende de las reformas no realizadas durante su mandato: el de fondo de pensiones, la reforma educativa y la reforma laboral y fiscal, algo que tendrá que tomar en cuenta”, comenta.

A la larga lista de pendientes que le espera al próximo presidente de Francia, sea él o Le Pen, se suman la serie de atentados terroristas cometidos en el país, lo que podría ser una carga de trabajo adicional para alguien con poca experiencia y que probablemente se vuelva el presidente más joven en la historia de Francia.

Lee: Por qué Francia ya no volverá a ser la misma.

Relacionadas

Comentarios