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Ellos son las nuevas promesas mexicanas que deja Río 2016

Los resultados de la delegación mexicana en Brasil fueron muy cuestionados, la final dejaron cinco medallas (tres de plata y dos de bronce) y surgieron nuevas promesas en el deporte nacional. Aquí sus historias.

22-08-2016, 4:23:33 PM
Ellos son las nuevas promesas mexicanas que deja Río 2016
Rocío Camarena Muñoz

Dos semanas de competencias y más de dos mil medallas entregadas a deportistas de todo el mundo dieron paso a la extinción del fuego del pebetero de Río 2016 y así comienza la espera de cuatro años para los siguientes Juegos Olímpicos en Tokio 2020.

Es cierto que Río dejó muchas interrogantes sobre los resultados de la delegación mexicana, sin embargo, más allá de las cinco medallas (tres de plata y dos de bronce), surgieron nuevas promesas en el deporte nacional. Los Juegos Olímpicos de 2016 fueron el escenario donde figuras como Paola Espinosa, Germán Sánchez o María del Rosario Espinosa pusieron en duda su participación para 2020. Detrás de ellos viene una nueva generación de jóvenes, que encontraron su escaparate en Brasil. 

El martillo de la historia

No siempre es necesaria la medalla para marcar la historia del deporte olímpico y ese fue el caso de Diego del Real, el primer mexicano en llegar a los Juegos Olímpicos en la categoría de lanzamiento de martillo y el segundo atleta del continente que luchan por la presea de oro.

Metro y medio fue la distancia del martillo que separó al regiomontano de 22 años de la medalla de bronce que le arrebató el polaco Wojciech Nowicki; sin embargo, su historia inició cinco años atrás.

A los 17 años, el mexicano logró un lugar en la delegación para representar a México en los Panamericanos de Guadalajara 2011. Además, consiguió un lugar en el Campeonato Mundial Sub-18 de Francia 2011 al posicionarse en sexto lugar y en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Singapur 2010 al alcanzar el noveno lugar.

El resultado de su trabajo le dio cuatro récords mexicanos en sub-18, sub-20 con 64.47 metros, sub- 23 y primera fuerza. Río 2016 sólo fue el primer paso para seguir en la historia de las Olimpiadas.

De telefonista a un paso de Usain Bolt

A sus 30 años de edad, el velocista mexicano de 200 metros planos, José Carlos Herrera, participó en sus segundos Juegos Olímpicos. Su clasificatoria a las semifinales de 200 metros planos la logró con un tiempo de 20.29 segundos, tan sólo una centésima arriba del tiempo que hizo el jamaiquino Usain Bolt.

La historia del regiomontano se remonta hace ocho años, cuando no imaginaba formar parte de la delegación mexicana en la justa veraniega y trabajaba para una empresa de telefonía móvil de EU en Monterrey.

A sus 22 años, en el Tecnológico de Monterrey y con una beca del 90%, Herrera inició su camino en el deporte ya que el entrenador Enrique Germán lo vio correr durante un entrenamiento, se acercó y le dijo que “oye, a ti te veo con ganas, te veo actitud y talento, podrías ser atleta mundial y olímpico, semifinalista o finalista, lo que tú te propongas”.

Cuatro años bastaron para que formara parte de las Olimpiadas de Londres 2012, aunque fue eliminado en la primera ronda; sin embargo, aunque Herrera terminó su participación en Río 2016, está seguro de que volverá ya que para él los atletas élite en el mundo son de entre 28 a 35 años de edad.

La mejor arquera mexicana de la actualidad

De forma accidental, Alejandra Valencia incursionó en el tiro al arco a los nueve años, cuando su hermana tuvo un percance de bicicleta y Luis Miguel Ángel Flores, entrenador de Alejandra, asistió al campo de tiro por un botiquín de primeros auxilios y, mientras curaba a su hermana, incitó a la sonorense a practicar por primera vez.

“Paseaba mucho en bicicleta y pasaba junto al campo de tiro. Nos decía que quería estar allí, pero le decíamos que no teníamos recursos para comprar el equipo. Cuando su hermana se cayó, el entrenador, que vio que Alejandra miraba el campo de tiro, le preguntó: ‘¿te gusta?’ Ella le dijo que no teníamos cómo comprar el arco, y él le dijo que no importaba, que le prestaba el equipo. Desde entonces, de ahí no la sacamos”, recuerda su mamá, Elisabeth Trujillo en una entrevista publicada por Economíahoy.mx.

Su llegada a Río de Janeiro, costeado por ella y por su padre, tenía como único objetivo llegar al podio en primer lugar. Durante la primera ronda clasificó con un puntaje de 5-4 para que en la siguiente ronda lograra una calificación perfecta para pasar a octavos de final. Su sueño se quedó en las semifinales ya que no logró llegar a la final, sin embargo, el cuarto lugar en la competición individual representa la mejor posición hasta ahora alcanzada por Valencia en competiciones mundiales.

Sólo había finalista en las Copas del Mundo de 2012 y 2013 y obtuvo la decimoséptima posición en el concurso individual de Londres 2012, en donde fue derrotada en la segunda ronda eliminatoria. Además, conquistó dos oros en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 en la categoría individual y por equipos.

Tokio 2020 suena muy fuerte para que Valencia siga haciendo historia y avance del número 8 del ranking mundial de tiro con arco individual femenil.

El boxeador de bronce

Misael Uziel Rodríguez Olivas tiene 22 años, pero inscribió su nombre en los libros de historia del deporte mexicano al colgarse una medalla de boxeo para México en Juegos Olímpicos después de 16 años; el último en hacerlo fue Christian Bejarano Benítez ‘El Diablo’, también originario de Chihuahua, en Sídney 2000.

El boxeador, originario de Hidalgo del Parral, en Chihuahua, logró la primera y tan anhelada medalla de México en los Juegos Olímpicos de Río 2016, luego de quedarse con el bronce en la categoría de peso medio (75 kilogramos), tras perder 3-0 en semifinales ante el uzbeco Bektemir Melikuziev.

Su victoria va más allá del material de su medalla ya que para él no hubo adversidades que lo detuvieran en su camino a Río 2016, desde el costeo de su viaje y los uniformes hasta sus entrenamientos para llegar a la semifinal.

En 2014 obtuvo medalla de plata en los Juegos Centroamericanos de Veracruz y después bronce en los Panamericanos de Toronto 2015. Entonces decidió luchar por un lugar en los Juegos Olímpicos y Río 2016 no será su última actuación en la justa veraniega.

La marcha por la plata

Guadalupe González participó por primera vez, a sus 26 años, en unos Juegos Olímpicos en la caminata de 20 kilómetros y subió al podio con una medalla de plata. Marcó la historia del deporte por primera vez en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 al romper el récord panamericano con un tiempo de 1:29:24 y colgarse la medalla de oro, además de su participación en la Copa Mundial de Caminata en Roma, Italia donde ganó la medalla de plata en los 20 kilómetros de marcha.

El camino de Lupita, como se le conoce, no inició con las caminatas ya que practicó primero box. Hasta llegar a una final del torneo Guantes de Oro, pero por los problemas para subir de peso y seguir su evolución en el ring abandonó esta carrera. Después probó suerte en los 400 metros planos, sin embargo, su entrada a la marcha se dio como método de rehabilitación tras una lesión en la rodilla.

Lupita es parte de los elementos de la Secretaría de Marina de México, se convirtió en la primera mujer latinoamericana en ganar una medalla olímpica en marcha y se convirtió en la segunda mujer mexicana en ganar una medalla en el atletismo olímpico, después de la medalla de plata de Ana Guevara en la categoría de 400 metros en Atenas 2004.

La carrera por el oro aún no tiene punto final y Tokio 2020 podría ser la oportunidad de lograrlo.

La primera medalla en el pentatlón

Ismael Hernández Uscanga, representante del Ejército Mexicano y con una carrera deportiva de 17 años, marcó la historia del deporte olímpico de México al ganar la primera medalla para la delegación en el Pentatlón Moderno. El bronce llegó de manera sorpresiva al acumular 1468 puntos durante las pruebas, quedando 11 puntos debajo de Alexander Lesun, ganador de la medalla de oro.

Esta categoría es el resultado de la combinación de tiro deportivo, la equitación, la carrera, la natación y la esgrima. Aunque practicó disciplinas como futbol, natación y basquetbol, fue el pentatlón moderno el que llamó su atención hasta integrarse al equipo de la Secretaría de la Defensa Nacional gracias a la ayuda de su mamá, quien es médico militar.

Para la delegación mexicana, Ivar Sisniega fue el atleta que había estado más cerca del podio con el séptimo puesto, además de Óscar Soto, quien llegó en octavo lugar en Beijing 2008 y 14 en Londres 2012.

El camino del atleta para llegar a las Olimpiadas no fue fácil, en los Juegos Centroamericanos de 2010 fue suspendido por dopaje tras dar positivo por clembuterol. Previo a Londres 2012 sufrió una fractura que le impidió llegar a la Olimpiada. Estos sucesos lo llevaron a trabajar con mayor fuerza y obtuvo dos medallas de oro en los Centroamericanos de Veracruz 2014 y una medalla de plata en los Panamericanos de Toronto 2015, la cual le sirvió de boleto para la justa veraniega.

Río 2016 sólo fue una muestra de lo que Ismael espera lograr en Tokio 2020.

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