HistoriasNegocios

El taxi brasileño que le ganó a Uber en Latam

Easy Taxi cumple este 2016 cinco años de su nacimiento y los festeja con 420 ciudades en su bolsillo y más de 30 países en tres continentes. Redes de transporte, coches sin chofer y pool son algunas de sus apuestas. Su CEO global nos cuenta cómo venció a Uber.

28-04-2016, 10:22:03 AM
El taxi brasileño que le ganó a Uber en Latam
Alejandro Medina González

Nota del Editor: Este texto forma parte de nuestro producto editorial llamado Historias de Alto Nivel, en el que hablamos con los personajes y empresas líderes para que nos compartan sus estrategias de negocios e historias de liderazgo. Cada producto consta de tres entregas y está realizado junto con Entrepreneur, nuestra marca hermana.

Una noche de junio de 2011, un grupo de cinco amigos salían del Startup Weekend a las peligrosas calle de Río de Janeiro. 

Eran más de las 10 de la noche, cuando el grupo de emprendedores, en el que estaban Dennis Wang, Tallis Gomes, Daniel Cohen, Vinicius Gracia y Marcio William, salió del evento con dos retos en la cabeza: pensar como equipo en un proyecto de startup cuyas bases pudieran crear en 48 horas y tomar un taxi que los llevara a casa para descansar.

Por extraño que pudiera parecer, el segundo reto que tenían fue el más difícil de cumplir, ya que los minutos pasaban y pasaban, y no podían tomar ningún taxi, ya que los de calle estaban desaparecidos y los de radio todos ocupados, así que no tuvieron otra más que esperar por mucho tiempo, mientras pensaban cómo resolver las cosas.

En medio de la preocupación que tenían, sobre todo por su seguridad, una idea explotó en su mente: ¿Por qué no crear una nueva manera de pedir taxis? Algo que fuera más allá más de las dos opciones clásicas e involucrara un as bajo la manga: la tecnología.

Fue así como nació Easy Taxi, una startup fundada por los jóvenes y que hoy, a cinco años de distancia de su creación, está presente en 420 ciudades, 30 países y tres distintos continentes.

Cambiar las reglas del juego

Lo que se propusieron los cinco jóvenes tras su anécdota nocturna fue evitar que alguien más pudiera sufrir una experiencia igual a la suya con el taxi, creando para esto una aplicación para celular a través de la cual las personas pudieran asegurar un vehículo lo antes posible.

“Comenzamos primero creando una aplicación en la que se solicitaba el taxi vía correo electrónico, a nosotros llegaba el mail e inmediatamente marcábamos a una lista de taxistas con la que contábamos para pedir el vehículo, y fuimos poco a poco evolucionando, hasta llegar a una App con geolocalización que nos permite dar a la gente siempre transporte en minutos”, comenta Dennis Wang, CEO y Fundador de Easy Taxi en entrevista para Alto Nivel.

Pero crear la aplicación para pedir el taxi fue lo menos difícil, ya que lo verdaderamente complicado fue pensar en el modelo de negocio bajo el cual trabajaría su compañía, considerando finalmente un esquema que en ese momento estaba en desuso, pero que hoy está en su gran momento: la economía colaborativa.

¿En qué consiste esto? Pues bien, se trata de un modelo a través del cual las compañías trabajan tomando como parte de su estructura los bienes de distintos grupos de personas, quienes por este trabajo reciben una compensación económica. Ejemplos exitosos hay muchos, como Airbnb, compañía que sin ser propietaria de una sola habitación se ha convertido en una de las empresas de alojamiento más grandes del mundo.

“Para mí la economía colaborativa es uno de los modelos más eficaces que existen en el mundo, ya que no sólo gana una empresa, sino también aquellos externos que se involucran en ella poniendo a su disposición sus pertenencias, aquí todos ganan”, explica.

El equipo se dedicó entonces a reclutar taxistas para unirlos a su aplicación, pero no invitaron a cualquiera, sino únicamente a aquellos cuyos vehículos estaban en buenas condiciones y los conductores pasaban sus exámenes psicométricos y de comportamiento, para ayudar a brindar el mejor servicio posible.

“Hace 30 años los servicios de taxis innovaron con apoyo del radio, pero ahora eso ya es obsoleto y la tecnología tenía que cambiar nuevamente las reglas del juego, de esta manera ahora podemos tener un transporte de calidad, rápido y seguro”, detalla.

El riesgo de soñar en grande

El proyecto empezó a caminar bien y apenas unos meses después de empezar a rodar en Río de Janeiro y Sao Paulo, los jóvenes hambrientos decidieron ir por más, principalmente porque, como afirma Dennis, “corres el mismo riesgo soñando pequeño que soñando grande”.

De esta manera, y sin tener a todo Brasil aún en sus manos, la aplicación llegó en 2012 a territorio mexicano para empezar a picar piedra, y después, casi sin dar tiempo a mirar atrás, fue expandiéndose por toda América Latina, su mayor mercado y, según explica el CEO de la startup, su mayor fortaleza a nivel mundial.

Hoy Easy Taxi está presente en prácticamente toda esta región, con 16 países en su bolsillo: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

“A pesar de que siempre vemos a América Latina como una región muy diversa y diferente, la verdad es que las cosas no son así del todo. En nuestro caso, las personas de todos estos países de la región estaban demandando lo mismo: rapidez para encontrar un taxi y seguridad”, comenta.

Pero la compañía no se quedó ahí. Entre 2013 y 2014 avanzó también sus planes de expansión a un par de regiones por las que no todos apuestan, Asia y África, sumando así 14 países más a sus filas: Arabia Saudita, Corea del Sur, Filipinas, Hong Kong, Jordania, Kuwait, Malasia, Singapur, Tailandia, Taiwán y Vietnam, en Asia, y Nigeria, Kenia y Egipto, en África.

¿Por qué apostar por estos países? Porque de acuerdo con Dennis Wang también sufren de los mismos males que Latinoamérica. “Coincidimos en que la propuesta de valor de Easy Taxi se adaptaba también a esta región, no tanto así a sitios como Europa o Estados Unidos, donde las cosas son diferentes.”

“Competir contra quien sea”

En particular México, su segundo país en el mundo, representó para Easy Taxi una constante prueba y error, ya que si bien existían condiciones para que el modelo caminara, su mayor retador a su llegada fue la baja penetración de smartphones e internet móvil que existía en el país.

Además, explica Wang, no sabían a detalle cómo la gente se comportaba exactamente aquí, por lo que prácticamente ocuparon todo 2012 y 2013 para adecuar su forma de trabajo y capacidades a las exigencias que tenían los mexicanos.

En 2014, las cosas empezaron a cambiar, pero no fue hasta 2015 cuando México explotó como Easy Taxi lo esperaba. Y es que fue precisamente este año cuando el boom de las aplicaciones de movilidad se desarrolló en el país, siendo en particular este territorio crucial para que la compañía pudiera conseguir en Latinoamérica más de 83 millones de viajes, la misma cantidad que había hecho en toda su historia.

“2015 fue un año tremendo para Easy Taxi, ya que no dejamos de crecer y nos posicionamos ya de manera efectiva en países como México, en los que ya somos sólidos y podemos competir contra quien sea”, detalla.

Está última frase que pronuncia Dennis Wang está relacionada directamente con la férrea competencia que la compañía tiene desde 2014 en México y en la mayoría de los países de América Latina con uno de los gigantes de las aplicaciones de movilidad en el mundo, Uber, quien desde ese año está presente en la región.

A pesar de su crecimiento, las cosas no han sido fáciles para la startup brasileña. Aún así, Wang se muestra muy seguro de poder ganar la batalla contra la polémica compañía de Travis Kalanick. ¿Cuál es su estrategia para hacerlo? En especial, en América Latina con conocimiento total de sus mercados.

“Nosotros seguimos siendo hoy el player más importante de la región, en Latinoamérica no hay nadie que sea más grande que nosotros. Sabemos lo que a la gente aquí le gusta y, por ende, podemos hacer cambios a nuestro modelo más rápido de lo que podría hacerlos cualquier otra compañía”, asegura.

Su estrategia también tiene como eje, desde el año pasado, ampliar su catálogo de conductores, el cual ya es de más de 500 mil, con apoyo de vehículos privados, los cuales no habían querido introducir a su sistema por respeto a las reglamentaciones que existían de cada país.

“Hasta hace muy poco tiempo únicamente trabajábamos con los taxis oficiales de cada país. Sin embargo, cuando empezamos a ver que poco a poco los gobiernos iban aceptando a los vehículos privados, pues decidimos también involucrarlos. México y Perú son ejemplo de ello”, expone.

El transporte del futuro

Las 25 millones de descargas que ha tenido en todo el mundo la aplicación que lidera Dennis Wang desde sus oficinas en Sao Paulo mantienen a Easy Taxi tranquilo sobre el papel que están desempeñando, pero hay más.

Además de dar el servicio en taxis e incluir ahora también a vehículos privados, la compañía empezará a trabajar en breve con el sistema pool, tanto con autos como con camionetas, con el objetivo no sólo de seguir creciendo, sino de aportar también a la movilidad sustentable en Latam.

“El futuro para nosotros está en compartir autos y distancias, así ganamos todos: Easy Taxi por tener un mayor número de usuarios, los conductores por incrementar sus ganancias, los usuarios a quienes se les cobraría menos y, por su puesto, las ciudades, que pueden estar ahora menos congestionadas por autos y reducir sus emisiones de contaminantes”, agrega.

A la par, el joven ejecutivo de 33 años también tiene los ojos puestos sobre los avances que puedan desarrollarse en los vehículos autónomos, a los cuales considera también como importantes para mejorar la movilidad que existe actualmente.

“Estamos muy cerca de conocer ya los coches sin conductores, a lo máximo creo que en 5 años empezaremos a verlos entre nosotros, así que el siguiente reto que veo para el transporte es crear redes de movilidad con ellos”, indica.

Wang no sabe exactamente cómo será el panorama para las aplicaciones de transporte en esos días, pero está seguro de dos cosas: “Seguiremos dando batalla y continuaremos siendo los número uno en toda América Latina.”

Relacionadas

Comentarios