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El riesgo de una ‘tormenta perfecta’ tras elecciones en EU

La economía mexicana podría enfrentar varias condiciones negativas simultáneas que la llevarían a una “tormenta perfecta”. Aunque la mayoría de estos factores son externos, también hay riesgos por el manejo de políticas internas.

01-10-2016, 5:41:26 PM
El riesgo de una ‘tormenta perfecta’ tras elecciones en EU
Darinka Rodríguez

Quienes recuerdan el año de 1982 lo comprenden perfectamente: en ese entonces, la caída de los precios de petróleo, políticas de endeudamiento y desequilibrios en el presupuesto del país construyeron el escenario perfecto para uno de los desplomes económicos más memorables en la historia contemporánea de México.

34 años después, circunstancias derivadas de factores externos, como las elecciones de Estados Unidos y una disminución del crecimiento económico mundial, aunado a factores internos, como el aumento en los niveles de endeudamiento y un mal manejo del presupuesto, podrían detonar una nueva “tormenta perfecta” para la economía mexicana.

Laura Iturbide, directora del Instituto de Desarrollo Empresarial Anáhuac (IDEA), explica en entrevista que puede haber un escenario catastrófico para la economía del país que podría detonarse luego de las elecciones de Estados Unidos, sobre todo porque tanto el candidato republicano como la demócrata generan incertidumbre al país.

“Es factible: siempre que a una economía débil la encuentra una situación compleja externa (como ésta) es seguro que hay crisis. Hay que recordar el 76 o el 82”, señala la experta.

Factores externos al acecho

Las elecciones en Estados Unidos programadas para el 8 de noviembre de este año son el primer motivo de incertidumbre para la economía mexicana, ya que el 80 por ciento de nuestras exportaciones dependen de este país, así como la mayoría de la inversión extranjera directa.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, en 2012 el comercio entre ambas naciones ascendió a 472.9 mil millones de dólares (mmd), mientras que las exportaciones de México a Estados Unidos sumaron 287.8 mmd, en tanto que las importaciones 185.1 mmd.

Iturbide destaca que además de que estás serán las elecciones más reñidas, entre Hillary Clinton y Donald Trump, existe una idea arraigada de acortar el comercio exterior no sólo en EU, sino en el mundo entero por motivos proteccionistas.

“Se refuerza el tema nacionalista y anti globalización que vivimos pero no es sólo de Estados Unidos, ya lo vimos con el Brexit. Llevamos varios años donde no se avanza en la materia”, comenta.

Además, las economías del mundo han revisado continuamente sus pronósticos de crecimiento a la baja y se espera una desaceleración en las principales economías. Según estimaciones de IHS Markit, se proyecta un crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) de 2.4 por ciento a nivel mundial en contraste con el 2.7 estimado en enero.

Se espera además que el PIB de Estados Unidos crezca sólo 1.5 por ciento en contra del 2.4 por ciento estimado en enero, mientras que en México la expectativa es que crezca 1.8 por ciento en contraste con el 2.7 por ciento esperado a inicios de año.

Adicional a ello, si las políticas migratorias del país vecino se endurecen, crearían otro foco rojo. “México no ha creado los empleos que los jóvenes demandan y una válvula de escape ha sido la migración, pero el efecto migratorio neto ha bajado, ha disminuido el número de mexicanos que mandamos al exterior, y esto nos crea más presión a nivel de empleo y social”, detalla Iturbide.

El enemigo en casa

La depreciación del peso es el primer síntoma que derivaría en una tormenta económica perfecta. De acuerdo con estimaciones de Banco Base, en los primeros nueve meses del año, el peso muestra una depreciación de 12.66 por ciento o 2 pesos con 18 centavos, siendo la segunda divisa de mayores pérdidas sólo por detrás de la libra esterlina.

“Lo externo no lo podemos manejar, no podemos decidir quién va a ser el próximo presidente de Estados Unidos, pero sí podemos decidir el devenir interno”, comenta Iturbide.

En segundo lugar, los niveles de inflación ya provocaron que el Banco de México (Banxico) elevara su tasa de interés de referencia 50 puntos base hasta 4.75 por ciento, sobre todo porque el país ya alcanzó su meta objetivo en la tasa de inflación.

Un tercer factor que preocupa para el desarrollo de esta tormenta es el nivel de endeudamiento del país. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda (SHCP) del mes pasado, la deuda externa del sector público federal  en México, subió 9.7 por ciento de enero a julio de este año, al pasar de 161,609 mdd a 177,299 mdd.

Finalmente, un cuarto factor interno está ligado al aumento de la inseguridad. Según el IDEA, la inseguridad costó a México 236 mil millones de pesos el año pasado, lo cual es equivalente al recorte al gasto programable, calculado en 239 mil 700 millones de pesos, de acuerdo con lo estimado en el presupuesto para 2017.

“Esto es dinero tirado a la basura, tenemos que replantear qué se va a hacer en materia de seguridad”, advierte Iturbide. 

Así, sin importar si Hillary Clinton o Donald Trump ganan la presidencia de EU, a la economía mexicana le esperan tiempos turbulentos, con muchas tormentas externas. Para enfrentarlas de mejor manera, debe poner la casa en orden pronto.

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