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El químico que encontró la ‘fórmula’ del negocio en DuPont

Este ingeniero químico revolucionó parte de la historia de DuPont y hoy quiere lograr lo mismo en The Chemours Company. Conoce la historia de este mexicano.

13-07-2016, 8:11:26 AM
El químico que encontró la ‘fórmula’ del negocio en DuPont
José Roberto Arteaga

La química parece perseguirlo a cualquier lugar a donde vaya. Tanto su padre, uno de sus hermanos, esposa y tres hijos decidieron volcar sus pasiones profesionales en las fórmulas químicas, aunque Luis Rebollar aprendió a sumar un elemento que nadie en su familia había incorporado antes: la fórmula para hacer crecer un negocio.

Desde su niñez, Luis visitaba la planta de DuPont en Altamira, Tamaulipas, en donde trabajaba su padre y no sólo conoció las entrañas de la producción química, sino el secreto para dirigir una empresa de gran tamaño.

“Mi padre me llevaba a la planta de producción y desde pequeño imaginaba con trabajar en esta empresa”, dice Luis Rebollar, quien fuera presidente DuPont México y ahora director general de The Chemours Company, firma nacida de la escisión de DuPont.

De 2013 a diciembre de 2015, Chemours México realizó una inversión final por el orden de los 600 millones de dólares (mdd) en su planta de Altamira con el fin de ampliar su producción de dióxido de titanio, lo que convierte a esta instalación en una de las más importantes en su categoría.

Hoy, el directivo se prepara para ejercer una nueva inversión de 100 mdd en una planta en la región del Bajío para producir cianuro de sodio, un producto necesario en la industria minera.

Luis Rebollar sabe que la experiencia generada en DuPont será elemental para atraer nuevas inversiones al país e incrementar las ventas de Chemours desde México. La fórmula del negocio está en las manos de este ingeniero químico.

Una entrevista de trabajo

Era la década de los ochentas, Luis Rebollar había concluido su carrera de ingeniero químico en la Universidad Iberoamericana. Había llegado la hora de buscar la primera oportunidad laboral de su vida.

En la mente del ingeniero químico reinaban los recuerdos de los sábados de su infancia, cuando visitaba a su padre en la planta de DuPont en Altamira, Tamaulipas, y no dejaba de mirar los grandes equipos que dan vida al dióxido de titanio, producto necesario para la elaboración de pinturas.

Con las imágenes del pasado en su memoria, el joven originario de Tamaulipas acudió a su primera entrevista de trabajo. En el área de recursos humanos surgió una pregunta que fijaría una meta en los planes de Rebollar: “¿Cómo se ve en los próximos 15 o 20 años?”

Luis meditó la pregunta unos segundos y, con una sonrisa, le dijo a su interlocutor que durante las próximas tres décadas se prepararía para ocupar la presidencia de DuPont. El encargado de aquélla entrevista también sonrió, aunque su gesto era más de incredulidad, ya que no imaginaba que aquél aspirante al puesto de supervisor de turnos en la planta de DuPont en Tlalnepantla, Estado de México, se convertiría 26 años más tarde en el hombre que presidiría la compañía.

Sin embargo, Luis Rebollar sabe que el trabajo duro y la capacidad de aprender todos los días fueron necesarios para lograr la ansiada meta, así que desde 1984 se internó en las instalaciones de la empresa internacional para aprender la fórmula de negocio.

“En las plantas se aprende mucho”, dice Luis.

Durante 14 años, el joven aprendió durante sus horarios de día y de noche la operación de la planta.

En 1998, Luis entraría en contacto con el área comercial para dedicar parte de sus esfuerzos a atender temas de mercadotecnia y ventas, para después ocupar, la dirección de la división de dióxido de titanio para México, Centroamérica y el Caribe, después de que su jefe se retirara.

Cinco años después, el ingeniero químico se convirtió en director de la misma división de dióxido de titanio, pero ahora en Europa, Medio Oriente y África. Sus planes de trabajar durante seis años en el extranjero dieron paso a un periodo de 20 años fuera del país.

La experiencia del mexicano le abrió nuevas puertas y el reconocimiento de la empresa a nivel internacional.

Un nuevo gigante

Este año, Luis Rebollar apagó la velita número uno en la historia de The Chemours Company, después de que la firma naciera por la decisión DuPont buscaba apostar su futuro crecimiento a otros negocios distintos a los de su área química, como fue el caso de soluciones aplicadas a los alimentos por lo que, en junio de 2015, el negocio químico de la firma tomó vida en una nueva empresa.

“Al separarnos de DuPont seguimos siendo una empresa global y grande”, dice Luis Rebollar, quien fungiera de 2007 a febrero de 2015 como presidente y director de DuPont México.

Las inversiones anunciadas por Chemours en la ampliación de sus instalaciones en México intentan solventar la demanda creciente de la industria.

Chemours atiende tres grandes divisiones en su negocio a nivel mundial: Tecnologías de Titanio, Fluoroproductos y Soluciones Químicas.

Luis Rebollar está preparado para atraer nuevas inversiones al país desde la nueva empresa que ahora dirige. Es una misión que parece haberse fijado.

Por ahora, el reto de Luis Rebollar es establecer las bases para que Chemours se convierta en una empresa en donde la gente encuentre un espacio para aprender y desarrollarse de forma adecuada.

“Somos muy capaces y muy fuertes. El reto es cómo nutrimos y desarrollamos la capacidad de la gente”, explica el expresidente de DuPont.

Hoy, la química persigue a Luis Rebollar a cualquier lugar a donde vaya. Una frase en inglés que algún día llegó frente a sus ojos y el recuerdo de su padre sintetizan la fórmula que descubrió en los negocios: “Is hard work and not cleverness the secret of the succes” (Es trabajo duro y no astucia el secreto del éxito).

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