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El mexicano que quería ser futbolista, pero ahora es banquero

Enrique Zorrilla Fullaondo, director general de Scotiabank México, soñaba con el futbol, pero hoy quiere crecer el negocio del banco canadiense en el país, pero sabe que la inflación y el incremento en las tasas de interés son rival difícil de vencer en la cancha de los negocios.

22-03-2017, 3:19:59 PM
Enrique Zorrilla, director general de Scotiabank.
Notimex

Enrique Zorrilla Fullaondo tuvo la ilusión de ser futbolista y nunca imaginó en su juventud que los goles que metería en la vida serían como banquero. “Soy zurdo y, más que por buen jugador, sino por diferente, era muy necesario en cualquier equipo”, dice orgulloso el actual director general del banco Scotiabank México.

“Yo jamás pensé en ser bombero o alguna de esas cosas. Yo sí pensé en ser futbolista, honestamente”, dice Zorrilla Fullaondo, quien asegura que era un buen defensa y tenía un buen toque de balón durante la época estudiantil de la secundaria y la preparatoria.

Enrique también se ha vuelto un jugador necesario en la banca mexicana. Tiene más de 30 años de experiencia en el sector, fue director general de Banamex y en octubre de 2014 se convirtió en el primer directivo mexicano al frente del banco de origen canadiense. Hoy tiene la misión de hacer crecer la institución financiera y lo quiere lograr a través de la mejora de los productos que ofrece en el mercado nacional, así como lograr la digitalización de Scotiabank.

“Queremos posicionar a Scotiabank como una opción viable y reconocida por un alto valor del servicio y de la competencia”, dice en entrevista con Alto Nivel.

Scotiabank es el sexto banco más grande en México con activos por 342,150 millones de pesos (mdp), por debajo de Bancomer, Santander, CitiBanamex, Banorte y HSBC.

En la actualidad, el banco cuenta con casi 3.5 millones de clientes, y piensa en incrementar su cartera a través del énfasis en las tarjetas de crédito, créditos personales y los dirigidos a las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), el cual representa 100,000 clientes.

Scotiabank identifica segmentos en donde compite por nuevos clientes: mercado hipotecario, crédito automotriz, banca corporativa y empresarial, aunque el área de agronegocios tiene posibilidades de crecer, al igual que el sector energético.

“Podemos resolver de una manera muy diferenciada frente a la competencia”, dice el directivo, quien ve oportunidades de crecer a pesar de la incertidumbre económica.

Un hombre testarudo

Enrique es aficionado al futbol soccer y americano. El equipo de sus amores es el Atlante, lo que lo coloca como un hombre “testarudo” frente a su pasión férrea por el equipo del balompié mexicano.

Enrique Zorrilla nació en Tampico, Tamaulipas. A pesar de su amor por el deporte, sus intereses profesionales se encaminaron hacia los números y las empresas.

El ejecutivo mexicano estudió la carrera de Contaduría Pública en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y la licenciatura de Administración de Empresas en la Universidad Iberoamericana, además de sumar estudios de posgrado en la Universidad de Northwestern, en Estados Unidos.

Enrique se incorporó a la banca mexicana unos meses antes de que ocurriera la nacionalización de los bancos privados en el país, acontecimiento histórico acontecido en la administración del presidente José López Portillo.

En 1982, el mexicano inició su trayectoria profesional en Grupo Financiero Banamex y durante 31 años laboró en la institución bancaria, en donde fue director general y vicepresidente de la comisión ejecutiva.

Enrique pensó en varias ocasiones en cambiar su rumbo profesional y entrar en nuevos sectores, pero el avance de la banca lo motivó a continuar su labor en México.

“El país ha transitado por periodos de mayúsculo riesgo en donde la volatilidad del tipo de cambio era astronómica y la inflación era de tres dígitos”, dice Zorrilla al recordar su paso por la banca mexicana y los retos futuros.

 

Retos en la cancha

El director de Scotiabank sabe que la estabilidad económica del país se puede perder en un suspiro si la sociedad no es consciente de la trascendencia de variables, como el control de la inflación, y de las instituciones que garantizan la salud del sistema financiero.

El alza de las tasas de interés por parte del Banco de México (Banxico) son parte las variables que sigue el banco de origen canadiense. “Nos estamos acercando a tasas con niveles de mayor equilibrio, promueven la retribución adecuada al ahorro y siguen fomentado la inversión”, explica Zorrilla y dice que las tasas son “más motivo de ocupación que de preocupación.”

El mes pasado, el banco central incremento su tasa de interés interbancaria en 50 puntos base, para alcanzar 6.25%, con el objetivo de reaccionar a la depreciación del peso mexicano y el aumento a los combustibles.

Pero no es el único reto que observan en el negocio. El grupo financiero se mantiene atento a la redefinición de la relación de México con Estados Unidos, ya que existen peligros, pero también incentivos para generar sinergias como bloque económico que pueda competir en el futuro con Asia.

A finales de este año, Estados Unidos, México y Canadá renegociarán el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), del cual forman parte las tres naciones.

“A larga deberemos de retomar esta mayor integración entre nuestros países”, dice Mario Correa, economista en jefe para México de Scotiabank.

El economista espera que la inflación, la cual ha mostrado crecimientos en los últimos meses, se regularice en el próximo año y mantenga una tendencia a la baja.

La inflación en febrero pasado se ubicó en 4.86%, lo que representa el sexto mes consecutivo al alza, mientras que el objetivo de Banxico es de 3%, lo que representa una mayor variación en los precios de los productos.

Oportunidad espectacular

La fortaleza del banco y su posicionamiento en el mercado mexicano representan una oportunidad para crecer con la digitalización del banco.

“Se nos brinda una oportunidad espectacular”, confiesa el banquero.

Este año, el banco anunció una inversión de 3,500 millones de pesos (mdp) para digitalizar a la institución, a través de un proyecto llamado Fábrica Digital, el cual permite cada 12 y 16 semanas el lanzamiento de aplicaciones para los productos solicitados por los usuarios de la banca.

Chile, Colombia, Perú y Canadá también han puesto en marcha la iniciativa en la que laboran más de 700 profesionales especializados en las nuevas tecnologías.

La agilidad en el otorgamiento de crédito por medio de la digitalización puede hacer la diferencia para Scotiabank.

Sin embargo, la apertura de nuevas sucursales físicas no queda de lado dentro de la estrategia del grupo. Tamaulipas y Veracruz son regiones en donde el banco piensa reforzar su presencia.

“No estamos exentos de analizar con gusto y dedicación oportunidades que se nos presenten para crecimientos inorgánicos o para alianzas”, asegura el ejecutivo.

Las alianzas empiezan a rendir sus primeros frutos. Los cajeros automáticos de Scotiabank podrán ofrecer servicios de otros bancos, los cuales también ofrecerán en sus equipos la plataforma del banco canadiense, como es el caso de BanRegio o Inbursa.

A pesar de la incertidumbre y la volatilidad, este 2017 es un año de oportunidades y sabe Scotiabank que en el momento más álgido de la crisis se visualizan momentos de expansión, como en todo ciclo económico.

Enrique Zorrilla mira el momento actual como un partido de futbol muy bien estudiado y en donde se encuentra listo para patear con su pierna izquierda hacia la portería contraria. Ahora busca el mejor ángulo en medio de la incertidumbre que rodea cualquier encuentro.  “La planeación a largo plazo tiene una gran virtud: te tranquiliza.”

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