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El hombre que sacó a Urbi de los ‘escombros’

Urbi, quien fuera una de las tres desarrolladoras de vivienda más importante en México, regresa a la BMV y está lista para volver a ser rentable a partir de 2017. Román Álvarez, director general de la empresa, es el hombre que se encargó de sacar a la firma de los escombros.

19-10-2016, 7:15:58 AM
José Roberto Arteaga

Fotos y video: Arturo Luna

Parecía que nada podía arruinar el éxito alcanzado por Urbi. En 2000, la desarrolladora de vivienda construyó casi 40,000 casas en un año y, en 2006, sus acciones lograron alcanzar un máximo histórico en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) de 98.57 pesos por acción. Sin embargo, el año pasado apenas construyó 727 casas y, en su última cotización en el mercado de valores, su acción se vendió en tan sólo 1.57 pesos por documento.

Nadie creía que la empresa pudiera resurgir de los escombros en los que se vio sumida en 2013. Pero un hombre decidió afrontar el reto y hoy está dispuesto a regresar la rentabilidad de la que fuera una de las tres desarrolladoras de vivienda más importantes de México. Su nombre es Román Álvarez Varea, director general de Urbi.

“Soy un hombre que le gustan los retos y que sabe operar”, asegura en entrevista con Alto Nivel Román Álvarez, quien también fuera encargado de la reestructura de la empresa fundada hace casi 35 años.

A principios de 2014, un amigo de la infancia invitó a Álvarez Varea a desayunar, y ese día también se encontraba presente un alto ejecutivo venido de Londres.  La charla giraba en torno a la vida de los dos amigos, aunque al final de la conversación llegó la invitación para que Román diera su opinión sobre el sector de la vivienda.

‘¿Cuál empresa de las que han tenido problemas en el sector de la vivienda podría interesarte para reestructurar sus finanzas?’, dijo el amigo de la niñez. Román, quien vestía desenfadado y calzaba un par de sandalias,  respondió que sería a Urbi por la certeza que tenía la empresa basada en su experiencia en el mercado y los productos con los que contaba.

Por la noche de ese mismo día, una nueva invitación se hizo presente con el objetivo de acordar un nuevo desayuno en el Hotel Four Seasons. Esta vez, Román llevaría zapatos y un saco para encontrarse con los principales bonistas del sector de la vivienda, quienes pedían consejo para conocer el perfil adecuado para llevar a cabo la reestructuración de la empresa originaria de Baja California. Un operador nato era la persona adecuada que se solicitaba: Román Álvarez era idóneo para el puesto y ese día aceptó su primera responsabilidad en Urbi.

Este miércoles 19 de octubre, la emisora regresa a la BMV, de la cual fue suspendida el 26 de julio de 2013. El reto es recompensar a los inversionistas que confiaron en el retorno de Urbi y lograr su plena rentabilidad en 2021.

El regreso de Urbi

En 1981, Urbi Desarrollos Urbanos nació en Mexicali, Baja California, como un proyecto de negocio fundado por los hermanos Cuauhtémoc y Netzahualcóyotl Pérez Román.

Desde mayo de 2004, Urbi inició la cotización de sus acciones en la BMV, participación que quedó suspendida casi nueve años después tras no presentar sus últimos estados financieros por la crisis que enfrentó en 2013.

El lanzamiento de un nuevo Plan Nacional de Vivienda por parte de la administración federal y los altos niveles de deuda llevaron a Urbi, Homex y Geo a enfrentar serios problemas financieros que amenazaron su subsistencia.

El 26 de enero de 2015, Urbi inició un concurso mercantil que concluyó en junio de este año y que trae de regreso a la empresa en los negocios. Román Álvarez es el directivo que logró lo que para muchos es una hazaña.

Álvarez Varea es un hombre de retos. Su pasión por los deportes ha sido su preparación diaria para afrontar cada objetivo que decide llevar a buen término. Así fue como tomó la reestructuración de Urbi.

El Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) forjó la educación  en la carrera de Administración, mientras que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue quien le otorgó el título de Ingeniería Mecánica. Dos carreras que estudió al mismo tiempo.

Desde hace dos años, todos los días llega en bicicleta a las oficinas de Urbi en la colonia Cuauhtémoc.

El regreso a la BMV es un paso significativo para desarrolladora de vivienda, ya que representa el cierre de una etapa de reestructura financiera dentro de la firma.

“Estamos cerrando el ciclo de un proceso complicado, con su parte dolorosa en el camino de tener que reacomodar todo, aunque siempre lleno de satisfacciones”, dice el director general de Urbi.

A cuatro meses de la llegada de Román a Urbi, la empresa ya tenía listo un plan de reestructura para presentar un juez y un mes después una lista de acreedores que complementaban el plan para rescatar a la viviendera.

La mayor parte de la estructura de capitalización de Urbi se basaba en deuda, y ahora la empresa ha asumido una estructura de capitalización. Hoy, la firma cuenta con una inyección de capital por 1,266 millones de pesos, mientras que la deuda financiera de la empresa es de 363 mdp.

“Esta es la deuda más chica de las compañías públicas, lo que nos da un potencial de crecimiento muy sólido”, dice Román Álvarez.

Una nueva visión

Román Álvarez sabe que la compañía no tendrá la producción de casas que tuvo en el pasado, pero sabe que no necesita ser un gigante de la vivienda para ser rentable.

“Tenemos que irle entrando a las cosas de manera gradual y con orden, para que no nos pase lo que sucedió en el pasado”, dice el directivo.

En la actualidad, la empresa cuenta con 16 desarrollos en distintas regiones de la República Mexicana, dentro de las que se encuentran Quintana Roo, Chihuahua, Estado de México, Sinaloa, Sonora, Baja California y Nuevo León.

Para 2017, Urbi espera colocar en el mercado 3,200 viviendas, lo que se traduciría en ingresos por 1,100 mdp, y para 2021 proyecta 16,000 casas, con ventas por 9,500 mdp.

De 2017 a 2021, la firma espera haber vendido un total 57,100 casas y haber obtenido recursos por 29,300 mdp.

Un cambio sustancial es el cambio en la proporción de los proyectos en los que se enfocaba Urbi antes de la crisis, ya que ahora se espera que durante los próximos cinco años la composición sea 55 por ciento de desarrollos destinados a vivienda media, dos por ciento vivienda residencial y  43 por ciento a vivienda de interés social, que antes fuera el principal enfoque de la empresa.

 “Estamos cambiando a segmentos con mayores márgenes y la estrategia está focalizada en la vivienda media- baja, y así alejarse de un segmento que tiene que ver con los subsidios”, explica Álvarez.

La compañía que ha construido en su historia más de 431,000 viviendas despierta “alegre” después de un sueño inducido por la crisis de la vivienda en México, de la cual parece alejarse Urbi con su regreso a la BMV. Román Álvarez tiene bien claro su objetivo en la empresa como en el deporte. “El que gana no es el más grande, no es el más fortachón, sino el más garrudo… Vamos ir poco a poco, de manera ordenada, y vamos  empezar a generar márgenes muy atractivos para nuestros inversionistas dentro de no tanto tiempo.”

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