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El gigante de la química que invertirá 100 mdd en México

EXCLUSIVA: Con la nueva inversión, la empresa nacida hace un año sumaría un monto cercano a los 700 mdd que se han invertido en la ampliación y ahora construcción de una nueva planta en la República Mexicana.

11-07-2016, 8:44:14 PM
El gigante de la química que invertirá 100 mdd en México
José Roberto Arteaga

México se ha convertido en una operación estratégica para The Chemours Company. La empresa nacida de la escisión de DuPont prepara una inversión de 100 millones de dólares (mdd) para construir una nueva planta de cianuro de sodio en México.

“El proyecto avanza. Nos encontramos en el proceso de trámites para obtener permisos, por lo que estamos trabajando con dependencias federales, gobiernos estatales y ahí va. El compromiso está aquí y estamos trabajando muy fuerte para acelerar el proceso”, asegura en entrevista con Alto Nivel Luis Rebollar, director general de The Chemours Company en México y encargado de la región de Canadá, Estados Unidos y Latinoamérica para el negocio de dióxido de titanio.

La nueva planta se ubicará en la región del Bajío mexicano, la cual se integra por los estados de Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes y parte de Jalisco, aunque todavía no hay una entidad específica para edificar el proyecto.

La construcción de la nueva instalación se espera que inicie durante este segundo semestre del año y permitiría desde la zona del Bajío atender a la industria minera en el norte y en el sur del país, además de facilitar la transportación del producto a Estados Unidos.

“Mientras que la cianuración del oro sólo comprende de un dos por ciento a un tres por ciento del costo en efectivo a las empresas mineras, la gestión del proceso también se encuentra estrechamente ligada al éxito a largo plazo”, dice la compañía en su página de internet.

En la actualidad, la planta de Memphis, Tennessee, la cual inició operaciones en 1952, abastece una cuarta parte de la oferta mundial de cianuro de sodio sólido, y cerca de 45 por ciento de la oferta para la región de las Américas.

Con la nueva inversión, la empresa nacida hace un año sumaría un monto cercano a los 700 mdd que se han invertido en la ampliación y construcción de una nueva planta en la República Mexicana.  

De 2013 a diciembre de 2015, la firma realizó una inversión final por el orden de los 600 millones de dólares (mdd) en su planta de Altamira, Tamaulipas, con el fin de ampliar su producción de dióxido de titanio, lo que convierte a esta instalación en una de las más importantes en su categoría.

La compañía cuenta con productos para la elaboración de pinturas, gases refrigerantes y desinfectantes. El potencial que tiene México es importante para la empresa por el desarrollo industrial, como es el caso del sector automotriz y la construcción, y anima los planes de crecimiento después de separarse de DuPont.

De enero a abril de este año, la empresa se ha enfocado en el arranque de la planta ampliada en Tamaulipas para iniciar el negocio y ya ha producido sus primeras toneladas de producto. Tan sólo en mayo, la planta habría producido 7,000 toneladas en una línea con capacidad para 200,000 toneladas.

México fue contendiente con China para obtener la inversión del corporativo a nivel global, pero el país resultó más atractivo para ampliar la capacidad de producción y convertirse en una operación estratégica, así como la planta más grande del mundo en dióxido de titanio.

La planta exporta a Asia, Europa, África, Medio Oriente, Sudamérica, Estados Unidos y Canadá. En la actualidad, casi 100 por ciento la producción total se destina a la exportación, la cual alcanza casi un monto de 700 mdd.

Luis Rebollar quiere incrementar las ventas de Chemours y sabe que México ofrece las oportunidades que está buscando la compañía química.

Una empresa global

La separación era un hecho. DuPont buscaba apostar su futuro crecimiento a otros negocios distintos a los de su área química, como fue el caso de soluciones aplicadas a los alimentos. En junio de 2015, el negocio químico de la firma ya había tomado vida en una nueva empresa: The Chemours Company.

Al siguiente mes, la firma ya cotizaba por cuenta propia en la Bolsa de Nueva York, mientras que DuPont le heredaba el conocimiento y parte de su talento directivo.

“Pensamos en Chemours como una compañía con una historia de 200 años”, dijo el primer de julio de ese año Mark Vergnano, presidente y director general de The Chemours Company.

Desde 1865, DuPont se encargó de la distribución de barriles de ácido sulfúrico en carruajes dirigidos a la primera refinería de petróleo del magnate John D. Rockefeller. Los orígenes del negocio actual se encuentran ahí.

“Al separarnos de DuPont seguimos siendo una empresa global y grande”, dice Luis Rebollar, quien fungiera de 2007 a febrero de 2015 como presidente y director de DuPont México.

Las inversiones anunciadas por Chemours en la ampliación de sus instalaciones en México intentan solventar la demanda creciente de la industria.

Chemours atiende tres grandes divisiones en su negocio a nivel mundial: Tecnologías de Titanio, Fluoroproductos y Soluciones Químicas.

Durante 2015, las Tecnologías de Titanio representaron para la firma 42 por ciento de las ventas globales, mientras que los Fluoroproductos representaron 39 por ciento y 19 por ciento las soluciones químicas.

La llegada de nuevas plantas de manufactura anima los planes de Chemours, ya que la demanda de pinturas, las cuales se elaboran con dióxido de titanio, o los insumos utilizados en aires acondicionados podría incrementarse cuando lleguen a una producción promedio de cinco millones de autos producidos por año.

Hoy, la empresa química trabaja de la mano de firmas como PPG o Axalta, por mencionar algunas.

Plataforma de exportación

Sin embargo, no todas han sido noticias tan favorables para Chemours. El año pasado, la compañía cerró debajo de las expectativas que se tenían, aunque con avances significativos en los programas de reducción de costos y la capacidad para generar flujo de caja positivo.

Durante el cuarto trimestre del año pasado, la empresa reportó a nivel mundial ventas netas por 1,400 mdd, lo que representó una disminución de 12 por ciento, respecto al mismo periodo de 2014, cuando Chemours registró 1,500 mdd.

Los precios de los productos de Chemours sufrieron una baja, lo que explica los resultados de 2015, y no se debió a una baja del volumen que demanda la industria, explica Luis Rebollar.

Algunos productos de la división de gases refrigerantes tuvieron incrementos en sus costos, así como el dióxido de titanio.

“Excedimos la expectativa en cuanto a flujo de caja y cuando entramos a este año nuestra posición era fuerte en este sentido, por lo que los inversionistas se han quedado muy impresionados del trabajo que se ha hecho en el inicio de este 2016”, dice el director general de Chemours.

La empresa también ha analizado algunos de los sistemas para agilizar procesos en la operación del negocio a través de la simplificación.

“Las expectativas de mejorar la rentabilidad de la empresa se ven muy positivas y, en general, ha habido una reacción muy positiva del mercado”, asegura Rebollar.

Por ahora, Luis Rebollar, quien fuera el hombre más importante de DuPont en el país hace poco más de un año, se enfoca en llevar a cabo un proyecto de altos estándares internacionales en la región del Bajío, porque sabe el potencial del negocio que dirige en el país. “Yo creo que México se va a consolidar como una plataforma para el mercado nacional, pero también de exportación”.

 

No te pierdas mañana la historia de Luis Rebollar en su paso por DuPont y la experiencia que ha vivido al frente de Chemours a un año de haberse constituido formalmente.

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