El MundoHistorias

El fotógrafo que se convirtió en el símbolo de la tragedia en Siria

La fotografía de Abd Alkader Habak intentando salvar a un niño, tras un ataque con un coche bomba en Siria ha dado la vuelta al mundo.

18-04-2017, 1:07:05 PM
Siria-fotoperiodismo
Internet.

La vida de Abd Alkader Habak cambió el 15 de abril de 2017, al convertirse en el símbolo de la tragedia en Siria. Ese sábado, el reportero gráfico se encontraba en Alepo, ciudad en la que un atentado suicida con un coche bomba cobró la vida de al menos a 126 personas, 60 de ellos niños.

Abd Alkader Habak, que trabajaba en la zona, pero ese día distribuía alimento a los menores, no dudó en correr segundos después de la explosión hacia las víctimas para ayudarlas.

No tengo palabras para explicar lo que ocurrió. Estaba de pie, al lado de un coche que distribuía comida a los niños”, compartió el fotoperiodista en una entrevista con el canal británico Channel 4.

En la imagen, que ha dado la vuelta al mundo, se ve al reportero gráfico desesperado con un niño en los brazos. La segunda fotografía de la secuencia es devastadora: Abd se encuentra arrodillado en el piso con el rostro envuelto en lágrimas a lado de un cadáver.

“Me encontraba sólo a unos pocos metros cuando de repente hubo una explosión masiva. Mi cámara cayó al suelo y fui impulsado hacia atrás”, relata en el video.

Colegas del fotógrafo sirio, que fueron testigos, capturaron los momentos de horror que vivió Abd.

La imagen ha sido compartida en redes sociales por miles de usuarios causando indignación sobre la situación que vive Siria desde hace años, bajo el régimen del presidente Bashar al-Ásad.

Ese mismo sábado, el fotoperiodista publicó en su cuenta de Twitter un mensaje: “Lo que mis colegas y yo hemos hecho hoy es inspirar humanidad a los socios de quienes matan niños como los de Khan Sheikhan.”

Por su parte, la activista Ala’a Shehabi, y quien también compartió las fotografías, lamentó en un tuit: “Seguramente, el hombre y el niño pertenezcan a distintas sectas, pero esta foto demuestra que ningún sirio de verdad quiere la aniquilación de los otros.”

Las investigaciones sugieren que el coche bomba entró al lugar del ataque con la excusa de entregar ayuda humanitaria.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo que este ataque ha sido el peor en casi un año.

Los rescatistas de Defensa Civil dijeron que habían retirado al menos 100 cuerpos del lugar donde se produjo la explosión el sábado, que impactó contra varios autobuses que transportaban a residentes chiíes que intentaban pasar de territorio rebelde al controlado por el gobierno, en el marco de un acuerdo de evacuación entre los bandos en conflicto.

Los muertos eran en su mayoría residentes de las aldeas de al-Foua y Kefraya, en la provincia de Idlib, pero entre ellos también había combatientes rebeldes que protegían el convoy, dijo el Observatorio.

No hubo reivindicación inmediata del atentado, que según medios próximos a Damasco fue perpetrado por un atacante suicida con un vehículo.

La principal facción armada de la oposición condenó el atentado, que grupos que luchan bajo la bandera del Ejército Libre de Siria tacharon de “ataque terrorista traicionero”.

El Papa Francisco se unió a las condenas y describió el ataque como “innoble”, al tiempo que pidió a Dios que lleve sanación y consuelo a la “querida y martirizada Siria”.

El convoy transportaba al menos 5,000 personas, entre ellas civiles y varios cientos de combatientes progubernamentales, a los que se les concedió salvoconducto para salir de las dos aldeas chiíes sitiadas por los rebeldes.

Bajo el acuerdo de evacuación, más de 2,000 personas, incluidos combatientes rebeldes, recibieron permiso para retirarse de Madaya, una población cercana a Damasco asediada por las fuerzas gubernamentales y sus aliados.

Ese convoy esperaba en un garaje de autobuses en una zona controlada por el gobierno en las afueras de Alepo, a pocos kilómetros de donde ocurrió el ataque. Los evacuados de Madaya dijeron que escucharon la explosión.

Relacionadas

Comentarios