Estilo de VidaHistorias

El entrenamiento de Lewis Hamilton

El piloto de Mclaren y ex campeón mundial de la F1 trabaja duramente para convertirse nuevamente en el piloto más veloz del mundo. Conoce los detalles.

07-02-2010, 5:00:00 PM
El entrenamiento de Lewis Hamilton
Estilo Hoy

165 horas de entrenamiento. Eso es lo que necesita un campeón como Lewis Hamilton para rendir al más alto nivel en las duras y exigentes condiciones de la Fórmula 1 actual. El campeón del mundo en 2008 quiere revivir laureles, en un año que tendrá a grandes rivales enfrente, entre ellos a Michael Schumacher y al español Fernando Alonso. Para batirlos, el inglés no deja nada al azar.


Es por eso que durante cuatro meses ha realizado 165 horas de entrenamiento físico en más de 60 sesiones, lo que equivale a entrenar durante las 24 horas del día por espacio de siete días sin descanso.


Su plan se ha concentrado en dos áreas: aumentar la fuerza muscular y la capacidad cardiovascular. En la primera esfera, ha intensificado la preparación del cuello -una de las zonas del cuerpo que más sufre los rigores de conducir monoplazas a más de 300 km/h-, la espalda, los glúteos, hombros y piernas, así como favorecer el aumento de la velocidad de reacción.


Para la segunda esfera, en tanto, se enfocó en sesiones de jogging, ejercicio que consiste en trotar libremente para ampliar la capacidad anaeróbica .


El trabajo en el cuello es fundamental. A lo largo de la temporada esta zona se fortalece mucho, pero una vez viene el fin del campeonato, los meses de inactividad redundan en una pérdida de masa y de resistencia. Para recuperar la potencia el piloto de Mclaren recurre a cascos de entre 5 y 10 kilos y con estos encima, realiza otro tipo de ejercicios, sin la necesidad de acudir al gimnasio.


Para completar su arduo trabajo está equipado con lo mejor disponible en el mercado. La gama SmoothFit de Reebok, se encarga de facilitarle una completa vestimenta deportiva tanto en ropa como calzado.


Pero para Lewis, el mayor sufrimiento no está a la hora de entrenar el cuello. Las sentadillas son su peor pesadilla. “Las odio, me matan”, reconoce el monarca más joven de la historia de la Fórmula 1.


Pero eso no es todo. El rigor de categoría y el largo campeonato exigen no descuidar ningún detalle. Para ello Lewis debe preocuparse hasta de su dieta. Durante las semanas previas y en medio de las pruebas pone especial atención en sus comidas. Y es que el porcentaje de grasa corporal de un piloto de Fórmula 1 debe ser menor incluso que el de una supermodelo… todo para que la velocidad de su Mclaren no se resienta por unos kilos de más. 


 

Relacionadas

Comentarios