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El empresario ‘pobre’, el Lado B de Vicente Fernández

En casi 50 años de carrera, el cantante Vicente Fernández, además, ha incursionado en muchos negocios en su faceta poco conocida de empresario. Sin embargo, al momento de su retiro no posee la gran fortuna que todos creen. Ésta es la historia.

15-04-2016, 5:50:29 PM
El empresario ‘pobre’, el Lado B de Vicente Fernández
Belén Zapata

Tiene 76 años, 49 años de carrera, 40 millones de discos vendidos, conciertos multitudinarios y hasta una estrella en el “Paseo de la Fama” en Hollywood, cifras que se traducen en ganancias millonarias y que, no obstante, mantienen a Vicente Fernández, conocido también como el “Charro de Huentitán”, con unos cuantos pesos en la bolsa.

El sitio Celebrity Network publicó en 2014 que la fortuna del cantante nacido en Jalisco, México, ascendía a unos 25 millones de dólares.

“No es que haya despilfarrado su fortuna o que no haya ganado dinero”, aclara un exempleado del cantante, quien cuenta que la mayoría de sus propiedades y riqueza han sido repartidas entre sus tres hijos: Vicente, Gerardo y Alejandro, los tres potrillos.

En febrero de 2012, el propio Fernández confirmó esta versión en una entrevista concedida a la revista Quién, en la que mencionaba que su fortuna había sido heredada en vida a sus hijos. 

Rancho y centro de espectáculos

Vicente Fernández dijo en una entrevista que a su hijo Gerardo le “regaló” 20 hectáreas del racho “Los Tres Potrillos”, localizado en el kilómetro 20 de la carretera Chapala en Jalisco, donde el intérprete de “Aquí tienes las llaves de mi alma” tiene su residencia y sobre las que se construyó la Arena VFG (Vicente Fernández Gómez).

La edificación del recinto inició en el año 2014 con una inversión de 45 millones de pesos. Nació con el nombre de Centro de Espectáculos Vicente Fernández Gómez y poco antes de su inauguración cambio a Arena VFG.

En su origen pretendía ser “la catedral de la charrería” en México con capacidad para albergar a unos 10,000 espectadores y decenas de equipos charros y escaramuzas, pero con el paso del tiempo se ha fortalecido más como un centro de espectáculos y conciertos.

El 31 de septiembre de 2005, la Arena VFG abrió sus puertas como sede del Congreso Nacional Charro y la música del grupo norteño Intocable en el concierto de inauguración.

Una semana después de la apertura, Alejandro Fernández, el menor de los “potrillos” ofreció un concierto en el lugar reuniendo a unas 10,000 personas. “Chente” superaría la hazaña de su hijo al reunir en ese mismo sitio a 13,000 espectadores en una velada que se prolongó por más de 4 horas y media.

Alianzas de negocios

Con motivo de este centro de espectáculos, Vicente Fernández emprendió otro de sus negocios, la alianza estratégica del Grupo Fernández con Ocesa –empresa líder en el mercado del entretenimiento en México–, naciendo así Ocesa Jalisco.

Un allegado a la negociación dijo que Ocesa tenía planes de expandirse a Centro y Sudamérica y solo podía hacerlo de la mano de artistas como Vicente y Alejandro Fernández, mientras que el corporativo propiedad de la familia Fernández estaba interesado en incursionar en la organización de espectáculos.

En 2015 y siguiendo con esta línea de negocios, el Grupo Fernández y Universal Music formalizaron una alianza a través de la creación de Infinity, una plataforma de desarrollo y booking de artistas.

Alejandro fue el encargado de anunciar la creación de la nueva empresa dedicada a la búsqueda y representación de artistas, que arrancó operaciones con el cantante español David Bisbal.

Taxis aéreos

El máximo ídolo de canción ranchera en México tiene además en sociedad con su hijo Alejandro, la empresa de taxis aéreos “El Caminante”. La compañía tiene su domicilio fiscal en “Puerta de Hierro”, uno de los fraccionamientos más exclusivos del municipio de Zapopan en Jalisco y que se dedica a la renta de aviones Learjets 45, cuyos principales clientes son artistas.

En este sitio también se encuentran otras firmas del Grupo Fernández dedicadas a la promoción de espectáculos y artistas como Stars Productions, que representa a Alejandro Fernández entre otros.

Una de las grandes pasiones de “Chente” son los caballos. En su rancho “Los Tres Potrillos” mantiene criaderos donde comercializa raza “pura sangre”. Son famosos también los “pony miniatura” que el “Charro de Huentitán” cría y que en algunas ocasiones regala a sus amigos del medio artístico.

Vicente Fernández, quien anunció su retiro de los escenarios, tiene además garantizados otros ingresos en la siembra de frutos que cultiva en tierras de Jalisco y por las regalías que le dejan una treintena de películas filmadas en el despegue de su carrera.

Personas cercanas al manejo de los negocios de Fernández coinciden en que es su hijo Gerardo quien más cerca está de las inversiones y negocios de su padre. Vicente, el primogénito, ha incursionado en el mundo restaurantero, mientras que Alejandro, el menor de “los potrillos”, desarrolla una carrera artística exitosa con inversiones en algunas empresas de su progenitor y por cuenta propia en al menos una plaza comercial y desarrollos inmobiliarios en Jalisco.

El intérprete de “Mujeres divinas” y “De un rancho a otro”, anunció su retiro de los escenarios para este 16 de abril en el Estadio Azteca, donde ofreció un concierto gratuito, aunque la tienda online www.vicente fernandez.tienda es el sitio oficial para comercializar los souvenirs del espectáculo de despedida.

Por cierto que durante el concierto dejó un mensaje para el aspirante republicano de Estados Unidos, Donald Trump: “El día que me lo encuentre le voy a escupir la cara, le voy a mentar la madre, y le voy a decir todo lo que nunca le han dicho en su méndiga vida”.

Así que, aunque “Chente” dejará de cantar, sus negocios seguirán “aplaudiendo” para mantener el emporio que ha construido.

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