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El costo de ser un fan de la Fórmula 1 en México

A un año de su regreso al circuito, el Gran Premio de México se ha convertido en uno de los favoritos de los aficionados; no solo para los que buscan acudir al Autódromo, también para quienes piden otro tipo de experiencias.

El costo de ser un fan de la Fórmula 1 en México
Negocios
Alto Nivel 19-09-2016

Altonivel

Cuando era niño, el piloto Sergio Pérez se subía a un sillón de su casa y con un casco de su papá se imaginaba corriendo en un evento de la Fórmula 1 en México. Eran los años noventa, justo el tiempo en el que el evento que reúne a los mejores pilotos del mundo decidió dejar de incluir al país en su circuito.

Pocos pensarían que ese niño simulando ser un piloto en un sillón sería el factor determinante para que la Fórmula 1 regresara a México en 2015, y con un éxito contundente. Su afición por los autos lo llevó a competir en GoKarts, para después ser firmado por la Escudería Telmex y recibir el impulso de Carlos Slim, uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo.

A la par del crecimiento de Pérez en las pistas mundiales, México tuvo un reencuentro amoroso y monetario con la Fórmula 1, que había dejado el país porque ya no tuvo apoyos ni de empresarios, ni del gobierno. En 2014 el panorama cambió: el Autódromo Hermanos Rodríguez fue remodelado y el Gran Premio de México regresó un año después con una inversión de más de 200 millones de dólares. Los resultados superaron cualquier expectativa: los tres días de actividades registraron una asistencia de 335 mil 850 personas, además de una derrama económica de 446 millones de dólares.

El nuevo romance entre aficionados y F1 tuvo tal impacto que México superó a los países punteros en asistencia (Canadá, con 332 mil, y Australia, con casi 315 mil asistentes), y del 100% de los boletos vendidos para la carrera, un 54% fueron comprados por mexicanos y alrededor de un 46% por extranjeros.

A nivel mundial, cada carrera de la F1 es observada por más de 400 millones de personas, lo que lo convierte en uno de los eventos deportivos que más dinero hace circular. A principios de septiembre, la empresa Grupo Liberty Media pagó 4,400 millones de dólares para asumirse como dueña de este negocio que tiene una rentabilidad calculada de 750%.

El precio de ser fan

Sin embargo, admirar en todo su esplendor a un automóvil de Fórmula 1 es un espectáculo que desafortunadamente no todos se pueden permitir en México. Los precios, que van de los 1,500 a los 18,500 pesos por entrada, lo convierten en un evento elitista, a diferencia de un espectáculo como la NFL, que regresará a México el 21 de noviembre con un partido entre Raiders y Texans en el Estadio Azteca y cuyos boletos oscilaron entre los 600 y 7,000 pesos; o la NBA, que traerá el juego de Phoenix contra Dallas en la Arena Ciudad de México con precios de 426 a 13,419 pesos.

Y no todo queda en el gasto del boleto. En 2015, un souvenir como una camisa o una chamarra tenían un costo de 500 a 1,000 pesos en el Autódromo; una gorra 500 pesos y una comida como sushi o pizza podía variar entre 80 y 200 pesos.

Es aquí donde surge una alternativa para los aficionados, que encontró en las experiencias otro modelo de negocio. Es el caso de la FanZone, que tendrá su tercera edición en México y en donde se privilegiará el acceso de los fanáticos a la tecnología que a diario experimentan los grandes del automovilismo como Lewis Hamilton, Nico Rosberg y Sebastian Vettel. 

“No sólo se trata de ver la carrera con los autos a más de 300 km/h, sino ver un auto de F1 a un metro de distancia y compartir experiencias con pilotos de la F1 y simuladores profesionales donde los pilotos practican”, comenta Paris Rodrigo, director general de FanZone Fórmula 1 México, en entrevista con Alto Nivel.

A diferencia del evento en el autódromo, éste se llevará a cabo en el Deportivo Lomas Altas los días del Gran Premio (28, 29 y 30 de octubre) y tiene un costo de 100 pesos por día y de 250 pesos en abono para los tres días. Debido a la accesibilidad del festival, se espera una asistencia de 40 mil personas en la FanZone y de 300 mil en el evento del F1.

Experiencias a toda velocidad

El costo de la entrada y la posibilidad de que niños menores a 12 años y adultos mayores puedan acceder gratuitamente es un indicativo de que este evento no es sólo de élites, sino que se hace incluyente al tener un abanico de oportunidades, de acuerdo con Rodrigo.

“Queremos pasar de la pista a la parte urbana, que las personas sepan más de la F1, tengan contacto con los vehículos y que puedan probar un cambio de llantas, por ejemplo, saber cómo es el trabajo en equipo y hacerlo en menos de un minuto con récords de hasta dos segundos”, indica.

Uno de los grandes atractivos son los simuladores de realidad virtual usados por los propios pilotos, la presencia de Sergio “Checo” Pérez en firma de autógrafos y una zona de GoKarts, además de la transmisión simultánea del evento en el autódromo.

México es una de las cinco ciudades que tendrá FanZone en esta temporada, junto con Mónaco, Melbourne, Londres y Abu Dhabi, de los 43 lugares donde se realiza esta competencia a nivel mundial. 

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