HistoriasProtagonistas

El directivo runner que puso a correr a una cadena hotelera

Thierry Guillot es francés y dirige en México al Hyatt Regency. Él ofrece a sus huéspedes un servicio de primera, con empleados que son la mejor versión de sí mismos ¿Cómo lo logra? Los pone a correr a todos.

25-07-2016, 7:23:43 PM
El directivo runner que puso a correr a una cadena hotelera
Javier Rodríguez Labastida

Thierry Guillot comenzó a correr para celebrar la vida, después de haber superado un cáncer de testículo en 2005.

Tras superar la enfermedad, primero comenzó con pequeñas distancias, y a partir de 2008 ha corrido un maratón por año. Cada vez que cruza una meta, se toma una foto para enviársela a su doctor para que la comparta con otros enfermos como una prueba de que sí hay posibilidades de vivir después del cáncer.

Su trayectoria como directivo en los hoteles Hyatt le ha permitido transmitir su pasión por el deporte a sus empleados y la ha convertido en una estrategia para mejorar la productividad y la calidad del servicio. En los países que ha llegado, Guillot ha impreso como sello fomentar el deporte en equipo.

Así ocurrió en Sao Paulo, en donde organizó carreras y actividades de deporte en conjunto, y así lo ha hecho en México, a donde llegó en 2015 y ya convenció a sus empleados de inscribirse en carreras cortas o de obstáculos.

“Cuando los empleados están felices, colaboran entre ellos. Somos una empresa de servicio y el bienestar de los empleados significará el bienestar de los clientes, más en la industria hotelera, donde no hay un día igual al otro”, dice en entrevista con Alto Nivel.

Guillot es francés, egresado de la ESSEC Business School de Paris, tiene 46 años, de los cuales ha trabajado los últimos 19 en la empresa, en distintos puestos directivos en Francia, Marruecos, Brasil y ahora México.

Correr para trabajar en equipo

Guillot llegó a Hyatt Regency Mexico City en 2015, en un momento en el que el hotel había invertido 30 millones de dólares para renovar su imagen.

Cuando tomó la batuta, mencionó que su prioridad sería cuidar al huésped de tal forma que éste pudiera obtener la mejor versión de sí mismo durante su estancia, ya sea de placer o negocios.

Obtener la mejor versión de uno mismo, asegura, es una filosofía que le ha dejado el correr. Fue por ello que, apenas unos días después de su llegada, convocó a quien quisiera de sus 800 empleados a participar en una carrera con obstáculos: el Desafío de Guerreros.

El 10% aceptó la invitación y así fue como inició una comunión entre empleados y su nuevo CEO corredor, que corrió con ellos el desafío. Desde entonces, se han vuelto comunes los mensajes por WhatsApp entre empleados para preguntar si se inscribirán a la siguiente carrera sobre Paseo de la Reforma o si irán a entrenar juntos.

“Cuando corremos rompemos las barreras. No hay gerente, no hay empleados, no hay colegas de trabajo, somos compañeros de equipo, y hacer deporte ayuda para acercar a las personas. Hay empleados que trabajan 15 años juntos y no se conocen. Pero corren juntos y seguro se recuerdan. Es algo que tiene un impacto directo en el ambiente de trabajo”, cuenta Guillot.

Hyatt Regency México fue considerado a principios de 2016 como uno de los 10 mejores hoteles de México por la organización U.S. News & World Report, gracias a las experiencias que genera en su cliente y al servicio proporcionado.

En busca de equilibrio

Una de las empleadas que fue tocada por  la nueva filosofía de la compañía fue Analia Capurro, directora de Habitaciones. Tiene 12 años en la empresa y tres residiendo en México.

Ella se inscribió en una carrera de obstáculos el año pasado.

“Nunca había corrido. Solo caminaba. Correr me ayudó a darme cuenta de lo que se podía lograr si me enfocaba. Nunca corrí y nunca pensé que lograría correr los seis kilómetros de la competencia”, dice en entrevista.

El deporte se ha incorporado como práctica en su vida diaria. Todos los días llega al gimnasio del hotel a las 7:00 horas para hacer ejercicio, y se comunica con su grupo de WhatsApp para ponerse de acuerdo en cuál será su próxima competencia.

“Me ha enfocado mucho en darme cuenta las cosas que puedes lograr con esfuerzo y dedicación. No quiero ser maratonista, pero sí creo que a través del deporte puedo mantener mi salud y lograr equilibrar mi trabajo, además de inspirar a otras personas para hacerlo”, dice Capurro.

“Lo que importa es impactar a la gente”

Thierry Guillot le ha visto cerca la cara a la muerte y a la tragedia en varias ocasiones. Además del cáncer que curó, el 15 de abril de 2013 participó en el maratón de Boston, donde un grupo de terroristas hizo explotar dos bombas que causaron la muerte de tres personas y 282 heridos. Ese día, cuando detonaron las explosiones, Guillot ya había cruzado la meta unos minutos antes.

Ya corrió en 2015 el maratón de la Ciudad de México, y ahora se prepara para correr 100 kilómetros en el Ultramaratón de los cañones, en Chihuahua.

“Cuando corres largas distancias te puedes enfocar en un tema. Es un espacio que ayuda a solucionar problemas y es un elemento muy importante para manejar el estrés”, dice el empresario, que se levanta todos los días a las 5:30 horas, y correr alrededor de 80 kilómetros a la semana.

Sin embargo, cuando se trata de impulsar a sus empleados, asegura que el liderazgo no debe ser imponer, sino influenciar y así impactar a las personas.

“No quiero forzarlos a hacer algo que no quieren hacer. Si quieren hacer deporte está bien, y no importa el tiempo o cuánta distancia haces. Lo que importa es hacer esfuerzos comunes que impacten a la gente. Eso es en encontrar la mejor versión de sí mismos”.

Relacionadas

Comentarios