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Donald Trump va a ganar, aunque pierda las elecciones

Aun cuando el candidato republicano no gane las elecciones, ya tiene varios triunfos que le aseguran un nuevo futuro y que siembran una nueva ideología entre los sectores radicales de Estados Unidos.

04-11-2016, 5:06:33 PM
Donald Trump va a ganar, aunque pierda las elecciones
Darinka Rodríguez

La noche del 16 de junio de 2015, pocos imaginaron que el nombre de Donald Trump figuraría en las boletas electorales cuyo destino final es la Casa Blanca. Contra los primeros pronósticos, en febrero de 2016 logró superar a contendientes del partido republicano de la talla del ex gobernador Jeb Bush o Ted Cruz y se volvió el candidato oficial del Partido Republicano.

“Nuestro país está en serios problemas. Ya no tenemos victorias. Solíamos tener victorias, pero ya no las tenemos. ¿Cuándo derrotaremos a México en la frontera? Se están riendo de nosotros, de nuestra estupidez. Y ahora nos están golpeando económicamente. No son nuestros amigos, créanme. Nos están matando económicamente”, dijo en su discurso de lanzamiento, en Nueva York hace apenas 16 meses.

Al día de hoy, varias encuestas lo consideran como el perdedor de las elecciones de este martes. Sin embargo, aunque Trump pierda las elecciones, tiene ya varias victorias. Especialistas consultados por Alto Nivel señalan que tan sólo el hecho de haber llegado a la candidatura por el partido republicano, fue su primer victoria.

“Estar compitiendo en una elección con posibilidades reales de llegar a la Casa Blanca fue su primera gran victoria”, indica Laura del Alizal, internacionalista de la UAM y coordinadora de posgrado en estudios internacionales.

De magnate a político en menos de un año

Desde su trinchera en los negocios, Donald Trump siempre participó en la política estadounidense. En marzo de 2013 participó como orador principal en la “Conferencia de Acción Política Conservadora”. En ese entonces su discurso lo dio a un salón medio vacío. Pero este año logró superar a políticos con una larga carrera, bajo el lema de “Hacer a América grande otra vez”.

“Si Trump pierde las elecciones, el que menos pierde es él: pasa a la historia como un contendiente combativo, es un personaje que se había desenvuelto en los negocios y que tenía poca injerencia en los políticos, lo que gana es haber entrado en un círculo que no dominaba”, indica Álvaro Vargas Briones, catedrático de Posgrado en la Escuela Bancaria y Comercial (EBC).

Su rival demócrata, Hillary Clinton cuenta con una amplia carrera en la política estadounidense ocupando puestos en el senado y como secretaria de estado. “Llegó a posicionarse pese a todas las encuestas previas e incluso a estar un punto arriba de Clinton, una mujer de política con más de treinta años de carrera contra un hombre que apenas se aparece en escena, gana un peso político importante”, menciona Del Alizal.

Marcará agenda

En ocho años de un gobierno demócrata liderado por Barack Obama no se habló de tocar ningún acuerdo comercial, de cerrar las fronteras o mostrar una aversión abierta contra los inmigrantes y mucho menos, los mexicanos.

Sin embargo, desde su primer día como precandidato, Trump puso sobre la mesa una agenda polarizada y radical donde satanizaba a los inmigrantes, principalmente a los mexicanos y planteaba la posibilidad de cerrar acuerdos comerciales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y que podría dejar un legado en los políticos.

“Hemos visto una evolución en el fortalecimiento de posturas radicales de extrema derecha en los Estados Unidos, el éxito de Donald Trump sería dejar ese legado y que surjan nuevas figuras de corriente muy derechista y también excluyente y que estos políticos traten de posicionarse tras la capacidad de convocatoria de Trump”, indica Del Alizal.

Influencia en otras figuras

El 45 por ciento de “voto duro” del ala radical estadounidense no se va a quedar callado después de las elecciones, mientras que otras figuras podrían desarrollar una tendencia radical para ganarse el voto de esta población.

“Tendía una fuerte presencia dentro del partido, en congresistas, y si bien no tuviera una presencia mediática, habría una influencia en decisiones de política económica o en otras figuras”, menciona Vargas.

“Hemos visto una evolución en el fortalecimiento de posturas radicales de extrema derecha en los Estados Unidos, el éxito de Donald Trump sería dejar ese legado y que surjan nuevas figuras de corriente muy derechista y también excluyente y que estos políticos traten de posicionarse tras la capacidad de convocatoria de Trump”, comenta la especialista.

Finalmente, otro aspecto que podría dar fuerza a Trump sería que tuviera la mayoría de votos, pero resultara ganadora Hillary por voto colegiado, lo cual, desencadenaría la furia de sus votantes a reserva de que puedan llevar o no, algún tipo de acción posterior al día de la contienda.

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