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¡Cuidado empresa! Una compra puede llevarte a la corrupción

La adquisición o fusión con otras compañías puede representar un peligro para empresas nacionales e internacionales, ya que la corrupción puede encontrarse presente en el historial de las compañías adquiridas.

15-04-2016, 7:14:08 AM
¡Cuidado empresa! Una compra puede llevarte a la corrupción
José Roberto Arteaga

Las empresas que quieren crecer en México podrían encontrarse amenazadas. El apetito de los corporativos por adquirir o fusionarse con otras compañías puede tener un costo muy alto para las firmas nacionales e internacionales si no se cercioran de que sus socios comerciales no hayan caído en actos de corrupción.

“Cuando una empresa adquiere o está pensando hacer una sociedad con otra compañía también está adquiriendo, en gran medida, los posibles problemas que tenga otra empresa, y entonces es que vale la pena investigar”, asegura en entrevista Brian Weihs, director general de Kroll.

Los oficiales de cumplimiento en los sistemas anticorrupción de las empresas rara vez participan en una transacción de fusión o adquisición, lo que eleva el riego de estas operaciones.

Un 72% de las firmas internacionales dijeron que en 2015 no tenían ninguna medida o programa contra la corrupción en estas transacciones, de acuerdo con la encuesta de Lucha contra el Soborno y la Corrupción 2016, que elabora Kroll y Ethisphere Institute.

El mismo reporte arroja que 40% de las empresas encuestadas espera que este año los riesgos que implican los sobornos y corrupción aumenten, mientras que de este porcentaje el 55% asocia este incremento a los planes de expansión global que tienen los corporativos.

La consultora KPMG espera que durante 2016 las empresas más grandes del mundo muestren un creciente interés por las fusiones y adquisiciones (Mergers and Acquisitions, M&A). Estas negociaciones verían un aumento de 4% en este año, de acuerdo con la medición del apetito o confianza corporativa que realiza la firma en razón de las variables precio-utilidad de más de 1,000 empresas públicas.

Y aunque en México existen factores macroeconómicos adversos, como el tipo de cambio y la caída de los precios del petróleo, que hacen que las empresas sean cautelosas en sus movimientos, las operaciones de fusión y adquisición no están negadas.

“2016 se perfila como un año prometedor en materias de M&A para el país, aunque hay un ambiente de cautela. Producto de las reformas estructurales, este año continuaremos viendo el cierre de negociaciones iniciadas en 2015, buscando aprovechar las nuevas oportunidades de negocio en el país, impulsas por el crecimiento del PIB (Producto Interno Bruto) esperado y la apertura de nuestra economía”, dice Saúl Villa, socio líder de Asesoría en Fusiones y Adquisiciones de KPMG en México.

Cuidar las operaciones de fusión y adquisición cobra una mayor importancia en México para las empresas. En 2015, el país obtuvo 35 puntos de 100 posibles en la evaluación del  Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, misma calificación que ocupó un año antes, Además, dentro de los 34 integrantes de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) México se encuentra en la última posición de las naciones evaluadas.

Mayor corrupción

Cerca de 60% de los encuestados en el reporte de Kroll y Ethisphere Institute refiere que será igual o mayor la preocupación sobre la corrupción percibida el año pasado.

La percepción se ve asociada a elementos como el crecimiento de las firmas. “La expansión global siempre abre muchas oportunidades para que las empresas caigan en temas de corrupción por el interés en nuevos mercados”, explica Brian Weihs.

Otro de los elementos asociados a una mayor preocupación por temas de corrupción es el trato con terceros que mantiene una empresa.

Más de la mitad de los encuestados trata con terceros, de acuerdo con el estudio de Kroll, empresa dedicada a ofrecer soluciones de seguridad a los corporativos.

“Ésta es una situación que preocupa, ya que ¾ de los casos que fueron investigados en los Estados Unidos incluyeron a terceros por estar involucrados en problemas de corrupción”, alerta Wihs.

En este sentido, las compañías más grandes están conscientes y preocupadas por el tema, aunque en México el grueso de las empresas no son grandes, hecho que complica la adopción de sistemas anticorrupción.

Las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) son equivalentes a 5 millones de compañías, es decir, 99.8% del grueso de las empresas nacionales, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

“Muchos de los casos que hemos visto de corrupción y que han sido fiscalizados por autoridades extranjeras incluyen a compañías medianas”, dice el ejecutivo de Kroll.

Los costos que implican lo actos de corrupción le cuestan al país 9% del PIB nacional, según estimaciones del Banco Mundial y el Banco de México (Banxico), monto que supera los 347,000 millones de pesos (mdp) anuales.

Una buena práctica internacional para inhibir la corrupción entre terceros es la de incluirlos en un entrenamiento igual al que se someten sus grandes socios.

Más vulnerables a la corrupción

Los sectores más expuestos a la corrupción son los que entablan mayores relaciones con el gobierno o que tienen más regulación.

Las empresas farmacéuticas, de telecomunicaciones y cualquier otra que dependa de contratos públicos son susceptibles de entrar al juego corruptor, como también es el caso de firmas del sector petrolero y minero, por mencionar algunas.

“Todos estos sectores son los que tradicionalmente sufren riesgos de corrupción pública”, dice el directivo.

La aplicación del Sistema Nacional Anticorrupción e iniciativas como la Ley 3 de 3 pueden ser un buen inhibidor del flagelo que vive el país por este mal.

Por ahora, la llegada de nuevas empresas a México ha beneficiado a Kroll. Los inversionistas internacionales demandan más sus servicios al llegar al país

“Lo que empuja esa demanda son las leyes extranjeras de Estados Unidos y de Europa. No son las leyes mexicanas las que impulsan la demanda para investigar a las empresas”, comenta.

Brian Weihs cree que una solución preventiva a tiempo por parte de las firmas nacionales e internacionales puede evitar un gran dolor de cabeza. “Muchas veces se piensa en sistemas anticorrupción cuando ya es demasiado tarde y ahí también hay una oportunidad con compañías que están haciendo fusiones y otras operaciones”.

 

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