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Cómo sobrevivir a la era de Donald Trump

La llegada de Trump es una oportunidad para nosotros como México de quitarnos parte del yugo económico de los EU que nos ha mantenido alimentado con muy poco, cuando hemos demostrado que somos un producto y servicio de clase mundial.

17-11-2016, 5:28:36 PM
Cómo sobrevivir a la era de Donald Trump
Gilberto Novelo

Las elecciones del 8 de noviembre pasado, pasaran a la historia como las más sorpresivas y disputadas en la historia de los Estados Unidos, el republicano Trump se lleva la contienda valiéndose de propuestas y discursos polémicos y, en contra de muchos pronósticos, al parecer supo descifrar la fórmula para acceder a una sociedad que reclamaba un cambio radical, que los sacara del bache económico y social en el que vivían.

Es evidente que Donald Trump logró una victoria en las urnas que pocos predijeron, con lo cual, el actual sistema globalizado parece tambalearse ante la llegada de la antítesis del modelo económico. En palabras de Guillermo Arriaga (guionista, director y escritor), El capitalismo salvaje se derrotó por su propia inercia y al hacerlo arrastró consigo el concepto de la democracia liberal”. Los ciudadanos enojados, resentidos y temerosos, le dieron la espalda al sistema que “permitió” ser la potencia dominante del siglo XX. Los ex presidentes venerados en los setentas y ochentas, cobijados por las teorías económicas de la escuela de Boston y envalentonados por las corporaciones, iniciaron la debacle. La inmoral concentración del ingreso que provocaron condujo a esta catástrofe política.

Con todo este panorama, ¿Qué postura debe asumir el ciudadano común? Si consideramos que durante las últimas semanas los medios de comunicación y las redes sociales se han encargado de invadirnos con mensajes apocalípticos sobre Trump, sembrando miedo y preocupación, esta serie de circunstancias nos provoca estar alertas y pensando en temas tales como; la crisis, el tipo de cambio, la incertidumbre, desestabilidad; manteniéndonos atentos a cada noticia que escuchamos, nos invita a subir la guardia y ponernos a la defensiva.

Considerando las propuestas y debates ocurridos entre los candidatos, no es para menos ese temor; como sabemos, Trump es un personaje que reta a la cordura y la razón, particularmente con las personas de origen latino; sin embargo, no todo está mal, obviamente no pretendo ser conformista con el resultado, solo me remito a los hechos. Desde que tengo uso de razón, vivimos en un eterno cambio, un proceso continuo de sortear los distintos obstáculos que la vida nos pone, pasando por pérdidas de seres queridos, cambios radicales de empleo y cualquier otra circunstancia que nos invoque una transformación profunda.

Este hecho en sí, resulta ser una gran oportunidad de salir de nuestra “zona de confort”, se trata de ese espacio donde nos sentimos más cómodos porque lo conocemos y dominamos (aunque no nos agrade) porque todo lo nuevo regularmente nos inspira temor. Bajo estas circunstancias el área de confort que habitamos, nos aletarga y al mismo tiempo se ha trastocado, es hora de pensar y planear los siguientes pasos. Para luego salir a la calle siendo más eficientes, más responsables, más cuidadosos, más creativos, más analíticos, más inteligentes y proactivos.

Naturalmente los mercados son vulnerables a estas situaciones de quiebre, sin embargo, esos mismos mercados se modifican y sobreviven, pero no necesariamente se destruyen. Recordemos que sucedió a raíz de la crisis inmobiliaria del 2008, ¿aprendimos algo?, aprendimos a retarnos y salir adelante. Los empresarios y comerciantes saben que con un muro entre ellos y nosotros también se abre la posibilidad de nuevas asociaciones internacionales con el resto del mundo. Si el gobierno lo comprende, puede crear las condiciones para favorecer al empleo y facilitar las actividades productivas y sobre todo el consumo interno.

Tal parece que la llegada de Trump es una oportunidad para nosotros como México de quitarnos parte del yugo económico de los Estados Unidos que nos ha mantenido alimentado con muy poco, cuando hemos demostrado que somos un producto y servicio de clase mundial.  Contamos con miles de kilómetros de litorales, pesca, minería, productos agrícolas y producción de carne, industria manufacturera y extraordinario nivel de servicio.

No es Trump, ni Clinton, ni Obama, quien nos va a detener o apoyar, somos nosotros los que nos debemos de esforzar a salir de este inframundo en el que nos conformamos desde hace décadas. Cada quien tendrá en su trabajo alguna manera de mejorar, ser más efectivo, ser menos costoso, ser más honesto.

La mejor forma para desafiar este nuevo contexto es verlo como un reto fomentando nuestra propia resiliencia; se define como la capacidad para afrontar la adversidad, adaptarse a las tragedias/traumas o al estrés severo. La forma en que normalmente se afrontan estas circunstancias tan negativas varía según la cultura, pero en este caso es dejar de lamentarnos y ponernos a trabajar en aquello que somos talentosos, ver el tema del muro como una oportunidad y no como una barrera.

Bienvenido pues a este nuevo escenario económico-político-social, donde la resiliencia será clave para sobrevivir no solo a Trump, sino a otros personajes de similares condiciones que nos retan cada día a ser mejores. Finalmente las crisis son oportunidades y las oportunidades debemos aprovecharlas a nuestro favor.

 

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