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¿Por qué cedió Ford ante Donald Trump para cancelarle a México?

La nueva economía hipercentralizada del mundo se llama Estados Unidos. Aquí, el hombre que ni siquiera ha tomado la batuta como presidente, mueve los hilos desde su cuenta de Twitter.

03-01-2017, 3:08:10 PM

Para eso me gustaban. Les cuento la historia de un país en donde el dirigente máximo decide, desde la comodidad de su silla, quién invierte su capital en dónde, qué se debe importar y qué no, quién debe generar empleos en qué ciudad. Él fuerza a las empresas a hacer lo que quiere, cuando lo desea y éstas obedecen.

No se trata de Corea del Norte, ni de la Rusia de Vladimir Putin a principios de siglo, cuando acabó encarcelando al hombre más rico de su país. La nueva economía hipercentralizada del mundo se llama Estados Unidos de América. Aquí, el hombre que ni siquiera ha tomado la batuta como presidente, mueve los hilos de la economía de su país, desde su cuenta de Twitter.

En el absurdo del micromanagement, el nuevo tirano elige los modelos que una empresa “libre” debe fabricar. El dice que la Chevrolet Cruze de General Motors debe hacerse en Estados Unidos. Punto. No importa que este vehículo, que se fabrica en México, no se venda allá, como argumenta –débilmente– la empresa. El decreto ya fue dado.

El manda decir que no le parece la nueva inversión de Ford en San Luis Potosí, una planta anunciada en abril pasado, que supondría la inversión de 1,600 mdd. En el inaudito, la firma automotriz cede y cancela el proyecto.

Después sabremos el paquete de recortes de impuestos y otras ventajas que seguramente se intercambió fuera del Twitter. Algo jugoso, que implicará cargar impuestos a otros estadounidenses, por supuesto. Políticos regalando cosas con dinero del Estado, que no es su dinero, ¿te suena?

Esta es la era en que el presidente de Estados Unidos quiere dirigir a todas las empresas de su país como si fueran suyas. Esto solo se logra de dos maneras:

  • Las empresas estadounidenses son más resignadas y obedientes de lo que se esperaría de la cuna de la libre empresa mundial.
  • Ya existe un acuerdo para organizar varios golpes de “desinversión” en México a cambio de grandes recortes fiscales y otras exenciones, y todos contentos.

En el primer caso, el liberalismo económico habría llegado a su fin, y ahora serán los políticos quienes dirijan el desempeño estadounidense: un verdadero horror para ellos y para el mundo.

En el segundo, sólo se trataría de una clase empresarial sobornada para mantener empleos en Estados Unidos, pero sus ganancias quedarían intocadas. La prueba, este día del anuncio, Ford tiene un avance de 3% en la bolsa al momento de escribir estas líneas.

¿Y el gobierno mexicano? Pues si tiene un comentario al respecto lo escucharemos más tarde, por lo mientras solo ha dicho a través de un comunicado que “lamenta” la decisión;  si tiene una política al respecto, no parece haberla puesto en marcha. A este gobierno las cosas “le pasan”, nada más. Lo que es notorio es que no parece haber un acuerdo con los grandes capitales que han invertido en este país en los últimos 20 años. No hay un frente común abierto, la American Chamber está muda, no hay nada.

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