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Bernard Arnault, el hombre tras LVMH

Amor por el trabajo y cierta dosis de insatisfacción permanente: el mejor secreto del hombre insigne del lujo y glamour.

20-09-2009, 5:00:00 PM
Bernard Arnault, el hombre tras LVMH
Estilo Hoy

Uno de los hombres más ricos del mundo y uno de los que parece mejor entender y llevar en la piel la elegancia y el status es el francés de 60 años, Bernard Arnault.

Número 142 en el ranking de adinerados de la Unión Europea, es la cabeza creadora del imperio “LVMH”, un grupo empresarial que aglutina las firmas más lujosas del mundo, como: Christian Dior, Louis Vuitton, Loewe, Givenchy o Möet & Chandon.

El amor por el arte y la búsqueda de la perfección lo llevó a introducirse en el mercado de los productos de lujo. Su gran reto llegaría en 1985 cuando decidió comprar el grupo Boussac, al que pertenecía Christian Dior, para relanzarlo y convertirlo en lo que es hoy en día: una firma mítica dentro del mundo del diseño y de la moda más sofisticada.

La filosofía Arnault
Para Arnault el éxito no radica en lo material sino en la capacidad de colocar una empresa a la cabeza del mercado. Su secreto: el amor por su trabajo y cierta dosis de insatisfacción permanente.

Ese tipo de liderazgo lo desarrolló desde muy niño, a pesar de tener una personalidad tímida hasta el día de hoy.

Desde pequeño destacó en el piano y su gran sueño era convertirse en un gran concertista. Esa pasión musical lo llevó a conocer a su segunda esposa, la pianista Helene Mercier, con quien tiene tres hijos. También les une el gusto por la calidad y cuentan que ella es quien mejor asesora a Arnault.

Es un tipo bajo perfil al que no le agrada publicitar en la prensa su vida privada, aún cuando constantemente asiste junto a personalidades de la política, los negocios, la banca o la cultura a actos multitudinarios… Arnault sabe evadir los flashes.

Otros éxitos
A pesar de ser conocido como el dueño de LVMH su mayor rentabilidad viene de sus seis marcas de champagne. Están para todos los gustos y bolsillos, desde “Mercier”, pasando por las emblemáticas Moët&Chandon y Veuve Clicquot, hasta la gama más sofisticada y costosa: Ruinart, Dom Pérignon y Krug.

También se interesa en el mundo del Internet y el arte, donde ha sido mecena de diversos artistas y obras, entre ellas la rehabilitación de la Biblioteca de la Ópera de París en 1990, varios salones del palacio de Versalles en 1993 y la donación de obras de arte a instituciones públicas.

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