Estilo de VidaHistorias

Bares exclusivos en Nueva York

En Nueva York hay bares tan exclusivos que sus entradas no están a la vista de todos, aquí te los presentamos y te decimos cómo ubicarlos.

16-02-2010, 5:00:00 PM
Bares exclusivos en Nueva York
Estilo Hoy

En el Nueva York actual, los ciudadanos que están a la moda, acuden a bares exclusivos seudosecretos que no
son precisamente ilegales pero que poseen la vibra de los sitios
encubiertos, y en los que sólo entra clientela exclusiva.

En la franja central de Nueva York, alrededor del SoHo, el Greenwich Village (este y oeste) y el Lower East Side,
abundan estos bares exclusivos si uno sabe dónde buscar o a
quien preguntar.

Para podere entrar a estos bares exclusivos, es necesario que tu nombre esté en la lista gracias a una reservación y para saber el número telefónico debes conocer a alguien que sea cliente y te recomiende.

Esta tendencia tiene sus raíces en la década de los 20, durante la fase más dura de la ley seca en Nueva York, en la que había más de 100 mil speakasies, bares clandestinos que vendían bebidas prohibidas.

El primero de estos bares exclusivos que seleccionamos es The Corner. Su ubicación exacta es Kenmare 106, entre Lafayette y la plaza Cleveland, SoHo, Tel +646 613 7100.

No sólo es difícil hallar este exclusivo bar, sino que resulta prácticamente imposible entrar si no tienes reservación. Acércate a la Deli y verás un modesto local de comida rápida mexicana. Quizá la única pista que indica que hay más de lo que se ve, es un portero sentado en una puerta gris que dice “Employees only” (Sólo empleados).

Si tienes suerte de estar la lista y ser aprobado, te permitirán traspasar la puerta gris y te conducirán a una escalera que desciende hacia una cocina. Una vez allí, el personal está habituado a dar indicaciones a los asombrados clientes que acuden por primera vez, y te señalarán un oscuro y estrecho corredor que te llevará hasta el bar-restaurante que tiene el aspecto de un calabozo.

Entre las especialidades de The Corner hay exclusivos platillos mexicanos y una extensa variedad de tequilas y mezcales que puedes degustar en compañía de los clientes habituales, como el actor Zach Braff y el cantautor John Mayer. El bar funciona desde hace 4 años pero, sorprendentemente para Nueva York, ha consevado su atractivo clandestino. Ello puede deberse al hecho de que, a menos que seas cliente habitual, las reservaciones para la cena deben hacerse con 3 semanas de anticipación.

La entrada al Back Room (calle Norfolk 102, entre Delancey y Rivington, Lower East Side, Tel +212 228 5098) es aún menos salubre, y se le puede perdonar que te hagan  pensar que alguien quiera atraerte a un callejón oscuro para robarte te cartera, en lugar de invitarle un coctel en un bar exclusivo.

Al llegar a un conjunto de departamentos de aspecto derruido, rodeado de bolsas de basura, aparece una gran reja de metal con un letrero que dice “Lower East Side Toy Company” (Compañía de juguetes del Bajo Lado Este). Al pasar la reja descenderás las escaleras  hacia el pasillo oscuro y allí encontrarás la entrada. Este es un espacio más grande que muchos de los otros bares exclusivos encubiertos; tiene piso de duela, una consola de DJ y se baila, y también se puede reposar en las bancas del bar. Fiel a sus raíces de bar subterráneo, sirve los cocteles en tazas de té. Aquí no se sirven alimentos.

Una de las recientes adiciones al panorama de los bares exclusivos en Nueva York es el atinadamente llamado PDT (Please Don’t Tell, Por favor no digas, cuya dirección exacta es St. Mark 113, entre la Primera y Avenida A, East Village). Al lado del local llamado Crif dogs, que vende hot dogs, a mano izquierda encontrarás una puerta de madera y vidrio que se parece un poco a una caseta telefónica. Entra y presiona el botón del intercomunicador.

Así alertado, el barman entreabrirá la puerta y decidirá si eres el tipo de cliente que quiere y si hay espacio en el puñado de mesas (es un sitio para estar sentado). Si pasas esta prueba, serás admitido en un pequeño e íntimo bar exclusivo con muros que dejan ver los ladrillos y una impresionante colección de licores. El PDT también tiene dos grandes ventajas que lo distinguen de otros bares exclusivos: abre los domingos y en la parte trasera tiene su propia área privada para fumar, así que no tienes que abandonar el bar para encender un cigarrillo; algo que ciertamente agradecen los fumadores en Nueva York.

Y aún hay muchos más si tienes el tiempo y la disposición de buscarlos, pero si realmente deseas experimentar esa vibra de clandestinidad, asegúrate de guardar bien esta información.

Relacionadas

Comentarios