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Así es como internet se apodera del mundo real

El internet ha hecho que las personas vivan en una escena de ciencia ficción, en donde una matrix controla toda la información del mundo físico y la barrera con el mundo virtual es una delgada e invisible línea divisoria.

13-02-2017, 2:06:09 PM
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Imagínate –dice Francisco Corona, director de Internet de las Cosas de Microsoft– un invernadero de mil hectáreas que necesita monitoreo constante de humedad, radiación y temperatura, y que opere a través de sensores que detecten todo esto, manden su información a la nube y regrese un comando en forma de una orden para, no sé, abrir un aspersor y establecer las condiciones adecuadas.

Corona no necesita imaginarlo, él se encarga de crear este tipo de inteligencia artificial, una tendencia que está en boga y marca rápidamente el empoderamiento del mundo virtual en la realidad más física.

Se llama Internet de las Cosas, y los que saben lo definen como “cualquier dispositivo capaz de enviar y recibir información a través de la red, para posteriormente ejercer una acción basada en esa primera información”.

Un refrigerador capaz de identificar si hay algún faltante para después textear al usuario y recordarle comprar huevos o jamón, o una flotilla de camiones con sensores encargados de identificar tiempo exacto de rutas, presión de las llantas, aprovechamiento de combustible y reportar el estado físico en tiempo real, para advertir a una central si hace falta algún ajuste o se detecta alguna falla, son ejemplos de esta tecnología.

“Esto no es el futuro”, dice Corona. “Es el presente; Microsoft lleva dos años generando este tipo de proyectos”.

La cosa se pone más complicada cuando, por ejemplo, en agroindustria, se cruzan diferentes datos del estado de una plantación, se suman elementos externos de gran exactitud, como los que provee The Weather Channel y se agregan modelos matemáticos predictivos que va reconociendo el sistema. Y entonces el resultado es el estimado de la cosecha de aquí a un año y el grado de predictibilidad es asombroso.

A través de sus diferentes socios en México, Microsoft ha llegado a múltiples rubros de negocio en México con su Internet de las Cosas, como a la industria manufacturera, empresas de logística, comercio minorista, salud y diferentes áreas del sector público.

“Conforme avanza la tecnología, vemos que la conectividad es una evolución que va generando una serie de necesidades que te permiten dar una serie de servicios que anteriormente no estabas acostumbrado o no existían”, dice Marcos García, director general de Grupo ORSA, encargado de desarrollar software administrativo enfocado a Gobierno.

Si bien el Internet de las Cosas resulta una herramienta que no sólo provee información, sino que además determina acciones a tomar a partir de ella –factor que lo hace sumamente atractivo para el sector privado–, a nivel público tiene numerosas funciones que ya se explotan o pueden empezar a explorarse.

Desde sistemas que pueden ayudar a la ciudadanía a advertir desastres naturales, como terremotos o tormentas, hasta un monitoreo que, en sector salud, contribuya a disminuir riesgos de enfermedades plenamente identificadas, como diabetes o cáncer de próstata, son parte de los usos del Internet de las Cosas.

“Cada vez habrá más gente conectada. Vamos a estar en Internet de alguna u otra forma, de un celular o algún dispositivo con acceso a la red”, explica Corona. 

“Estamos viendo un crecimiento en temas de infraestructura y dispositivos cada vez más accesibles, de gama alta, media o baja, y la tendencia es que siga creciendo el número de personas y cosas conectadas”.

Los expertos coinciden en que llegará el día en que cada cosa lleve un chip o un dispositivo o un algo capaz de conectarse a un sistema, que a su vez se enlace a la nube, con la finalidad de llevar y regresar información. Será en un futuro no muy lejano y que cambiará totalmente el entorno actual.

“Siguiendo con esta línea, creo que la siguiente evolución no va a ser un sistema operativo con el que trabajen los equipos, sino uno en donde operen los desarrollos y las aplicaciones que manejen la información disponible en la nube, en donde el cómputo cognitivo va a atraer a todos los usuarios para procesar todo ese contenido”, adelanta García.

El panorama es un auténtico pasaje de ciencia ficción, en donde una matrix controla toda la información del mundo físico y la barrera con el mundo virtual es una delgadísima e invisible línea divisoria.

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